Algo nuevo
“Pues estoy haciendo algo en sus propios días, algo que no
creerían aun si alguien les dijera”, Hch 13:41
La historia detallada de la misión en Antioquía de Pisidia
empieza un día de descanso cuando fueron a las reuniones de la sinagoga. Pablo
tiene la oportunidad de anunciar el evangelio y en su audiencia hay judíos y
también están los “temerosos de Dios”.
Estos últimos eran personas que creían en Dios, pero no
aceptaban ser circuncidados y sujetarse al resto de la ley. Pablo expresa que
el mensaje es para todos, sean judíos o gentiles y además les dice: “Por medio
de este hombre Jesús, ustedes tienen el perdón de sus pecados. Todo el que cree
en él es hecho justo a los ojos de Dios, algo que la ley de Moisés nunca pudo
hacer… Muchos siguieron a Pablo y a Bernabé, y ambos los exhortaban a que
continuaran confiando en la gracia de Dios.”
Luego al siguiente día de reposo vuelven para hablar a toda
la ciudad y esto provoco celos en la dirigencia. Ellos terminan rechazando el
mensaje, pero “Cuando los gentiles oyeron esto, se alegraron y le dieron las
gracias al Señor por su mensaje, y todos los que fueron elegidos para la vida
eterna se convirtieron en creyentes. Así que el mensaje del Señor se extendió
por toda esa región… Y los creyentes se llenaron de alegría y del Espíritu
Santo”.
Al igual que ellos Dios quiere hacer nuevas cosas en nuestro
tiempo y nos invita a reflexionar, estar abiertos a su Espíritu y abrirnos a
nuevas formas de ser iglesia para los demás. «Para aquellos que lo aman, Dios
ha preparado cosas que nadie jamás pudo ver, ni escuchar ni imaginar.», 1 Co
2:9
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox

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