Reedificar
“Después yo volveré y restauraré la casa caída de David. Reconstruiré sus ruinas y la restauraré, para que el resto de la humanidad busque al Señor, incluidos los gentiles, todos los que he llamado a ser míos. El Señor ha hablado, Aquel que hizo que estas cosas se dieran a conocer desde hace mucho”, Hch 15:16-18
¿Qué cosas podemos construir, renovar, reedificar y restaurar en este tiempo? Reedificar nunca es fácil. Se requiere de trabajo duro, implica que puede haber cambios y voces a nuestro alrededor que pueden ayudar o pueden dificultar el proceso.
Algunas veces para volver a construir es necesario arrancar, derribar, destruir y demoler, Jer. 1:10. Cuando Dios decide reedificar y restaurar trata de que busquemos su modelo y desecha otras construcciones, Hch 15:16-18. Construir, renovar y restaurar trae esperanza. Así como Nehemías encontró las murallas caídas de la ciudad de Jerusalén, alrededor nuestro hay necesidad de reedificar y restaurar. Pensamos en el estado actual de la nación, la iglesia, la comunidad, los matrimonios, familias, amistades, escuelas, niños, vecindarios, jóvenes, oportunidades de empleo y mucho más.
Dios llama a su gente para reedificar y restaurar. Todo esto implica que podemos estar tristes, lloramos y oramos, pero el final nos debe llevar a una acción. Podemos tener la seguridad que Dios trabaja a favor de todos los que le aman. Contamos con su amor, su dirección, promesa y fortaleza. ¿Habrá algo, algún lugar – en nosotros o a través de nosotros – que Dios quiera reedificar o restaurar?
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox



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