lunes, 29 de junio de 2026

“No olvidemos que las buenas nuevas incluyen la noticia de que los que estaban lejos han sido hechos cercanos”

Nuevos escenarios

"Dios me ha mostrado que yo no debo rechazar a nadie”, Hch 10:28.

Pedro fue una persona que estuvo acostumbrado a obedecer las reglas religiosas judías o sea la Ley y por lo tanto el contacto con los gentiles debía evitarse.

Cuando se encuentra con el centurión o capitán Cornelio junto a sus familiares y un grupo de sus mejores amigos les dice: “Ustedes deben saber que, a nosotros, los judíos, la ley no nos permite visitar a personas de otras etnias ni estar con ellas. Pero Dios me ha mostrado que yo no debo rechazar a nadie”, Hch 10:28.

Los soldados romanos no eran bien vistos por los judíos nacionalistas y ortodoxos. Quizás Pedro fue de mala gana a verlo a Cornelio, pero no renuncio a lo que Dios le pedía. En medio de una situación incómoda es cuando se derrama el Espíritu Santo mostrando a Pedro y a los otros judíos que para Dios todos somos iguales y que Dios no muestra favoritismo. 

Al igual que Pedro el Señor nos presenta nuevos escenarios, contextos y determinadas circunstancias. La tentación es decir que no debemos mezclarnos con la gente “impura”, “inmunda”, “no creyente”, pero Dios nos dice no llames “impuro, inmundo y no aceptable” lo que yo estoy limpiando y llamando. 

Dios es amor, pero ahora somos nosotros los que tenemos leyes, reglas, determinados legalismos y tradiciones que a veces nos hacen correr el riesgo de faltar a nuestra misión. Se trata de mantenernos puros y la consecuencia es que nos alejamos de aquellos que no son como me gustaría que fueran y los evadimos. 

La santidad bien entendida nos debe llevar a buscar “al otro” y no retirarme del escenario público. Amar como Dios ama. “No olvidemos que las buenas nuevas incluyen la noticia de que los que estaban lejos han sido hechos cercanos”

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox 


Jesús elimina las barreras religiosas, las discriminaciones abusivas, las mentalidades de privilegio y quita las ridículas clasificaciones de los “nuestros” y “no nuestros”

Preferencia por todos

“Había en la ciudad de Cesarea un hombre que se llamaba Cornelio, capitán del batallón llamado el Italiano. Era un hombre piadoso que, junto con toda su familia, adoraba a Dios. También daba mucho dinero para ayudar a los judíos, y oraba siempre a Dios… Un día, a eso de las tres de la tarde, tuvo una visión: … El ángel le dijo: «Dios tiene presentes tus oraciones y lo que has hecho para ayudar a los necesitados …", Hch 10:1-38

Jesús es alguien que tiene preferencia por todos. “Dios ama a todos los que lo obedecen, y también a los que tratan bien a los demás y se dedican a hacer lo bueno, sin importar de qué país sean”. 

Jesús elimina las barreras religiosas, las discriminaciones abusivas, las mentalidades de privilegio y quita las ridículas clasificaciones de los “nuestros” y “no nuestros”. 

Jesús vino a poner en pie a toda persona de cualquier origen étnico, a dar salud integral, la alegría de vivir, esperanza; a demostrar que el mal puede ser vencido y el poder del diablo roto. Porque Jesús es poderoso se ocupa de los débiles y se manifiesta tierno de corazón y humilde. Porque Dios esta con él, el esta con toda la humanidad. “Así que no importa si son judíos o no lo son, si son esclavos o libres, o si son hombres o mujeres. Si están unidos a Jesucristo, todos son iguales.”, Ga 3:28 

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


jueves, 25 de junio de 2026

Jesús nos desafía en detenernos y pensar

 Observar y meditar

"Observen cómo crecen los lirios del campo", Mt 6:28.

Jesús nos desafía en detenernos y pensar; examinar con exactitud, investigar con entera dedicación y aprender cuidadosamente

¿Qué es lo que debemos meditar e investigar? Naturalmente no es la belleza de los lirios, sino sus mecanismos de crecimiento (“como crecen”). Debemos estudiar, examinar y meditar acerca de ellos para poder adquirir una mejor comprensión del crecimiento del Reino de Dios.

Jesús utilizó ejemplos tomados de la naturaleza para explicar este crecimiento: los lirios del campo, la semilla que crece por sí misma, el crecimiento del grano de mostaza, el campo con cuatro clases de terrenos, el árbol y sus frutos, las leyes de la siembra y la cosecha.

Cuando observamos la naturaleza estamos aprendiendo de lo que Dios dispuso para su crecimiento. Cuando pensamos en el avance del Reino de Dios y la formación de nuevos movimientos de discípulos, Dios hace lo que ha prometido: El da el crecimiento, 1 Cor 3:6-7. “Lo más importante es que reconozcan a Dios como único rey, y que hagan lo que él les pide. Dios les dará a su tiempo todo lo que necesiten.", Mt 6:33

Carlos Scott 


miércoles, 24 de junio de 2026

"Fuera de la caja"

Una espiritualidad desafiante

¿Por qué algunos se escandalizaban de Jesús?  “Al oír esto, todos los que estaban en la sinagoga se enfurecieron”, Lc 4:28. ¿Qué fue lo que pasó?

Jesús contó dos historias. Son dos historias de inclusión. Les recordó que “en tiempos de Elías, cuando el cielo se cerró por tres años y medio, de manera que hubo una gran hambre en toda la tierra, muchas viudas vivían en Israel. Sin embargo, no fue enviado a las viudas de Israel sino a una viuda en Sarepta en los alrededores de Sidón y seguidamente les comparte que “había en Israel muchos enfermos de lepra en tiempos del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue sanado, sino Naamán el sirio”, Lc. 4:25-27. 

Jesús tiene una visión clara y un corazón abierto para todas las personas. Jesús suele confrontarnos con nuestro egoísmo y falta de amor.

El evangelio cuestiona nuestros valores en lo que respecta a nuestras relaciones sociales con las personas y todos los pueblos. Muchos se escandalizaban de Jesús porque no podían aceptar un amor demasiado amplio.

Jesús sigue caminando por las calles y toca a nuestras puertas para que salgamos "fuera de la caja". Jesús es la puerta abierta que nos invita a movernos con entera libertad. 

Para pensar: ¿Solemos tener un amor amplio para todos? ¿Como podemos cerrar las grietas en nuestras relaciones sociales?

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox 


martes, 23 de junio de 2026

“A los pobres siempre los tendrán con ustedes”

La espiritualidad que no se resigna

Algunas veces escuchamos “A los pobres siempre los tendrán con ustedes”. La fe no es "principio de resignación". La fe nos debe llevar a la acción a favor de la gente más olvidada de la ciudad, la nación y el mundo. ¿Cómo explicamos y aplicamos la expresión de Jesús en que "Siempre habrá pobres entre ustedes, y pueden ayudarlos cuando quieran, pero a mí no siempre me tendrán?", Mr. 14:7?

Jesús hace referencia a la escritura y los rabinos solían decir: “Dios permite que los pobres estén siempre con nosotros, para que nunca falten oportunidades de hacer el bien”. Los oyentes podrían recordar Dt 15:10-11: “No seas mezquino sino generoso y así el Señor tu Dios bendecirá todos tus trabajos y todo lo que emprendas. Gente pobre en esta tierra siempre la habrá, por eso te ordeno que seas generoso con tus hermanos hebreos y con los pobres y necesitados de tu tierra”.

Cuando Jesús cita a los pobres no es para dejarlos de lado ante alguna otra necesidad o proyecto. Es para servirles y atenderles. La justicia, la verdad y la misericordia deben estar al servicio de los más olvidados y no alcanzados con “todo el evangelio”.

Seguir a Jesús implica identificarnos con los pobres. Jesús dice: “Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer, tuve sed y me dieron de beber, fui forastero y me dieron alojamiento, necesité ropa, y me vistieron, estuve enfermo, y me atendieron, estuve en la cárcel y me visitaron… Señor ¿Cuándo te vimos así?... Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun el más pequeño, lo hicieron por mí.” Mt 25:31-40.

Damos gracias a Dios por todas las iglesias y organizaciones que honran la expresión de Jesús, pero también debemos decir que no todos lo hacen. Lo que nos puede seguir ayudando es la cooperación e interdependencia de todos con todos.

Desterremos la competencia y el individualismo. Debemos preguntarnos si estamos alcanzando a los más desprotegidos trabajando en solidaridad con otras iglesias y organizaciones que se encuentran en situaciones críticas para atender a su comunidad. El valor supremo es la vida.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


lunes, 22 de junio de 2026

“Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones” Mr. 11:17

Las pretensiones de Dios

“Al día siguiente, cuando salían de Betania, Jesús tuvo hambre. Viendo a lo lejos una higuera que tenía hojas, fue a ver si había algún fruto. Cuando llegó a ella sólo encontró hojas, porque no era tiempo de higos. ¡Nadie vuelva jamás a comer fruto de ti!, le dijo a la higuera. Y lo oyeron sus discípulos.” , Mr.11:12-25

Este es un pasaje de difícil interpretación en los evangelios. Alessandro Pronzato se refiere a que se trata de una higuera que no tiene más pecado que el respetar sus estaciones. Podríamos definirla como una planta culpable de observar escrupulosamente el reglamento: “No era tiempo de higos”

Este episodio representa una parábola dramatizada. Son las pretensiones de Dios en relación con nosotros. Cristo nos pide algo más. Como si dijera: La fe tiene la obligación de realizar milagros. Dios espera que su pueblo de fruto a tiempo y fuera de tiempo como Pablo se lo expreso a Timoteo: “Predica la palabra; persiste en hacerlo, sea o no sea oportuno; corrige, reprende y anima con mucha paciencia, sin dejar de enseñar”, 2 Ti 4:2. Dios nos considera capaces de hacer cosas imposibles, Jn 14:12. 

El problema de Israel era que aparentaba vida pero sus hermosas hojas escondían un tremendo vacío. Debemos examinarnos y tener cuidado que no pase lo mismo en nuestro medio. ¿Cuál es el fruto que busca el Señor en medio de su iglesia?

Jesús les enseñaba con estas palabras: ¿No está escrito: “Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones”? Mr. 11:17. Hace referencia a un reino inclusivo que Dios quiere instaurar. Su preocupación tiene que ver con todas las naciones, para todos los pueblos, a favor de todas las etnias. Jesús no se queda con sus límites nacionalistas sino los trasciende.

Debemos cuidarnos de no estar centrados en nosotros mismos a favor de la institución olvidándonos de las necesidades menos alcanzadas de los no alcanzados y menos evangelizados. El Señor está llamando a otras etnias para que también sean su pueblo e invita a su Iglesia a participar. 

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


domingo, 21 de junio de 2026

La comunidad del Reino de Dios es un lugar de amor mutuo

Comunidad de Fe

¿Qué ideales podemos tener para experimentar la vida en la comunidad de Fe?
Pertenecer a la comunidad del Reino de Dios, la iglesia; es comprometernos a una vida en común, Hch 2:41-47. La comunidad es un lugar de pertenencia, un lugar donde uno encuentra su identidad como pueblo de Dios. Todo ser humano tiene un deseo de comunión y pertenencia. El amor es lo que más deseamos.

La comunidad del Reino de Dios es un lugar de amor mutuo. Si la comunidad es pertenencia y apertura, también es amor hacia cada persona. Decir comunidad es hablar del amor a cada uno, estar unidos, comprometidos unos con otros y vivir la misión.

En comunidad es donde aprendemos a amar a cada persona y no a la comunidad en sentido abstracto, es decir una institución. Lo que cuenta son las personas de tal manera que crezcan según el plan de Dios y sean fuentes de vida. Esta comunidad es el pueblo de Dios donde estamos unidos unos a otros. Formamos una gran familia, un pueblo, un rebaño. Somos llamados a ser signo y testimonio, llevando adelante una misión en particular.

La comunidad está orientada hacia todas las personas y a todas las etnias. Podemos ser infieles al amor si nos alejamos y nos volvemos egoístas. No hay nada más fuerte que un corazón que ama; se entrega a Dios y a los demás. Es un llamado a superarnos alcanzando madurez siguiendo a Jesús.

Hablar del pueblo de Dios como iglesia es hablar de relación donde existe el amor mutuo y se vive una experiencia de comunión.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


sábado, 20 de junio de 2026

"El que es más insignificante entre todos ustedes, ese es el más importante”, Lc. 9:48

Lo esencial

“Empezaron a llevarle niños a Jesús para que los tocara, pero los discípulos reprendían a quienes los llevaban. Cuando Jesús se dio cuenta, se indignó…” Mr. 10:13-14. 

La cultura judía no apreciaba a los niños. Tipificaban inmadurez y desconocimiento. No apreciaban su inocencia y potencialidad. Ocuparse de ellos era pérdida de tiempo. Los discípulos reprenden a los que habían traído los niños a Jesús. Ellos responden de acuerdo con su cultura y mentalidad. Jesús muestra su humanidad: Se indigna.

Jesús nos dice: “El que es más insignificante entre todos ustedes, ese es el más importante”, Lc. 9:48. “Y después de abrazarlos, los bendecía poniendo las manos sobre ellos”, Mr. 10:16. Jesús no se deja llevar por los prejuicios de la cultura. Toma en sus brazos a los niños. El Señor toma en sus brazos a los que todavía no tienen mucha comprensión de las cosas.

Para Pensar: ¿Solemos hacer distinción con determinadas personas en las comunidades de fe? ¿Todos tienen el mismo valor o hacemos diferencias? ¿Qué alcance tiene la palabra “recibir” en la comunidad de fe? 

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


Nuestro trato mutuo

“Que no falte la sal entre ustedes para que puedan vivir en paz unos con otros”, Mr. 9:42-50 

Jesús nos dice que no falte la sal entre nosotros en nuestro trato mutuo y que vivamos en paz. La discordia había comenzado porque discutían entre sí quién era el más importante, Mr. 9:33-37. La sal es el símbolo a la disposición que puedan vivir en paz unos con otros en la comunidad. 

El Señor nos advierte en tener cuidado de transformarnos en un escándalo o tropiezo para otros, hacer pecar a los que son más pequeños. Pequeños como el que hecha demonios que no forma parte de los doce, Mr. 9:38-41, o bien la figura del niño que son modelos de siervos sencillos y humildes, Mr.10:13-16. No excluirlos. Cortemos de raíz este mal.

“Pero si alguien hace pecar a uno de estos pequeños que creen en mi…Si tu mano te hace pecar, córtatela…" Se requiere una acción drástica que tiene que ver con cortar, dejar y abandonar el pecado. Se orienta la vida de la comunidad hacia la apertura. Trasciende fronteras creadas por los sistemas. No acepta el mal. Cuidado con el “abuso del poder” o el “amor al poder” en vez del “poder del amor”. La responsabilidad y autoridad que se nos ha dado es principalmente para servir, amar y recibir a otros.

¿Te vas a cortar la mano?, no lo hagas. Se trata de cortar el pecado.

Para Pensar: ¿Solemos excluir a la gente? ¿En qué casos? ¿Respetamos y le damos valor a todos por igual? 

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox




Empatía y valoración

El apego, la proximidad y el abrazo

"Y después de abrazarlos, los bendecía poniendo las manos sobre ellos", Mr. 10:16

En una sociedad líquida, como el agua que se va entre las manos las personas están perdiendo los vínculos, la confianza y el sentido de comunidad. Nos encontramos con una sociedad del rendimiento con su exceso de positividad, dispersión, autosuficiencia. Se vive muchas veces sin límites donde hemos perdido el descanso espiritual, emocional y físico.

La aceleración y el éxito a cualquier costo, nos llevaron a tener una sociedad e iglesia cansada que puede estar alejada de una teología trinitaria, de relación, compañerismo y amistad

Jesús nos muestra una teología que tiene que ver con el apego, la ternura, la proximidad y pertenencia. Hay empatía, valoración y humildad. Es una teología del amor que se manifiesta en la autoridad del afecto y el cuidado tierno.

"Entonces, como escogidos de Dios, santos y amados, revestíos de tierna compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia; soportándoos unos a otros y perdonándoos unos a otros, si alguno tiene queja contra otro; como Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas, vestíos de amor, que es el vínculo de la unidad. Y que la paz de Cristo reine en vuestros corazones, a la cual en verdad fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.", Col 3:12-15

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox 


“Tengan cuidado, ¡Ojo con la levadura de los fariseos y la de Herodes!

Comunidades Eclesiales

“Tengan cuidado, ¡Ojo con la levadura de los fariseos y la de Herodes!... ¿Por qué están hablando de que no tienen pan? ¿Todavía no ven ni entienden? ¿Tienen la mente embotada? ¿Acaso no recuerdan? Cuando partí los cinco panes para los cinco mil, ¿Cuántas canastas llenas de pedazos recogieron? Y cuando partí los siete panes para los cuatro mil, ¿Cuántas cestas llenas de pedazos recogieron? ¿Y todavía no entienden? Mr 8:14-21

Este pasaje nos habla que los discípulos estaban hablando que no tenían pan. El Señor les advierte sobre la levadura de los fariseos y la de Herodes: “Tengan cuidado; ¡ojo con la levadura de los fariseos y con la de Herodes!

La levadura de los religiosos o fariseos es la preocupación morbosa en mantener el control sobre la religiosidad del pueblo a través de la reglamentación. Representaba la hipocresía, la piedad mal entendida convertida en legalismo, la justicia sin la misericordia. Es alejarnos de la gracia, del amor, de la gratitud, del respeto al otro para caer en el abuso del poder (Os 6:6, Mi 6:8, Mt 12:1-8, Mt 9:12-13).

La levadura de Herodes representa una sociedad sin Dios, secular, sin necesidad de depender de Dios, añadiendo los valores del sistema vigente, aceptar por bueno lo que es malo, corrupción, poder, manipulación, resultados exitistas sin Dios. Es decir, el “mercado manda” y seguimos sus reglas postrándose ante sus métodos.

Somos llamados a formar “comunidades eclesiales” que reflejen el espíritu de reconciliación, respeto, aceptación, perdón y amor. El ejercicio del liderazgo en la vida de las iglesias locales deberá estar marcado por el modelo del siervo sufriente y mostrar un contraste con el caudillismo y otras deformaciones causadas por el abuso del poder. Seguir a Jesús significa asumir su vida y misión.

Jesús les recuerda a sus discípulos que no deben preocuparse de la comida, el vestido y donde dormir. Nos proyecta a ser y hacer como Jesús cuando les dijo: “Crucemos al otro lado” Mr. 4.35. ¿Y todavía no entienden?

Para Pensar: ¿Qué cambios nos muestra el Espíritu de Dios que debemos hacer?

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


“No olvidemos que las buenas nuevas incluyen la noticia de que los que estaban lejos han sido hechos cercanos”

Nuevos escenarios "Dios me ha mostrado que yo no debo rechazar a nadie”, Hch 10:28. Pedro fue una persona que estuvo acostumbrado a ...