jueves, 26 de marzo de 2026

En Jesucristo vemos la expresión máxima de su amor

Lo da todo porque nos ama hasta el fin

"La luz de Dios llegó al mundo, pero la gente amó más la oscuridad que la luz, porque sus acciones eran malvadas. Todos los que hacen el mal odian la luz y se niegan a acercarse a ella porque temen que sus pecados queden al descubierto", Jn 3:19-20

Cuando no prestamos atención a lo que Dios nos indica, su voz de amor se hace más evidente. Ante los rechazos, la infidelidad y la negación, Dios no se retira. Dios nos sigue amando. Nuestro Dios arriesga todo y se hace presente por medio de Jesucristo.

Lo da todo porque nos ama hasta el fin. Dios no dice "basta". En Jesucristo vemos la expresión máxima de su amor y no se guarda nada. Amar y entregar resumen la acción de Dios. Nadie se atrevió a tanto. La alternativa que se nos presenta es muy sencilla: colocarnos a favor o en contra de un estilo de vida conforme al amor revelado por Jesús.

La luz descubre todo, pero nos da una nueva oportunidad: Volver a empezar. La respuesta que se espera a la iniciativa divina es la fe en Cristo. "Jesús habló una vez más al pueblo y dijo: «Yo soy la luz del mundo. Si ustedes me siguen, no tendrán que andar en la oscuridad porque tendrán la luz que lleva a la vida», Jn 8:12

Carlos Scott 

Foto Gilbert Lennox

miércoles, 25 de marzo de 2026

El amor de Dios es el centro de toda la revelación

Dios nos llama a una "vida entera y eterna" 

"Dios amó tanto a la gente de este mundo, que me entregó a mí, que soy su único Hijo, para que todo el que crea en mí no muera, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no me envió a este mundo para condenar a la gente, sino para salvarla", Jn 3:16-18.

El amor de Dios es el centro de toda la revelación. Es un amor desbordante, de gracia, fiel y universal. Dios es amor y no es un Dios de miedo. El corazón de Dios es su amor por toda la humanidad. Este amor es ofrecido a toda la gente para dar salvación, pero solamente en el creyente el plan de Dios tiene la posibilidad de realizarse.

El mundo y su gente tienen la necesidad de la salvación, porque se encuentran en una situación de riesgo. El amor de Dios a la humanidad se presenta de una manera concreta en la vida de Jesucristo. La salvación se juega en relación con la aceptación o al rechazo del amor divino manifestado en Cristo. La cruz presenta un amor derrotado y, sin embargo, victorioso por la resurrección. Jesús fue humillado, pero lleno de gloria, traicionado pero fiel. El justo dando su vida por los injustos.

Dios nos presenta una historia de amor, nos hace responsables y esta puede ser nuestra acusación cuando la rechazamos. No es tanto Dios el que juzga, sino lo son nuestras opciones. El encuentro con el Señor determina una crisis, puede ser aceptada o rechazada. Todo se decide en la esfera del ser humano, es libre para aceptar o rechazar. Dios ratifica y respeta esa elección.

"Pero a todos los que creyeron en él y lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios", Jn 1:12

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


martes, 24 de marzo de 2026

Les daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de ustedes

Una luz que me pone en pie

"Los que hacen lo correcto se acercan a la luz, para que otros puedan ver que están haciendo lo que Dios quiere", Jn 3:21
Hay gente que se cree poderosa e importante pero muy fastidiosa cuando se la confronta con los cambios necesarios que deben hacer a nivel personal y estructural. La palabra de Dios puede ser una luz fastidiosa e intolerable cuando nos señala.
Se suele culpar a los demás por todo lo que nos desagrada y justificarnos cuando el Espíritu de Dios nos confronta y nos dice: "Tú eres esa persona". La luz que el Señor me ofrece, por muy incómoda que sea, es una luz que me pone en pie. Dispuesto a caminar, con él, por otro camino. Dios nos desea profundamente.
Siempre existe un camino de Dios hacia el ser humano. Se trata de creer en Jesucristo, es decir, en el amor revelado. Todo se juega en el terreno de la fe y el amor
“Mostraré cuán santo es mi gran nombre, ... Les daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de ustedes. Les quitaré ese terco corazón de piedra y les daré un corazón tierno y receptivo ... Sin embargo, recuerden, dice el Señor Soberano, que no lo hago porque lo merezcan ..., y todos sabrán que yo soy el Señor”, Ez 36:21-38.
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox

lunes, 23 de marzo de 2026

Enviados

Una renovada visión del Señor

"¡Yo vi al Señor el año que murió el rey Uzías!", Isaías 6:1-8
Isaías fue un profeta del Antiguo Testamento que fue enviado a un duro trabajo: predicar y profetizar a la rebelde nación de Judá. En los capítulos iniciales de Isaías hay una denuncia directa del estado del pueblo y la sociedad de su época. El profeta está inmerso en esta realidad y no aparte de la misma. Son estos momentos donde necesitamos una renovada visión del Señor
Isaías tuvo una visión de la santidad de Dios. La descripción de la imagen de Dios en medio de su gloria es impresionante. Había poderosos serafines y "En gran coro antifonal cantaban: ―Santo, Santo, Santo es el Señor Todopoderoso; toda la tierra está llena de su gloria.", Is 6:1-3
¿Puede la santidad alejarnos de otras personas, abandonar el amor, la misericordia y descalificar a otros? ¿Cómo afecta nuestras vidas cuando nos encontramos ante la santidad de Dios? La visión lo lleva a experimentar una profunda angustia por su condición humana. La palpable santidad de Dios lo lleva a mirar su propia vida – no a su vecino, no a su iglesia - sino al mismo Isaías. Su angustia radica en que ve su propio pecado que lo lleva a buscar confesión y purificación. Antes que Isaías fuese enviado por Dios, necesitaba un encuentro con la santidad de Dios
“Santo” significa “consagrado o apartado”, pero esto no significa que debía vivir dándole la espalda a su gente. ¿Solemos colocarnos a favor de otras personas cuando enfrentan injusticias o terminamos colocándonos aparte? Mel Lawrenz comenta: “Isaías es humano y se encuentra en el mismo nivel que otros seres humanos. El profeta se coloca al lado de sus compatriotas y nunca en una posición de superioridad. Asume el problema del pueblo como algo propio, no se excusa y no se lava las manos”
¿Solemos examinarnos a nosotros mismos antes de mirar a otros? Isaías entiende el estado de su alma a la luz de la santidad de Dios, experimenta el perdón de Dios y reconoce que no debe vivir ajeno a lo que le pasa al otro. Isaías está listo para ser enviado
¿Nos consideramos responsables de los problemas que vive la sociedad, la iglesia y asumimos nuestra culpa?
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox

domingo, 22 de marzo de 2026

Su perfecto amor nos ayuda a echar fuera el temor

El amor de Dios es perfecto, cierto y completo

"Puedo terminar este libro diciendo que ya todo está dicho. Todo lo que debemos hacer es alabar a Dios y obedecerlo. Un día Dios nos llamará a cuentas por todo lo que hayamos hecho, tanto lo bueno como lo malo, aunque creamos que nadie nos vio hacerlo.", Ec 12:13-14

En todo el mundo nos estamos despertando con una nueva realidad. Hay incertidumbre y ansiedad. La soberbia ha perdido vigencia, nos damos cuenta de nuestra debilidad y el poco control que realmente tenemos. La fragilidad de la vida nos ayuda a levantar nuestra mirada. Lo importante son las decisiones que tomamos en cuanto a cómo vivir ahora, lo que importa y lo que no.

Buscamos un tiempo de serenidad y tranquilidad. El amor de Dios es perfecto, cierto y completo y su perfecto amor nos ayuda a echar fuera el temor. En las manos de Dios podemos descansar porque en su amor podemos vivir y confiar.

"Enséñame a vivir de tal manera que el mañana no tenga que reprocharme el ayer"

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

sábado, 21 de marzo de 2026

Un discípulo de Jesús es libre, busca espacios más abiertos y no soporta una tienda angosta

Seguir como Discípulo

"Jesús se volvió y al ver que lo seguían, les preguntó: —¿Qué buscan?” …  "-Vengan y vean—les dijo”, y “se quedaron con El”, … Jn 1:38-39

Un discípulo es alguien que acepta las condiciones de Jesús, profundiza su compromiso, crece en la calidad de la relación con él y su prójimo

Un discípulo es alguien que permanece en las enseñanzas de Jesús, se une a su misión y experimenta poder

Un discípulo es alguien que camina por donde va Jesús, sigue su recorrido, confía y alcanza territorios inexplorados

Un discípulo es una persona que vive la sorpresa en las manos de Dios, un itinerario imprevisible, una aventura, cosas inesperadas, novedades y riesgos que construyen a un creyente en Jesús

Un discípulo de Jesucristo es una persona que se dirige hacia nuevos horizontes y maravillas, cosas por ver y pasos por dar.

Un discípulo de Jesús es una persona que trabaja a favor de la justicia, la misericordia y la paz

Un discípulo de Jesús es libre, busca espacios más abiertos y no soporta una tienda angosta

Un discípulo de Jesús es una persona que sigue para poder ver, cree y sigue creyendo

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

viernes, 20 de marzo de 2026

“Cada día se agregaban al grupo más hombres y mujeres que creían en Jesús”

Salir fuera de la caja

“Y ahora, oh Señor, escucha sus amenazas y danos a nosotros, tus siervos, mucho valor al predicar tu palabra. Extiende tu mano con poder sanador; que se hagan señales milagrosas y maravillas por medio del nombre de tu santo siervo Jesús», Hch 4:29-30

Los estudios que se han realizado sobre el crecimiento de la iglesia han verificado que solo cuando el número de discípulos se multiplica y se plantan nuevas iglesias, crece la proporción de creyentes dentro de la población total en una sociedad determinada. 

Una investigación sociológica parece sugerir que una vez que una comunidad de fe ha crecido hasta tener muchos miembros, la tasa de crecimiento bajará a menos que se formen nuevas comunidades de discípulos.

La clave está en equipar y soltar a la gente confiándola a la obra del Espíritu Santo. Ver una sociedad y a las naciones transformadas con el evangelio implica la formación de discípulos que forman nuevas comunidades y no dependen de edificios o estructuras institucionales. Si el crecimiento está limitado por las estructuras, propiedades o edificios estamos en un grave problema. 

La iglesia del nuevo testamento no estuvo limitada por estos factores. La iglesia no es un edificio. Estar más cerca del templo no significa estar más cerca de Dios. La iglesia es la gente. Donde hay dos o tres el Señor ya está presente y hay un mayor involucramiento por parte de todos. El mayor obstáculo para que la iglesia crezca es la falta de visión y determinación en continuar con un movimiento de discípulos donde se forman nuevas comunidades de fe.

“Cada día se agregaban al grupo más hombres y mujeres que creían en Jesús”, Hch 5:14

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

jueves, 19 de marzo de 2026

La misión está bajo el signo del coraje, la verdad, de la firmeza y un testimonio que a veces incomoda y provoca.

 Seguir y perseverar

“El sumo sacerdote y sus funcionarios, que eran saduceos, se llenaron de envidia. Arrestaron a los apóstoles y los metieron en la cárcel pública; pero un ángel del Señor llegó de noche, abrió las puertas de la cárcel y los sacó. Luego les dijo: «¡Vayan al templo y denle a la gente este mensaje de vida!», Hch 5:17-20

Las autoridades una vez más envían a la cárcel a los apóstoles y el motivo principal son los celos y la envidia. Seguidamente un ángel o mensajero los libera. Estos mensajeros o ángeles no dan señales de ser distintos de cualquier ser humano. La escritura nos dice: “No se olviden de recibir bien a la gente que llegue a sus casas, pues de ese modo mucha gente, sin darse cuenta, ha recibido ángeles”, He 13:2.

Cuando las autoridades nuevamente se dan cuenta que Pedro y Juan están enseñando al pueblo los vuelven arrestar y los llevan ante el Concilio Supremo deseando matarlos. La persona que interviene es Gamaliel y permite que no sean condenados a la muerte. Pedro y Juan fueron castigados severamente con azotes y no todos salían vivos después de esto.

Las autoridades les dijeron “¡Les ordenamos estrictamente que no enseñaran nunca más en nombre de ese hombre! En lugar de eso, han llenado a toda Jerusalén con la enseñanza acerca de él, ¡y quieren hacernos responsables de su muerte! Pero Pedro y los apóstoles respondieron: —Nosotros tenemos que obedecer a Dios antes que a cualquier autoridad humana.”

Los discípulos fueron muy valientes y obstinados. No retrocedían antes las circunstancias adversas. En este tiempo debemos volver a pensar, orar y tener actitudes concretas que muestren que el seguimiento a la persona de Jesús se basa en la perseverancia. La misión está bajo el signo del coraje, la verdad, de la firmeza y un testimonio que a veces incomoda y provoca.

“En cuanto al resto de ustedes, amados hermanos, nunca se cansen de hacer el bien”, 2 Ts 3:13. "Pero nosotros no somos de los que se vuelven atrás”, He 10:39

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


miércoles, 18 de marzo de 2026

La esperanza nos da tenacidad y perseverancia.

Un Dios activo

“Los apóstoles hacían muchas señales milagrosas y maravillas entre la gente. Y todos los creyentes se reunían con frecuencia en el templo, en el área conocida como el pórtico de Salomón; pero nadie más se atrevía a unirse a ellos, aunque toda la gente los tenía en alta estima. Sin embargo, cada vez más personas—multitudes de hombres y mujeres—creían y se acercaban al Señor. Como resultado del trabajo de los apóstoles, la gente sacaba a los enfermos a las calles en camas y camillas para que la sombra de Pedro cayera sobre algunos de ellos cuando él pasaba. Multitudes llegaban desde las aldeas que rodeaban a Jerusalén y llevaban a sus enfermos y a los que estaban poseídos por espíritus malignos, y todos eran sanados”, Hch 5:12-16
Lucas nos da un resumen sobre los milagros que ocurrían en la comunidad y como cada vez más personas creían en el Señor. Podemos decir que los seguidores de Jesús seguimos creyendo en estos milagros. Dios no se ha limitado en extender su mano para que encontremos salvación, sanidad y liberación de toda opresión.
Es clave entender que Dios llama a las comunidades de fe a seguir experimentando lo sobrenatural. Puede haber personas que buscan desalentar la esperanza de un cambio profundo en el orden presente, pero los creyentes en Jesucristo confiamos en un nuevo orden.
La esperanza nos da tenacidad y perseverancia. Creemos en un Dios activo. Vivimos la fe confiando que Dios interviene en nuestras vidas y en la historia. “Cada día se agregaban al grupo más hombres y mujeres que creían en Jesús”, Hch 5:14
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox

martes, 17 de marzo de 2026

La espiritualidad liberadora se encuentra en el seguimiento de Jesús.

 Su gracia nos hace libres

“Yo soy la puerta; el que entre por esta puerta, que soy yo, será salvo. Podrá entrar y salir con libertad y hallará pastos… Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas”, Jn 10:9-11

El conocer a Cristo y seguirle nos conduce a una espiritualidad de la libertad. Su gracia nos hace libre para movernos en libertad y hallar el sustento necesario. 

Es necesario mirar hacia el interior del corazón para descubrir, en aquella oscuridad, la realidad de nuestros fracasos y la impotencia del esfuerzo humano. El encuentro con la realidad desgarradora es la antesala de la gracia; pues cuando nos encontramos con la verdad de nuestro propio corazón podemos levantar nuestra mirada al cielo para implorar la gracia de Dios y refugiarnos en su amor. Asciende solo quien ha descendido. No hay lugar para la vanagloria. Esta espiritualidad parte de la incapacidad humana y desde ella acude a Dios como único consuelo. La fe es la única condición para esta gracia.

La espiritualidad liberadora se encuentra en el seguimiento de Jesús. La intimidad con Dios nos libera de toda cadena legalista y nos guía en hechos concretos de amor al prójimo. Nos dirige hacia el compromiso solidario. Se nos desafía en afirmar la vida y luchar en contra de las fuerzas de la muerte. Se nos llama a repensar la comunidad de fe como pueblo que anticipa las señales del Reino de Dios. Implica el compromiso con la justicia, la reconciliación y la paz, la dimensión ecológica y la ética social llegando a las necesidades no alcanzadas de los menos alcanzados en cualquier lugar de este mundo.

“Dado que Dios los eligió para que sean su pueblo santo y amado por él, ustedes tienen que vestirse de tierna compasión, bondad, humildad, gentileza y paciencia.”, Col 3:12. “Por último, todos deben ser de un mismo parecer. Tengan compasión unos de otros. Ámense como hermanos y hermanas. Sean de buen corazón y mantengan una actitud humilde.”, 1 P 3:8

Que Dios sea reconocido y adorado, la humanidad bendecida y el mal derrotado por el avance del Reino de Dios.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

lunes, 16 de marzo de 2026

Busquemos a Jesús en este tiempo y su presencia por medio del Espíritu Santo

Lo habitual y el peligro de lo nuevo

“Les digo la verdad, cualquier pecado y blasfemia pueden ser perdonados, pero todo el que blasfeme contra el Espíritu Santo jamás será perdonado. Este es un pecado que acarrea consecuencias eternas». Les dijo esto porque ellos decían: «Está poseído por un espíritu maligno», Mc 3:28-30

Todo lo que amenaza a lo habitual, que es diferente y distinto a lo ya visto, a los pensamientos acostumbrados y comunes, a los estatutos, reglamentos y tradiciones, es considerado para muchos como una amenaza a la seguridad, a la regularidad, es impertinente, sospechoso, e incluso "producto demoníaco" y por lo tanto, es declarado ilegítimo, queda descalificado y es extremadamente peligroso.

Una crítica apasionada y sentida puede ser tomada como infidelidad y una referencia a la justicia como pertenecer a la peor categoría o calaña. Hablar con sinceridad puede ser tomada como una exageración. El deseo de ver aclarados temas difíciles, ocultos u oscuros se te puede acusar de crear divisiones, de fomentar polémicas. Lo distinto puede ser identificado con lo malo.

Esto fue lo que le paso muchas veces a Jesús y porque no a sus seguidores. Lamentablemente para algunos buscar al Espíritu es algo peligroso a nuestro sistema y modelo. Los maestros de la ley acusan a Jesús de expulsar demonios en nombre del príncipe de los demonios. Y ellos hacen algo peor: exorcizan al Espíritu Santo.

Busquemos a Jesús en este tiempo y su presencia por medio del Espíritu Santo. El Espíritu nos guía a toda verdad y nos seguirá revelando lo por venir, Jn 14:26,16:13. "Pues el Señor es el Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad", 2 Co 3:17.

"Les aseguro que el que confía en mí hará lo mismo que yo hago. Y, como yo voy a dónde está mi Padre, ustedes harán cosas todavía mayores de las que yo he hecho", Jn 14:12

Carlos Scott 

Foto Gilbert Lennox

 

En Jesucristo vemos la expresión máxima de su amor

Lo da todo porque nos ama hasta el fin "La luz de Dios llegó al mundo, pero la gente amó más la oscuridad que la luz, porque sus accion...