Conocedor del dolor más profundo
“Desde el mediodía hasta las tres de la tarde, el cielo se puso oscuro. A esa
hora, Jesús gritó con mucha fuerza: «Eloí, Eloí, ¿lemá sabactani?» Eso quiere
decir: «¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has abandonado?», Mc 15:33-34.
“Entonces Jesús volvió a gritar con fuerza, y entregó su espíritu”, Mt 27:50
“Fue despreciado y rechazado: hombre de dolores, conocedor del dolor más
profundo" Nosotros le dimos la espalda y desviamos la mirada; fue
despreciado, y no nos importó. Sin embargo, fueron nuestras debilidades las que
él cargó; fueron nuestros dolores los que lo agobiaron ... él fue traspasado
por nuestras rebeliones y aplastado por nuestros pecados. Fue golpeado para que
nosotros estuviéramos en paz; fue azotado para que pudiéramos ser sanados.
Todos nosotros nos hemos extraviado como ovejas; hemos dejado los caminos de
Dios para seguir los nuestros. Sin embargo, el Señor puso sobre él los pecados
de todos nosotros. Fue oprimido y tratado con crueldad; sin embargo, no dijo ni
una sola palabra. Como cordero fue llevado al matadero. Y como oveja en silencio
ante sus trasquiladores, no abrió su boca. Al ser condenado injustamente, se lo
llevaron ... Él no había hecho nada malo, y jamás había engañado a nadie. Pero
fue enterrado como un criminal; ... Sin embargo, cuando su vida sea entregada
en ofrenda por el pecado, tendrá muchos descendientes ... Y a causa de lo que
sufrió, mi siervo justo hará posible que muchos sean contados entre los justos,
porque él cargará con todos los pecados de ellos. Yo le rendiré los honores de
un soldado victorioso, porque se expuso a la muerte ...”, Is 53:10-12.
"Cristo nunca pecó. Pero Dios lo trató como si hubiera pecado, para
declararnos inocentes por medio de Cristo", 2 Co 5:20
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox


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