miércoles, 12 de agosto de 2026

El agradecimiento es la memoria del corazón

La memoria del corazón

"Jesús preguntó a sus discípulos: «¿No eran diez los que quedaron sanos? ¿Por qué sólo este extranjero volvió para dar gracias a Dios?». Luego Jesús le dijo al hombre: «¡Levántate y vete! Has quedado sano porque confiaste en mí.», Lc 17:17-19

Nos encontramos con diez personas golpeados por la Lepra y la exclusión de la comunidad. Mientras se dirigen a presentarse a los sacerdotes se dan cuenta que fueron sanados, pero uno solo, un extranjero y además hereje sintió la necesidad de volver y ser agradecido con Jesús dando Gloria a Dios. 

“Jesús preguntó: «¿No sané a diez hombres?” Jesús comienza a restar y solo le queda uno. ¿Dónde están los otros nueve? Seguramente Jesús sintió pena por ellos. Se perdieron la oportunidad de celebrar y ser agradecidos. Es triste pensar que podemos autoexcluirnos cuando perdemos el sentido de estar con Jesús y celebrar la vida. 

En toda celebración con Jesús él nos quiere volver a decir «Levántate y sigue tu camino. Tu fe te ha sanado» Ser agradecidos es el principio de un camino de fe. El agradecimiento es la memoria del corazón. Nuestro problema es cuando perdemos la memoria como les paso a estos nueve y nuestras excusas suelen ser recurrentes. 

Se nos ha concedido la gracia de creer y día a día nuestro Dios nos trata como hijos amados. Todo es gracia y milagro y nuestra gratitud no debe estar anclada solo en el pasado, sino por el presente. Lo peor es no tener nada por que dar gracias. Dios nos llama a vivir la alegría más grande cuanto de trata de sumar en vez de restar.

“Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús. No apaguen al Espíritu Santo”, 1 Ts 5:18-19

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


martes, 11 de agosto de 2026

Cuando se trata de Jesús no es suficiente una entrega parcial, cuentas exactas y calculadoras

Mujeres de valor

"Les aseguro que esto que ella hizo, se recordará en todos los lugares donde se anuncien las buenas noticias de Dios», Mc 14:9

El episodio en el cual una mujer derrama un perfume muy caro sobre la cabeza de Jesús representa a todas las mujeres anónimas que son valientes y anuncian el evangelio. 

Mientras que los discípulos están a punto de abandonar al Señor, son las mujeres las que dan continuidad al testimonio. Van surgiendo diferentes mujeres que son testigos de la muerte, de la sepultura y finalmente del sepulcro vacío y de todas ellas no se dice mucho. Son testigos bajo el distintivo del silencio. Son ellas las que aseguran el vínculo entre la muerte y la resurrección. Las que han tenido valor son las mujeres y nos marcan el camino a seguir. Fueron fuertes ante la debilidad y fieles ante el abandono de los demás. Son las que sostenían económicamente el servicio del Señor (Lc 8:1-3), ellas mantenían su esperanza y vivían con amor. 

Cuando se trata de Jesús no es suficiente una entrega parcial, cuentas exactas y calculadoras. Se espera una entrega sin retorno, absoluta y exclusiva. En todo caso el exceso puede representar la medida justa. Estas mujeres hicieron todo lo que podían hacer y Jesús nos enseña a vivir una entrega total.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox



Jesús espera nuestro exceso de amor, de servicio, de fe, esperanza y de toda pasión que haga de la vida una fiesta y celebración

Entrega total

"Esta mujer hizo lo único que podía hacer: derramó perfume sobre mi cabeza, sin saber que estaba preparando mi cuerpo para mi entierro”, Mc 14:8

Lo que tenía que hacer, ella lo ha realizado. Jesús resalta la importancia de la gracia, del don, de la aptitud. Nos encontramos ante la grandeza y la belleza del Señor que se traduce en una entrega total.

Esta mujer también rompió el recipiente y no solo es el perfume derramado, sino también el frasco roto, que de esta manera ya no podrá ser utilizado por otro. A Jesús suele gustarle una entrega absoluta y exclusiva. El exceso de esta entrega puede representar la medida justa.

Este ir más allá por Jesucristo no hace referencia al mantenimiento de una institución o sistema. Este exceso es superar los límites a favor de los pobres, porque los pobres y Jesús van en la misma dirección. Jesucristo se identifica con ellos. Un amor absoluto al Señor se traduce, necesariamente, en atención al prójimo. Los pobres que nunca faltaran tienen todas las de ganar con la locura de los que aceptan entregar la propia vida.

Jesús espera nuestro exceso de amor, de servicio, de fe, esperanza y de toda pasión que haga de la vida una fiesta y celebración a favor de las necesidades menos alcanzadas de los no alcanzados.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


lunes, 10 de agosto de 2026

El seguidor de Jesús es llamado a comenzar procesos, mantenerlos, ser fiel, tenaz y preparar anticipadamente el porvenir

Una actitud anticipada

"Jesús se encontraba en Betania, en la casa de Simón, un hombre que había tenido lepra. Mientras comía, entró una mujer con un hermoso frasco de alabastro que contenía un perfume costoso, preparado con esencias de nardo. Ella abrió el frasco y derramó el perfume sobre la cabeza de Jesús. Algunos que estaban a la mesa se indignaron. «¿Por qué desperdiciar un perfume tan costoso? —preguntaron—. ¡Podría haberse vendido por el salario de un año y el dinero dado a los pobres!». Así que la regañaron severamente.

Pero Jesús respondió: «Déjenla en paz. ¿Por qué la critican por hacer algo tan bueno conmigo? Siempre habrá pobres entre ustedes, y pueden ayudarlos cuando quieran, pero a mí no siempre me tendrán. Ella hizo lo que pudo y ungió mi cuerpo en preparación para el entierro. Les digo la verdad, en cualquier lugar del mundo donde se predique la Buena Noticia, se recordará y se hablará de lo que hizo esta mujer», Mc 14:1-10

Hay cosas que pueden hacerse anticipadamente. Ciertas ocasiones son irrepetibles y hay que aprovecharlas. Cuando las mujeres fueron al sepulcro llegaron en el momento justo, pero era demasiado tarde para derramar un perfume sobre el cuerpo de Jesús. Otra mujer lo supo hacer cuando todavía estaba vivo. 

El seguidor de Jesús es llamado a comenzar procesos, mantenerlos, ser fiel, tenaz y preparar anticipadamente el porvenir. “¡Voy a despertarme! ¡Despertaré al arpa y a la lira! ¡Despertaré al nuevo día!”, Sal 57:8. Dios nos anima a vivir en un sentido activo y esta mujer ha realizado una acción anticipada que sin entenderlo todo, formaba parte de la obra completa que haría el Señor para darnos salvación. 

Hoy también hay cosas que podemos hacer anticipadamente para nuestra familia, para las personas que más amamos, para nuestro prójimo y en especial preparando el camino del Señor para que otros puedan gozar y experimentar la salvación que viene de Dios. Seguir el ejemplo de esta mujer implica estar en la línea del amor. Será recordada por su amor y lo nuestro es no olvidar que hemos sido llamados para entregar el aroma del mejor perfume. 

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


viernes, 7 de agosto de 2026

El quebrantamiento nos lleva a fortalecernos en Dios en la más dura aflicción

Quebranto, prueba y madurez

"Pero Dios quitó a Saúl y lo reemplazó con David, un hombre de quien Dios dijo: “He encontrado en David, hijo de Isaí, a un hombre conforme a mi propio corazón; él hará todo lo que yo quiero que haga”, Hch 13:22

David aprendió a ser quebrantado de corazón. Un corazón integro se forma a través de la prueba y la aflicción. Condimento infaltable para que Dios afirme a las personas. David descubrió que nada sirve tener un corazón orgulloso, soberbio y altivo, Sal 19:12-13

“Escudríñame, OH Dios y conoce mis inquietudes, conoce mi corazón, pruébame y ve si hay en mi camino malo y guíame en el camino eterno”, Sal 139:23-24. No siempre conocemos nuestro corazón, pero Sí le podemos pedir a Dios que nos haga conforme a su corazón. 

El quebrantamiento nos lleva a un nuevo nivel de madurez y fe. David fue quebrantado. Sufrió por el celo y la envidia de Saúl; fue engañado. Lo rebajaron de grado militar, procuraron matarlo, lo persiguieron, anduvo en cuevas, en el desierto, se tuvo que hacer pasar por loco para ser aceptado por los extranjeros y enemigos. Sufrió la burla de otros y la incomprensión de sus 600 hombres: "¿Cómo que no mataste a Saúl?”. Quebrantamiento que da integridad. “Yo no toco al ungido de Dios". Amor a Dios y sujeción a su propósito. 

El quebrantamiento nos lleva a fortalecernos en Dios en la más dura aflicción. “Y David se fortalecía en el Señor su Dios”, “Y David consultaba con su Dios”, 1 S 30:6-7. Dios nos llama a “Servir a nuestra propia generación por el propósito de Dios”. Él cumple su propósito, aunque a veces no lo parezca. David pensó: “Saúl me va a matar”, ni se acordaría que fue llamado a ser Rey..., pero Dios cumplió su propósito en David porque él “vivió bajo su autoridad”. 

Un discípulo es alguien que busca ser semejante a Jesús, está dispuesto a tener sus mismos gestos y seguir sus mismas opciones

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox



jueves, 6 de agosto de 2026

Cambiar la Historia

Vivir bajo la autoridad de Dios

El rey David es definido por las escrituras como un hombre que "sirvió a su propia generación por el propósito de Dios", Hch 13:36.

“La persona que Dios utiliza es aquella que vive bajo su autoridad”. Es una persona que responde a un “Llamado”. “Escogió también a David... lo llamó” para pastorear a su pueblo, Sal 78:70-72. Lo llamó como lo hizo con Abraham, Gn 22:11, con Moisés, Éx 3:4, con Gedeón, Jue 6:14-16, con Samuel y ahora nos llama a cada uno de nosotros.

Es un llamado a ver las cosas de una manera diferente y pertenecerle a él. Vivir la calidad de una nueva relación y saber que hay futuro. Implica un compromiso profundo y un nuevo estilo de vida. El que llama es “Yo soy el que soy”. Yo soy todo lo que mi pueblo necesita.

Es una demanda grande y cuando no respondemos a este llamado todo se transforma en un vacío. Debe durar toda la vida. Esta certeza hace que cambie nuestra propia historia y cambia el curso de la historia. David amaba al Señor. Enterneció su corazón para seguirle. Dios le fortalecía. Comenzó día a día hacer su voluntad y Dios estaba con él: “dondequiera que iba resultaba vencedor”.

Dios nos llama en este tiempo para ser discípulos que aman al Señor, sirven a su prójimo y cambian la historia. Un discípulo es alguien que reconoce que Jesús lo eligió para estar con él, aprender de él, servir a la gente y buscar a otros a que sigan a Jesús.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


miércoles, 5 de agosto de 2026

Construyamos un puente de esperanza

Un amor que envía

“Pues el Señor nos dio este mandato cuando dijo: “Yo te he hecho luz para los gentiles, a fin de llevar salvación a los rincones más lejanos de la tierra”. Cuando los gentiles oyeron esto, se alegraron y le dieron las gracias al Señor por su mensaje, y todos los que fueron elegidos para la vida eterna se convirtieron en creyentes. Así que el mensaje del Señor se extendió por toda esa región", Hch 13:47-49

Cuando pensamos en el avance del Reino de Dios, un movimiento de discípulos y la formación de nuevas iglesias, Dios hace lo que ha prometido: Él da el crecimiento (1 Cor 3:6-7), pero a nosotros nos toca superar los obstáculos y las resistencias del medio ambiente.

En la misión de Dios no hay lugar para la pasividad. La iglesia como agente e instrumento ha sido enviada al mundo para servir, amar y compartir el mensaje del evangelio que transforma toda la existencia humana. Dios es fuente de un amor que envía. “Como tú me enviaste al mundo, yo los envío también al mundo”, Jn 17:18.

Participar en la misión es participar en el movimiento del amor de Dios hacia las personas y el énfasis en la cruz debe impedir cualquier posibilidad de comodidad misionera. Algunas veces el liderazgo piensa que no hay suficientes miembros en una congregación para comenzar un proceso de nuevos discípulos en la plantación de nuevas iglesias. Se piensa que debe haber mucha gente antes de dar otro paso. El resultado final es el estancamiento, la falta de vigor y la debilidad.

La iglesia como organismo vivo está llamada a no caer en la trampa del modelo institucional que la limita y colocar la estructura por arriba de la misión. La vida del apóstol Pablo nos enseña a ser emprendedores, hacer discípulos e iniciar nuevas maneras de ser comunidad. Hoy necesitamos atrevernos a probar nuevas modalidades en un contexto cambiante que es diferente en todas partes. Construyamos un puente de esperanza recordando que "arriesgarse es perder el equilibrio mome ntáneamente. No arriesgarse es perderse a uno mismo", Soren Kierkegaard.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


martes, 4 de agosto de 2026

Empujados a otra parte

 Cuando lo “puro” se vuelve “impuro”

"El siguiente sábado casi toda la ciudad se congregó para oír la palabra del Señor. Pero cuando los judíos vieron a las multitudes, se llenaron de envidia y contradecían con maldiciones lo que Pablo decía.", Hch 13:44-45. 

En Antioquía de Pisidia los religiosos movidos por la competencia y la envidia se opusieron a la predicación de Pablo y Bernabé y los echaron de la región. Su mirada estaba puesta en buscar su propia gloria. Los apóstoles no se detienen, sino que pasan “a otra parte”, a los gentiles o paganos.

"Pablo y Bernabé, en señal de rechazo contra ellos, se sacudieron los pies para quitarse el polvo de ese lugar, y se fueron a Iconio". Retener y no compartir el evangelio puede significar que la Palabra abandono nuestro territorio y se dirige en otra dirección.

Los judíos solían sacudirse el polvo de los pies cuando volvían a la propia tierra desde un territorio gentil, que les había convertido en “impuros”.  Ahora sucede lo contrario y Pablo y Bernabé se alejan de los “puros” para llegar a los “lejanos e impuros”. Estar cerca de la iglesia no necesariamente significa estar “puro” y los que intentan bloquear el mensaje de Jesucristo para toda etnia, pueblo y nación, lo que logran es todo lo contrario y otros son empujados a otra parte, hacia lo último de la tierra.

El montón de polvo que se puede acumular en la puerta de nuestras casas y comunidades de Fe puede señalar que él está cansado de nuestra mezquindad y se ha ido a otra parte. Cuando en nuestras comunidades el Señor no es comprendido, se marcha lejos, a otra parte, a lugares impensados. “Después de esto vi una enorme multitud de todo pueblo y toda nación, tribu y lengua, que era tan numerosa que nadie podía contarla …Y gritaban con gran estruendo: «¡La salvación viene de nuestro Dios que está sentado en el trono y del Cordero! », Ap 7:9-10

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


lunes, 3 de agosto de 2026

El poder del evangelio no es otro que el poder que viene del Espíritu Santo

Una obediencia renovada.

En Antioquía de Pisidia "La palabra del Señor se difundía por toda la región. Pero los judíos incitaron a mujeres muy distinguidas y fieles al judaísmo, también a los hombres más prominentes de la ciudad y provocaron una persecución contra Pablo y Bernabé. Por tanto, los expulsaron de la región. Ellos, por su parte, se sacudieron el polvo de los pies en señal de protesta contra la ciudad y se fueron a Iconio. Y los discípulos quedaron llenos de alegría y del Espíritu Santo", Hch 13:49-52

Cuando los dirigentes judíos vieron a toda una multitud reunida en la ciudad para oír a Pablo y Bernabé se llenaron de celos y envidia. Lo que ahora había sido propiedad solo de ellos pasa a ser de toda una multitud y lo que se teme es perder el control de la sinagoga. 

“Entonces Pablo y Bernabé hablaron con valentía … Pues el Señor nos dio este mandato cuando dijo: “Yo te he hecho luz para los gentiles, a fin de llevar salvación a los rincones más lejanos de la tierra”. “Pues no me avergüenzo de la Buena Noticia acerca de Cristo, porque es poder de Dios en acción para salvar a todos los que creen, a los judíos primero y también a los gentiles”, Ro 1:16. 

El poder del evangelio no es otro que el poder que viene del Espíritu Santo. Es un poder que rompe todos los moldes porque las puertas deben estar abiertas para los demás. Lo que está en juego no son nuestros nombres, tradiciones, jerarquía o “etiquetas denominacionales”. Tampoco se trata de que se una a la comunidad gente como nosotros. Lo único y significativo es el nombre del Señor para que todas las personas reciban su bendición, el mal sea derrotado y el nombre de Dios sea reconocido y adorado. 

El resultado de lo acontecido fue que echaron a Pablo y Bernabé de la ciudad, pero la palabra del Señor se extendió en toda esa región. Finalmente, los que quedaron fuera no son a los que echaron, sino los que promovieron la expulsión. Dios nos llama a una obediencia siempre renovada.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


domingo, 2 de agosto de 2026

Debemos ayudar a quienes son discípulos de Jesucristo para que "permanezcan como su pueblo”

"Permanecer como su comunidad”

"Cuando estoy con los que apenas empiezan a ser cristianos, me comporto como uno de ellos para poder ayudarlos. Es decir, me he hecho igual a todos, para que algunos se salven. Y todo esto lo hago porque amo la buena noticia, y porque quiero participar de sus buenos resultados”, 1 Co 9:19-23

La salvación abre la puerta a la bendición. Esto permite que el mal sea destruido por medio del avance del Reino de Dios y el nombre del Señor sea reconocido y adorado. El desafío es facilitar un movimiento de seguidores de Cristo que se desarrolle y multiplique en la cultura local de cada etnia. Implica que los nuevos creyentes no cambien de cultura y puedan “permanecer como son ellos” sin tomar otro modelo cultural. 

La iglesia, en su encarnación en la realidad humana, ha de encarnarse también en esos encuentros culturales. Es presentar el evangelio, a Jesucristo y no nuestras “estructuras, etiquetas denominacionales, reglamentos, estatutos, tradiciones”. Nosotros "nos volvemos como ellos” para que ellos "permanezcan como los de su comunidad". La idea es no cambiar su identidad para convertirse en "cristianos”, sino en seguidores de Jesús el Mesías y ciudadanos del reino de Dios. 

Debemos ayudar a quienes son discípulos de Jesucristo para que "permanezcan como su pueblo”. La iglesia no está para defender “culturas puras”. Debemos promover la verdad bíblica universal, no nuestro patrón cultural de esta verdad y confiar en el trabajo del Espíritu Santo en las vidas de los nuevos creyentes y en los nuevos movimientos.

Dios llama a las personas a un arrepentimiento sincero, pero no a convertirse a un estilo de vida extraño o a tradiciones eclesiásticas. “Cada uno debería seguir viviendo en la situación que el Señor lo haya puesto, y permanecer tal como estaba cuando Dios lo llamó por primera vez. Esa es mi regla para todas las iglesias...", 1 Co 7:17-20. Servimos para ver que el evangelio sea recibido en cada etnia. “Saulo que también es Pablo”, vivía a la vez en varias realidades y es una oportunidad para la misión y obediencia al evangelio.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


sábado, 1 de agosto de 2026

Abiertos a su Espíritu

Algo nuevo

“Pues estoy haciendo algo en sus propios días, algo que no creerían aun si alguien les dijera”, Hch 13:41

La historia detallada de la misión en Antioquía de Pisidia empieza un día de descanso cuando fueron a las reuniones de la sinagoga. Pablo tiene la oportunidad de anunciar el evangelio y en su audiencia hay judíos y también están los “temerosos de Dios”.

Estos últimos eran personas que creían en Dios, pero no aceptaban ser circuncidados y sujetarse al resto de la ley. Pablo expresa que el mensaje es para todos, sean judíos o gentiles y además les dice: “Por medio de este hombre Jesús, ustedes tienen el perdón de sus pecados. Todo el que cree en él es hecho justo a los ojos de Dios, algo que la ley de Moisés nunca pudo hacer… Muchos siguieron a Pablo y a Bernabé, y ambos los exhortaban a que continuaran confiando en la gracia de Dios.”

Luego al siguiente día de reposo vuelven para hablar a toda la ciudad y esto provoco celos en la dirigencia. Ellos terminan rechazando el mensaje, pero “Cuando los gentiles oyeron esto, se alegraron y le dieron las gracias al Señor por su mensaje, y todos los que fueron elegidos para la vida eterna se convirtieron en creyentes. Así que el mensaje del Señor se extendió por toda esa región… Y los creyentes se llenaron de alegría y del Espíritu Santo”.

Al igual que ellos Dios quiere hacer nuevas cosas en nuestro tiempo y nos invita a reflexionar, estar abiertos a su Espíritu y abrirnos a nuevas formas de ser iglesia para los demás. «Para aquellos que lo aman, Dios ha preparado cosas que nadie jamás pudo ver, ni escuchar ni imaginar.», 1 Co 2:9

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

El agradecimiento es la memoria del corazón

La memoria del corazón "Jesús preguntó a sus discípulos: «¿No eran diez los que quedaron sanos? ¿Por qué sólo este extranjero volvió p...