Identidad
Misión Local y Global (GloCal)
GloCal es una palabra que representa la fusión de Global y Local. Es donde la acción local y global se unen en el cruce intencional de barreras, de iglesia a no iglesia en palabra y obra a favor de la extensión del Reino de Dios.
miércoles, 1 de abril de 2026
Conocer nuestra identidad es la base para una vida y servicio sano
martes, 31 de marzo de 2026
Jesús era una persona que amaba
Hasta el fin
“Y habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amo hasta el fin” Jn 13:1
Este capítulo nos habla que se acercaba la fiesta de la Pascua. Jesús sabía que le había llegado la hora de abandonar este mundo para volver al Padre. Entonces se recluye para estar con sus discípulos. ¿Qué sentía en esa hora hacia los discípulos? El texto dice: los amó hasta el fin.
Jesús era una persona que amaba. En su corazón encontró un lugar para su gente. Su mayor preocupación era seguir preparándolos para sus deberes y pruebas futuras. No fue egoísta. No se quedó pensando en sus penas o la perspectiva del gozo posterior. Se resalta la constancia de Jesús. Jesús nos muestra un amor hasta el fin, aunque no todos lo amaron así.
El Padre había puesto todas las cosas bajo su dominio. Tenía el dominio completo, autoridad y poder. ¿Que hizo Jesús con este poder? Jesús realizo un acto sencillo y profundo: “así que se levantó de la mesa, se quitó el manto, y se ató una toalla a la cintura. Luego echó agua en un recipiente y comenzó a lavarles los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que llevaba a la cintura”, Jn. 13: 4-5.
Jesús hace una exposición dramatizada de la grandeza de su amor: ofreció su servicio a gente que no lo merecía, que lo abandonarían y también ofreció su servicio a una persona que se oponía. Demostró que el amor divino llega hasta las últimas consecuencias. Jesús era una persona que amaba. Los amó hasta el fin.
“ Y estoy convencido de que nada podrá jamás separarnos del amor de Dios. Ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni demonios, ni nuestros temores de hoy ni nuestras preocupaciones de mañana. Ni siquiera los poderes del infierno pueden separarnos del amor de Dios. Ningún poder en las alturas ni en las profundidades, de hecho, nada en toda la creación podrá jamás separarnos del amor de Dios, que está revelado en Cristo Jesús nuestro Señor.”, Ro 8:38-39
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
Practicar la justicia, amar la misericordia y humillarte ante tu Dios
Mirar, observar y meditar
“Cuando Jesús entró en Jerusalén, fue al templo y se puso a ver cómo estaba todo. Pero como ya era tarde, se fue con sus discípulos al pueblo de Betania, … Cuando llegaron a Jerusalén, Jesús entró en el templo y empezó a sacar de allí a los que estaban vendiendo y comprando. Derribó las mesas de los que cambiaban dinero de otros países por dinero del templo, y también derribó los cajones de los que vendían palomas. Y Jesús no dejaba que nadie anduviera por el templo llevando cosas. Luego se puso a enseñar a la gente y le dijo: «Dios dice en la Biblia: “Mi casa será llamada ‘Casa de oración para todos los pueblos’.” Pero ustedes la han convertido en cueva de ladrones», Mc 11:11-25Cuando Jesús fue al templo se dedicó a mirar e indagar sobre el ánimo de los que estaban dentro. Aquella tarde lo único que hizo Jesús fue observar. Esos silencios y miradas suyas pueden causar preocupación y cierta turbación. El silencio de Dios es más inquietante que cualquier palabra suya. Ese silencio pudo ser una señal de que todo eso era extraño. El no tiene nada que ver con lo que están tramando ahí dentro.
El problema del templo y su dirigencia era que aparentaba vida, pero escondían un tremendo vacío. Una vez más en todo tiempo es necesario la voz de los profetas para declarar que Dios no está de acuerdo con tal desorden. Dios nos concede una prórroga y espera lo mejor de cada uno de nosotros: “La casa puede estar en orden”.
“Pero ya Dios les ha dicho qué es lo mejor que pueden hacer y lo que espera de ustedes. Es muy sencillo: Dios quiere que ustedes sean justos los unos con los otros, que sean bondadosos con los más débiles, y que lo adoren como su único Dios.”, Miqueas 6:8
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
lunes, 30 de marzo de 2026
Repensemos los modelos y formas que tenemos de ser comunidad
domingo, 29 de marzo de 2026
“No temas”, ... mira que aquí viene tu rey", Jn. 12:15
¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!
“Luego pusieron sus mantos sobre el burro, lo llevaron a donde estaba Jesús, y Jesús se montó sobre él. Mucha gente empezó a extender sus mantos sobre el camino por donde iba a pasar Jesús. Algunos cortaban ramas de los árboles del campo, y también las ponían en el suelo como alfombra. Y toda la gente, tanto la que iba delante de Jesús como la que iba detrás, gritaba: «¡Sálvanos ¡Bendito tú, que vienes en el nombre de Dios!», Mc 11:2-11Si de triunfo se trata, aquí estamos ante el triunfo de la humildad, de la modestia, de la mansedumbre, no del poder. Las únicas conquistas que es capaz este rey son las conseguidas con la fuerza del amor. Es un encuentro con la libertad y la fe. Es un triunfo de la discreción.
Es un príncipe, pero no un príncipe guerrero que viene a conquistar por la fuerza: es un príncipe de paz. Entusiasmada, la multitud grita y aclama, pero se tiene la impresión de que todo va dirigido a otro Mesías, no al que cabalga sobre un burro. Son expresiones correctas desde la ortodoxia, pero están viciadas, inaceptables. El problema está en las intenciones y Jesús se pudo haber sentido muy solo en medio de esa multitud.
La gente pensaba en algo totalmente distinto del sufrimiento y de la muerte. A este Jesús no le pertenecía ni siquiera el animal que montaba, no poseía poder terreno y su conducta mostraba que los pensamientos de Dios son distintos a los pensamientos y caminos de la gente.
Jesús sale a nuestro encuentro y comparte la alegría, la tristeza y el dolor de cada uno de nosotros. Nos trae esperanza y su misericordia es para siempre. No hay nada, ni nadie que lo pueda detener y nos dice: “No temas”, ... mira que aquí viene tu rey", Jn. 12:15.
Hoy nuevamente podemos celebrar como lo hacemos en este domingo de Ramos diciendo: ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!, Jn. 12:13.
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
sábado, 28 de marzo de 2026
Mi existencia es un asunto de todos
El Señor lo necesita y pronto lo devolverá
“Jesús y sus discípulos llegaron al Monte de los Olivos, cerca de los pueblos de Betfagé y Betania, y de la ciudad de Jerusalén. Allí, Jesús dijo a dos de sus discípulos: «Vayan a ese pueblo que se ve desde aquí. Tan pronto como entren, van a encontrar un burro atado, que nunca ha sido montado. Desátenlo y tráiganlo. Si alguien les pregunta por qué lo están desatando, respondan: “El Señor lo necesita y pronto lo devolverá.”, Mc 11:1-3
El sentido de la propia existencia y felicidad se encuentra cuando ponemos nuestras cualidades y recursos para servir a los demás. Dios llama al ser humano a ser libre de ambiciones desmedidas y egoístas. Nos llama a ser necesario para alguien. Pero ¿Quién me necesita?
Los objetos no tienen necesidad de mí. Existen valores, virtudes y fines que tienen necesidad de mí. Tanto la generosidad, lealtad, humildad, bondad y justicia tienen necesidad de alguien que encarne, practique y viva esta realidad para beneficio de los demás.
Para existir tenemos necesidad de vivir determinados valores para ciertos objetivos y podemos aceptar o rechazar estar a disposición de estos. Nos enfrentamos a una elección y decisión, donde la neutralidad no es posible frente a la vida.
Mi existencia es un asunto de todos, donde mi compromiso o rechazo tienen carácter público. No hemos sido creados para mantenernos indiferentes, somos llamados e interpelados en vivir de un modo que sea compatible con la grandeza y el misterio de la vida. “El Señor lo necesita".
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
viernes, 27 de marzo de 2026
El pueblo de Dios es un pueblo que nació para caminar, está en marcha, viaja y comparte una mesa abierta
El camino a una mesa abierta
“Mientras comían, Jesús tomó pan y lo bendijo. Luego lo partió y se lo dio a ellos, diciéndoles: —Tomen; esto es mi cuerpo. Después tomó una copa, dio gracias y se la dio a ellos, y todos bebieron de ella. —Esto es mi sangre del pacto, que es derramada por muchos —les dijo—. Les aseguro que no volveré a beber del fruto de la vid hasta aquel día en que beba el vino nuevo en el reino de Dios”, Mc 14:22-25Cuando hacemos memoria del Señor compartimos la alegría de estar juntos. La mesa del pan y del vino es un lugar de celebración donde juntos buscamos a Dios y nos dejamos alcanzar por él.
Es una mesa que nos llama a la unidad y fraternidad en la relación unos con otros. La santa cena es una cita, memoria y anuncio, un encuentro con los suyos y a su vez constituye un adiós. "Así que, cada vez que ustedes comen de ese pan, o beben de esa copa, anuncian la muerte del Señor Jesús hasta el día en que él vuelva”, 1 Co 11:26.
El pueblo de Dios es un pueblo que nació para caminar, está en marcha, viaja y comparte una mesa abierta hasta el día en que él Señor vuelva.
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
jueves, 26 de marzo de 2026
En Jesucristo vemos la expresión máxima de su amor
Lo da todo porque nos ama hasta el fin
"La luz de Dios llegó al mundo, pero la gente amó más la oscuridad que la luz, porque sus acciones eran malvadas. Todos los que hacen el mal odian la luz y se niegan a acercarse a ella porque temen que sus pecados queden al descubierto", Jn 3:19-20Cuando no prestamos atención a lo que Dios nos indica, su voz de amor se hace más evidente. Ante los rechazos, la infidelidad y la negación, Dios no se retira. Dios nos sigue amando. Nuestro Dios arriesga todo y se hace presente por medio de Jesucristo.
Lo da todo porque nos ama hasta el fin. Dios no dice "basta". En Jesucristo vemos la expresión máxima de su amor y no se guarda nada. Amar y entregar resumen la acción de Dios. Nadie se atrevió a tanto. La alternativa que se nos presenta es muy sencilla: colocarnos a favor o en contra de un estilo de vida conforme al amor revelado por Jesús.
La luz descubre todo, pero nos da una nueva oportunidad: Volver a empezar. La respuesta que se espera a la iniciativa divina es la fe en Cristo. "Jesús habló una vez más al pueblo y dijo: «Yo soy la luz del mundo. Si ustedes me siguen, no tendrán que andar en la oscuridad porque tendrán la luz que lleva a la vida», Jn 8:12
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
miércoles, 25 de marzo de 2026
El amor de Dios es el centro de toda la revelación
Dios nos llama a una "vida entera y eterna"
"Dios amó tanto a la gente de este mundo, que me entregó a mí, que soy su único Hijo, para que todo el que crea en mí no muera, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no me envió a este mundo para condenar a la gente, sino para salvarla", Jn 3:16-18.
El amor de Dios es el centro de toda la revelación. Es un amor desbordante, de gracia, fiel y universal. Dios es amor y no es un Dios de miedo. El corazón de Dios es su amor por toda la humanidad. Este amor es ofrecido a toda la gente para dar salvación, pero solamente en el creyente el plan de Dios tiene la posibilidad de realizarse.
El mundo y su gente tienen la necesidad de la salvación, porque se encuentran en una situación de riesgo. El amor de Dios a la humanidad se presenta de una manera concreta en la vida de Jesucristo. La salvación se juega en relación con la aceptación o al rechazo del amor divino manifestado en Cristo. La cruz presenta un amor derrotado y, sin embargo, victorioso por la resurrección. Jesús fue humillado, pero lleno de gloria, traicionado pero fiel. El justo dando su vida por los injustos.
Dios nos presenta una historia de amor, nos hace responsables y esta puede ser nuestra acusación cuando la rechazamos. No es tanto Dios el que juzga, sino lo son nuestras opciones. El encuentro con el Señor determina una crisis, puede ser aceptada o rechazada. Todo se decide en la esfera del ser humano, es libre para aceptar o rechazar. Dios ratifica y respeta esa elección.
"Pero a todos los que creyeron en él y lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios", Jn 1:12
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
martes, 24 de marzo de 2026
Les daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de ustedes
Una luz que me pone en pie
lunes, 23 de marzo de 2026
Enviados
Una renovada visión del Señor
Conocer nuestra identidad es la base para una vida y servicio sano
Identidad “Era la hora de cenar, y el diablo ya había incitado a Judas, hijo de Simón Iscariote, para que traicionara a Jesús. Jesús sabía q...









