sábado, 7 de noviembre de 2026

Una visión amplia

Flexibilidad

“En Filipos nos quedamos durante algunos días. Un sábado, fuimos a la orilla del río, en las afueras de la ciudad. Pensábamos que por allí se reunían los judíos para orar. Al llegar, nos sentamos y hablamos con las mujeres que se reunían en el lugar. Una de las que nos escuchaba se llamaba Lidia, una mujer que honraba a Dios. Era de la ciudad de Tiatira y vendía telas muy finas de color púrpura. El Señor hizo que Lidia pusiera mucha atención a Pablo, y cuando ella y toda su familia fueron bautizados, nos rogó: «si ustedes consideran que soy fiel seguidora del Señor, vengan a quedarse en mi casa» Y nos convenció”, Hch 16:11-15

Pablo y sus compañeros aprendieron a tener una visión muy amplia por medio de sus vivencias y experiencias en la misión. Supieron tener flexibilidad y adaptarse en cada contexto. La estrategia de ellos era la de comenzar predicando el evangelio en las sinagogas, pero Dios les presento otra manera diferente de hacer el trabajo en la ciudad de Filipos. Ellos fueron sensibles, flexibles y abiertos a esta nueva oportunidad que les brindaba el Espíritu de Dios. El resultado fue la conversión de Lidia, cuya casa seria el núcleo de la iglesia en Filipos y este seria el centro de operaciones para el equipo misionero.

Somos llamados constantemente a repensar, revisar y si es necesario cambiar la manera de hacer el trabajo al cual Dios nos ha llamado. Por otro lado, la política misionera de Pablo era la de sostenerse con su mismo trabajo, pero Lidia insiste en llevarlos a su casa y ofrecerles ayuda. Los filipenses se convirtieron en su respaldo aún después en la continuación de su misión, 2 Co 11:8-9, Fil 4:10-16. Pablo escribió: “Cada vez que pienso en ustedes, le doy gracias a mi Dios. Siempre que oro, pido por todos ustedes con alegría, porque han colaborado conmigo en dar a conocer la Buena Noticia acerca de Cristo desde el momento en que la escucharon por primera vez hasta ahora. Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva”, Fil 1:3-6

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


Toda oportunidad debe estar alineada con los valores y principios de la palabra de Dios

Oportunidades, discernimiento y fe

“Esa noche Pablo tuvo una visión. Puesto de pie, un hombre de Macedonia—al norte de Grecia—le rogaba: «¡Ven aquí a Macedonia y ayúdanos!». Entonces decidimos salir de inmediato hacia Macedonia, después de haber llegado a la conclusión de que Dios nos llamaba a predicar la Buena Noticia allí", Hch 16:6-10

Hay algunas cosas que debemos tener en cuenta para saber buscar y entender cuáles son las oportunidades que Dios presenta. Toda oportunidad debe estar alineada con los valores y principios de la palabra de Dios. Estos son los valores cristianos. Si Dios abre las puertas no habrá conflictos de valores.

Entre los temas importantes de la vida es clave recordar la prioridad sobre lo que Dios espera de nosotros: “¡Ya se te ha declarado lo que es bueno! Ya se te ha dicho lo que de ti espera el Señor: Practicar la justicia, amar la misericordia, y humillarte ante tu Dios”, Mi 6:8. La fe y la guía del Espíritu Santo no significa que no tengamos dudas. Dios nos ha dado la mente de Cristo y confía en nosotros para que podamos discernir correctamente. Nuestra oración es que el Señor nos ayude a tener comprensión espiritual, ver cuáles son las puertas abiertas que nos presenta y luego tener fe para atravesar las mismas, Col 1:9-12

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox 


jueves, 5 de noviembre de 2026

Formar liderazgos de relevo, brindar oportunidades, animar, acompañar y finalmente liberar

Capacitar y soltar

“Pablo siguió su viaje y llegó a los pueblos de Derbe y de Listra. Allí vivía un joven llamado Timoteo, que era seguidor de Jesús. La madre de Timoteo era una judía cristiana, y su padre era griego. Los miembros de la iglesia en Listra y en Iconio hablaban muy bien de Timoteo. Por eso Pablo quiso que Timoteo lo acompañara en su viaje”, Hch 16:1-3

Pablo y Timoteo se conocieron en una circunstancia misionera. Timoteo era de la ciudad de Listra donde vivía su madre Eunice y su abuela Loida. Timoteo era joven y sin experiencia, pero parece que Pablo pudo ver un gran potencial. Pablo supo incorporar en su equipo a creyentes de diferentes trasfondos culturales y experiencias de conversión distintas, Hch 20:4, Ro 16:3-15, 1 Co 16:10-19, Fil 2:19-30, 4:2-3.

Somos llamados a ir y hacer discípulos, formar liderazgos de relevo, brindar oportunidades, animar, acompañar y finalmente liberar o soltar a la gente a la tarea que Dios les indique. No estamos destinados a retener la autoridad y ejercer un control nocivo. Cuando nos enfocamos en “la misión de Dios” el Señor nos lleva a pensar con mayor amplitud. Que lo importante sea el nombre de nuestro Señor y no el nuestro.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


Fortalecer, animar y consolidar las nuevas comunidades de fe

Avanzar y cuidar

“Pablo siguió su viaje y llegó a los pueblos de Derbe y de Listra, … Pablo y sus compañeros continuaron el viaje. En todos los pueblos por donde pasaban, informaban a los seguidores de Jesús de lo que se había decidido en Jerusalén. Los miembros de las iglesias de todos esos lugares confiaban cada vez más en Jesús, y cada día más y más personas se unían a ellos.”, Hch 16:1-5

Pablo y sus compañeros vieron la necesidad de nutrir, supervisar y alentar a las iglesias. En todo tiempo necesitamos afirmar un movimiento de discípulos que hacen otros discípulos y a su vez fortalecer, animar y consolidar las nuevas comunidades de fe. 

Se nos anima a mantener un equilibrio entre un movimiento de nuevas iglesias y la atención de estas. Son las dos caras de la misma moneda y no opciones diferentes. Se necesitan la una a la otra para responder con fidelidad a los nuevos desafíos. Pablo escribió: “Además de todo eso, a diario llevo la carga de mi preocupación por todas las iglesias.”, 2 Co 11:28. Necesitamos pastores y maestros que enseñen la escritura con relevancia ante los tiempos que nos toca vivir. 

El Espíritu fue ampliando las fronteras a medida que la tarea se desarrolló por los nuevos movimientos de discípulos que formaron nuevas comunidades de fe y la visita pastoral a las diferentes ciudades. Los propósitos de Dios nos enfocan en que Dios sea reconocido y adorado, la gente bendecida y el mal sea derrotado por medio del avance del Reino de Dios. 

"Así que, habiendo comenzado en Jerusalén, he completado la proclamación del evangelio de Cristo por todas partes, hasta la región de Iliria. En efecto, mi propósito ha sido predicar las buenas noticias donde Cristo no sea conocido, para no edificar sobre fundamento ajeno… Pero ahora que ya no me queda un lugar dónde trabajar en estas regiones, y como desde hace muchos años anhelo verlos, tengo planes de visitarlos cuando vaya rumbo a España. Espero que, después de que haya disfrutado de la compañía de ustedes por algún tiempo, me ayuden a continuar el viaje”, Ro 15:18-24. 

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


lunes, 2 de noviembre de 2026

Jesusek bere keinuak eta bere aukerak agerian uzten dizkigu

 Afari bat

“Jesus bere etxera joan eta jatera eseri zen”, Lk 7:36-50

Jesusek eman zituen irakaspen handienak eguneroko bizitza partekatzen zuenean gertatu ziren, herriz herri ibiltzen zenean, jendearen eskariz gelditzen zenean, mahaian esertzen zenean.

Etxe batean da, non baztertuak integratzen diren, eta Jesusek azken aldietako paradigma aldatzen du diskriminazioa eta bazterketa baztertuz.

Jesusekin otordu bat partekatzea pertsona bakoitzaren sakonena bere istorioarekin ukitzea da, bizitza elikatzea, norberaren bihotza bere poz eta atsekabeei irekitzea. Jesusek bere keinuak eta bere aukerak agerian uzten dizkigu.

“Zorionekoak espirituz pobreak, zeren beharrean jakintsuak baitira, zeren haiena baita zeruetako erreinua. Zorionekoak doluan daudenak, zeren kontsolatuak izango baitira. Zorionekoak apalak, zeren lurra heredatuko baitute. Zorionekoak zuzentasunaren gose eta egarri direnak, zeren asetuko baitira”. Asetuta dagoen Jainkoak errukitsuak bedeinkatzen ditu, errukiz tratatuko baitira. Jainkoak bedeinkatuak bihotz garbia dutenak, Jainkoa ikusiko baitute. Jainkoak bedeinkatuak bakea bilatzen dutenak, Jainkoaren seme-alaba deituko baitira. Jainkoak bedeinkatuak zuzentasunagatik jazarritakoak, haiena baita zeruetako erreinua». Mt 5:1-12

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Una cena

«Jesús entró en su casa y se sentó a comer», Lucas 7:36-50

Las enseñanzas más importantes de Jesús se dieron cuando compartió su vida cotidiana, cuando iba de pueblo en pueblo, cuando se detuvo a petición de la gente, cuando se sentó a la mesa.

Es en una casa, donde los marginados se integran, donde Jesús transforma el paradigma de los últimos tiempos al rechazar la discriminación y la exclusión.

Compartir una comida con Jesús es tocar la esencia más profunda de cada persona con su historia, nutrir la vida, abrir el corazón a sus alegrías y tristezas. Jesús nos revela sus gestos y sus posibilidades.

«Bienaventurados los pobres de espíritu, porque son sabios en la necesidad, pues de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los que lloran, porque serán consolados. Bienaventurados los mansos, porque heredarán la tierra. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados». El Dios satisfecho bendice a los misericordiosos, porque serán tratados con misericordia. Los puros de corazón serán bendecidos, porque verán a Dios. Los pacificadores serán bendecidos, porque serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Mateo 5:1-12


Paradigmas

Circunstancias que nos llevan a otros caminos

“Después de un tiempo Pablo le dijo a Bernabé: «Volvamos a visitar cada una de las ciudades donde ya antes predicamos la palabra del Señor para ver cómo andan los nuevos creyentes». Bernabé estuvo de acuerdo y quería llevar con ellos a Juan Marcos; pero Pablo se opuso terminantemente ya que Juan Marcos los había abandonado en Panfilia y no había continuado con ellos en el trabajo. Su desacuerdo fue tan intenso que se separaron. Bernabé tomó a Juan Marcos consigo y navegó hacia Chipre. Pablo escogió a Silas y, al salir, los creyentes lo encomendaron al cuidado misericordioso del Señor. Luego viajó por toda Siria y Cilicia, fortaleciendo a las iglesias”, Hch 15:36-41

La misión a Europa fue todo un proceso y no surgió de una gran visión que se originó mucho antes. Lo primero que relata Lucas es que Pablo y Bernabé tenían interés en visitar cada una de las ciudades donde antes habían predicado y ver cómo andaban los nuevos creyentes. Debido a un desacuerdo intenso que hubo entro los dos apóstoles terminaron por separarse. Tanto uno como el otro emprenden un camino diferente y eligen a otra persona como compañero de viaje.

Bernabé se fue con su primo Juan Marcos rumbo a Chipre, mientras que Pablo se fue con Silas a las regiones de Siria y Cilicia. Las distintas posturas de uno y otro no los alejo de la misión de Dios. Ambos pudieron encontrar caminos diferentes pero enfocados en servir a Dios y a sus propósitos. Por un lado, Pablo y su nuevo equipo verían la dirección de Dios cerrando puertas en Asia, pero llevándolos a Europa. En cuanto a Bernabé es reconocido por Pablo mismo continuando la labor misionera, 1 Co 9:6 y a su vez Pablo cambio de opinión con respecto a la utilidad de Juan Marcos para el servicio, Col 4:10, 2 Ti 4:11.

Sobre ambos se podría decir lo que Pablo expreso: “Además de todo eso, a diario llevo la carga de mi preocupación por todas las iglesias”, 2 Co 11:28. “Por eso, es necesario que se acepten unos a otros tal y como son, así como Cristo los aceptó a ustedes. Así, todos alabarán a Dios”, Ro 15:7. Que Dios nos ayude también a nosotros.

Carlos Scott 

Foto Gilbert Lennox

domingo, 1 de noviembre de 2026

Cara a Cara

Caminar hacia el otro

«Les enviamos a Judas y a Silas. Ellos personalmente les explicarán el acuerdo a que hemos llegado”, Hch 15:23-27

Desde la perspectiva de Lucas, el Concilio de Jerusalén fue muy importante porque lo que estaba en juego era el evangelio mismo y el seguimiento a Jesucristo. Se trataba de un movimiento que incluía a toda persona de cualquier etnia que llegara a creer en Jesús y ser salvo por la gracia del Señor. Pedro, Santiago y tantos más llegan a la conclusión que no hay que poner obstáculos a los gentiles que aceptan a Jesucristo.

La asamblea ratifico el principio de la libertad, de la autonomía y enviaron una carta afirmando la importancia del Espíritu Santo como guía de la comunidad. Hay una escucha humilde de la voz del Espíritu y por lo tanto han decidido no imponer cargas innecesarias. Pedro dijo: “Dios no ha hecho ninguna diferencia entre ellos y nosotros, pues también a ellos les perdonó sus pecados cuando creyeron en Jesús”, Hch 15:9.

Estos acontecimientos nos dejan algunas reflexiones. Es Dios quien purifica el corazón de las personas y no la aceptación de nuestra práctica religiosa. Debemos ser lentos para juzgar. “No llames a algo impuro si Dios lo ha hecho limpio”, Hch 11:9. Debemos confiar en el trabajo del Espíritu Santo en las vidas de los nuevos creyentes y en los nuevos movimientos. Busquemos la evidencia de la obra de Dios. Animemos a los creyentes a obedecer y confiar en el Espíritu Santo. Ayudemos a la gente a descubrir por sí mismos principios bíblicos para hallar respuestas sabias y seguir a Jesucristo.

Vivamos la unidad sin caer en la uniformidad, la distinción sin caer en el individualismo o personalismo, vivamos la diferencia sin caer en la división. Que nuestra existencia sea como una danza de vida y amor girando en rededor unos con otros. Que nos podamos mirar cara a cara y caminar hacia el otro, sin separación y confusión. Vivamos la unidad en la diversidad.

Carlos Scott 

Foto Gilbert Lennox


Construir y levantar

“¡Manos a la obra!”, Neh 2:18.

Recordamos la misión y visión de Nehemías que tenía que ver con reedificar, construir, renovar y restaurar los muros de Jerusalén. Cuando llegó a la ciudad de Jerusalén fue prudente, hizo un relevamiento y buscó el tiempo adecuado para compartir la visión. Cuando llegó el momento sus primeras palabras fueron de ánimo y desafío.

Nehemías sabía lo que significaba “ser audaz y valiente”. Él estuvo en el proceso de restaurar la esperanza de un grupo entero de personas. Nunca es fácil reedificar, construir, renovar y restaurar – se necesita valentía, firmeza y el compromiso de asumir riesgos.

Reedificar las murallas de la ciudad de Jerusalén requería un equipo que entendiera la realidad y que estuviera comprometido a hacer lo que se tenía que hacer – independientemente de lo que sucediera. Solamente después que Nehemías les dijo a las personas “cómo la bondadosa mano de Dios había estado con él" la respuesta del grupo fue: “¡Manos a la obra!” y unieron la acción a la palabra", Neh 2:18.

Ser audaz y valiente significa emprender acciones poco comunes sin temer las dificultades o el riesgo que implican. Necesitamos a otros valientes, quienes puedan “esforzar sus manos.” Que puedan caminar con nosotros y juntos “construir y levantar.” Eso nos debe traer esperanza: reedificamos con audacia y valentía. ¿Habrá algo que debemos construir o reedificar, restaurar y renovar? ¿Dónde necesitamos ser audaces, valientes y tener Fe?

Oración por valentía: “Abre mis ojos, Señor, para que pueda ver la necesidad de los demás, Abre mis oídos para que pueda escuchar su clamor, Abre mi corazón para que no tengan que quedar sin auxilio. No permitas que deje de defender a los débiles, por miedo al enojo de los fuertes, No permitas que deje de defender a los pobres. Muéstrame donde hace falta el amor, la esperanza y la fe, úsame para llevarlos a ese lugar. Abre mis ojos y mis oídos de tal manera que en este día pueda hacer una obra de paz para ti”.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


viernes, 30 de octubre de 2026

Dios llama a su gente para reedificar y restaurar

Reedificar

“Después yo volveré y restauraré la casa caída de David. Reconstruiré sus ruinas y la restauraré, para que el resto de la humanidad busque al Señor, incluidos los gentiles, todos los que he llamado a ser míos. El Señor ha hablado, Aquel que hizo que estas cosas se dieran a conocer desde hace mucho”, Hch 15:16-18

¿Qué cosas podemos construir, renovar, reedificar y restaurar en este tiempo? Reedificar nunca es fácil. Se requiere de trabajo duro, implica que puede haber cambios y voces a nuestro alrededor que pueden ayudar o pueden dificultar el proceso.

Algunas veces para volver a construir es necesario arrancar, derribar, destruir y demoler, Jer. 1:10. Cuando Dios decide reedificar y restaurar trata de que busquemos su modelo y desecha otras construcciones, Hch 15:16-18. Construir, renovar y restaurar trae esperanza. Así como Nehemías encontró las murallas caídas de la ciudad de Jerusalén, alrededor nuestro hay necesidad de reedificar y restaurar. Pensamos en el estado actual de la nación, la iglesia, la comunidad, los matrimonios, familias, amistades, escuelas, niños, vecindarios, jóvenes, oportunidades de empleo y mucho más.

Dios llama a su gente para reedificar y restaurar. Todo esto implica que podemos estar tristes, lloramos y oramos, pero el final nos debe llevar a una acción. Podemos tener la seguridad que Dios trabaja a favor de todos los que le aman. Contamos con su amor, su dirección, promesa y fortaleza. ¿Habrá algo, algún lugar – en nosotros o a través de nosotros – que Dios quiera reedificar o restaurar?

Carlos Scott 

Foto Gilbert Lennox


Jesus beti da gure itxaropena

Giza Bizitza

«Jesusek eskua paralizatua zuen gizonari esan zion: 'Luzatu eskua'. Hark luzatu egin zuen, eta eskua sendatu zitzaion, berria bezala». Mateo 12:9-14

Jainkoaren arreta islatzen da giza aurpegian, eta horrek lehentasuna du. Giza sufrimendua modu askotan agertzen da, eta Jesus presente dagoen lekuan, gaixotasunari, gizarte-zapalkuntzari, angustia espiritualari, bazterketari, goseari, lotsari edo bakardadeari aurre egiteko lekua dago. Jainkoaren errukia iristen zaigu, eta bere graziak eraldatzen gaitu.

Jesus beti da gure itxaropena.

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La vida humana

“Jesús le dijo al hombre que no podía mover la mano: «Extiende tu mano». El hombre la extendió, y la mano le quedó tan sana como la otra", Mt 12:9-14

La atención de Dios se refleja en el rostro de lo humano y esto tiene la prioridad. El dolor humano se hace presente de diferentes maneras y donde Jesús está presente, hay espacio para atender la enfermedad, opresión social, angustia espiritual, exclusión, hambre, vergüenza o soledad. La misericordia de Dios nos alcanza y su gracia nos transforma.

Jesús siempre y en todo momento es nuestra Esperanza.



Dios nos llama donde no reina la fe, pero les alcanza la misericordia divina

¿Inclusivos o exclusivos?

“Cuando Pablo y Bernabé estaban en Antioquía de Siria, llegaron unos hombres de Judea y comenzaron a enseñarles a los creyentes: «A menos que se circunciden como exige la ley de Moisés, no podrán ser salvos». Pablo y Bernabé no estaban de acuerdo con ellos y discutieron con vehemencia. Finalmente, la iglesia decidió enviar a Pablo y a Bernabé a Jerusalén, junto con algunos creyentes del lugar, para que hablaran con los apóstoles y con los ancianos sobre esta cuestión”, Hch 15:1-2.

Los apóstoles advierten que lo que está en juego no es principalmente su forma de hacer misión sino el evangelio mismo. Podemos suponer que tanto unos como otros, perseveraban en la doctrina, en la comunión, en las oraciones y que estos fariseos o religiosos formaban parte de la iglesia, por lo tanto: ¿Por qué es que Bernabé y Pablo pueden ver lo que Dios está haciendo entre los no alcanzados, mostrarse abiertos, y algunos religiosos no? ¿Dónde está la diferencia?

La iglesia de Antioquía junto a sus líderes se ha unido a la misión de Dios en el mundo y se lanzaron a la labor misionera. El Espíritu estaba activo en Jerusalén, sí; pero donde el Espíritu estaba haciendo cosas nuevas y abriendo caminos era en otras partes. Somos desafiados una vez más a seguir el impulso del Espíritu aceptando nuevos desafíos. Se nos llama a participar de la obra del Espíritu, ser flexibles, creativos y no centrarnos en el mantenimiento de las estructuras, tradiciones, reglamentos.

La periferia tiene un sabor especial para Dios cuando nos dice: “Vayan a Galilea y ahí me verán”. Dios nos espera en otra parte, con otro público y desde esos lugares manifiesta su poder haciendo cosas nuevas. Hay un tiempo nuevo, un vino nuevo y Dios nos llama donde no reina la fe, pero les alcanza la misericordia divina. Hoy necesitamos la voz de los incontables Bernabé y Pablo que están experimentando la aventura de la fe que los lleva más allá.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


Una visión amplia

Flexibilidad “En Filipos nos quedamos durante algunos días. Un sábado, fuimos a la orilla del río, en las afueras de la ciudad. Pensábamos q...