Un banquete comunitario
"Comieron todos hasta quedar satisfechos...", Mr.
6:42-44
La alimentación de toda una multitud se realizó por medio de
un milagro en la multiplicación de cinco panes de cebada y dos pescados, Jn
6:9, Mr 6:41.
Dios desea un banquete comunitario de alcance local y
global. La mesa o banquete tiene dos lados: el de arriba y el de abajo. A veces
la misión la queremos hacer desde arriba, donde hay abundancia y si no hay
abundancia nos inclinamos por no hacer nada. Jesús en este caso nos invita a
sentarnos en el pasto, en un lugar de igualdad, sin diferencias para compartir
el alimento sencillo pero contundente. Compartir todo lo que Dios ha puesto en
nuestras manos.
¿Que hizo Jesús con lo que tenía? Dio gracias y “dirige su
palabra hacia quien es el verdadero dador". Con el agradecimiento comienza
el milagro. Esta señal muestra la suficiencia de Jesús en medio de la
deficiencia. Lo insuficiente pero consagrado pudo satisfacer la necesidad de la
multitud. Jesús es el Pastor prometido que alimenta al Pueblo de Dios y a todos
los que vienen a él, Jn 6:32-35.
Cuando somos obedientes Dios nos suple y nos cubre. Cuando
nuestro corazón está quebrantado por las mismas cosas que a Dios le interesa,
entonces, Dios nos bendice.
Carlos Scott










