Un personaje incómodo
“Saulo se fue a la ciudad de Jerusalén, y allí trató de unirse a los seguidores
de Jesús. Pero éstos tenían miedo de Saulo, pues no estaban seguros de que en
verdad él creyera en Jesús.”, Hch 9:26-31
Este relato nos habla de un personaje que resulto ser bastante incómodo para
todos. Parece que tenía un temperamento difícil, con ideas e iniciativas
audaces y arriesgadas. Sus antiguos amigos judíos le tenían odio cuando se unió
a los creyentes en Jesucristo y lo consideraban un traidor.
Por otro lado, la nueva comunidad de fe tenía reservas para reconocerle como
apóstol y hermano porque había perseguido a la iglesia. Ante estas
circunstancias se alimentaban sospechas, prejuicios y rechazo. Pablo conoció la
marginación y se dio cuenta del fastidio y sospecha en el interior de la
comunidad. Muchos se guiaron por los antecedentes poco recomendables y no
pudieron aceptar otra realidad presente. Para algunos solo cuenta el
pasado y no pudieron ver a un Saulo nuevo.
"Por lo tanto, acéptense unos a otros, tal como Cristo los aceptó a
ustedes, para que Dios reciba la gloria", Ro 15:7. “Sobre todo, ámense
mucho unos a otros, porque el amor borra los pecados”, 1 P 4:8.
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox




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