Mirarán al que traspasaron
“Cuando llegaron a Jesús, se dieron cuenta de que ya había muerto. Por eso no
le quebraron las piernas. Sin embargo, uno de los soldados atravesó con una
lanza el costado de Jesús, y enseguida salió sangre y agua. Todo esto sucedió
para que se cumpliera lo que dice la Biblia: «No le quebrarán ningún hueso». En
otra parte, la Biblia también dice: «Mirarán al que atravesaron con una lanza»,
Jn 19:31-37.
Jesús fue traspasado en la cruz y el que fue atravesado con una lanza es el que
traspasa todo poder. Es el poder del amor su fuerza irresistible y nos llama a
tener otra mirada.
Significa seguir la lógica del amor y dejar que mi orgullo, el deseo de
supremacía, el instinto de imponer, la pretensión de conquistar posiciones
favorables, la tentación de hacerse valer sea crucificado y clavado en la cruz.
Es dejar que me atraviese su vida y su espíritu quitando todo otro poder.
“¿Acaso piensan que las Escrituras no significan nada? Ellas dicen que Dios
desea fervientemente que el espíritu que puso dentro de nosotros le sea fiel. Y
él da gracia con generosidad. Como dicen las Escrituras: «Dios se opone a los
orgullosos, pero da gracia a los humildes» Así que humíllense delante de Dios.
Resistan al diablo, y él huirá de ustedes. Acérquense a Dios, y Dios se
acercará a ustedes. Lávense las manos, pecadores; purifiquen su corazón, porque
su lealtad está dividida entre Dios y el mundo. Derramen lágrimas por lo que
han hecho. Que haya lamento y profundo dolor. Que haya llanto en lugar de risa
y tristeza en lugar de alegría. Humíllense delante del Señor, y él los
levantará con honor”, Stg 4:5-10.
“Él fue traspasado por nuestras rebeliones, y molido por nuestras iniquidades;
sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas
fuimos sanados”, Is 53:5. “Los que buscan su ayuda estarán radiantes de
alegría; ninguna sombra de vergüenza les oscurecerá el rostro”, Sal 34:5.
“¡Miren! Él viene en las nubes del cielo. Y todos lo verán, incluso aquellos
que lo traspasaron. Y todas las naciones del mundo se lamentarán por él. ¡Sí!
¡Amén!”, Ap 1:7
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox

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