lunes, 2 de noviembre de 2026

Jesusek bere keinuak eta bere aukerak agerian uzten dizkigu

 Afari bat

“Jesus bere etxera joan eta jatera eseri zen”, Lk 7:36-50

Jesusek eman zituen irakaspen handienak eguneroko bizitza partekatzen zuenean gertatu ziren, herriz herri ibiltzen zenean, jendearen eskariz gelditzen zenean, mahaian esertzen zenean.

Etxe batean da, non baztertuak integratzen diren, eta Jesusek azken aldietako paradigma aldatzen du diskriminazioa eta bazterketa baztertuz.

Jesusekin otordu bat partekatzea pertsona bakoitzaren sakonena bere istorioarekin ukitzea da, bizitza elikatzea, norberaren bihotza bere poz eta atsekabeei irekitzea. Jesusek bere keinuak eta bere aukerak agerian uzten dizkigu.

“Zorionekoak espirituz pobreak, zeren beharrean jakintsuak baitira, zeren haiena baita zeruetako erreinua. Zorionekoak doluan daudenak, zeren kontsolatuak izango baitira. Zorionekoak apalak, zeren lurra heredatuko baitute. Zorionekoak zuzentasunaren gose eta egarri direnak, zeren asetuko baitira”. Asetuta dagoen Jainkoak errukitsuak bedeinkatzen ditu, errukiz tratatuko baitira. Jainkoak bedeinkatuak bihotz garbia dutenak, Jainkoa ikusiko baitute. Jainkoak bedeinkatuak bakea bilatzen dutenak, Jainkoaren seme-alaba deituko baitira. Jainkoak bedeinkatuak zuzentasunagatik jazarritakoak, haiena baita zeruetako erreinua». Mt 5:1-12

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Una cena

«Jesús entró en su casa y se sentó a comer», Lucas 7:36-50

Las enseñanzas más importantes de Jesús se dieron cuando compartió su vida cotidiana, cuando iba de pueblo en pueblo, cuando se detuvo a petición de la gente, cuando se sentó a la mesa.

Es en una casa, donde los marginados se integran, donde Jesús transforma el paradigma de los últimos tiempos al rechazar la discriminación y la exclusión.

Compartir una comida con Jesús es tocar la esencia más profunda de cada persona con su historia, nutrir la vida, abrir el corazón a sus alegrías y tristezas. Jesús nos revela sus gestos y sus posibilidades.

«Bienaventurados los pobres de espíritu, porque son sabios en la necesidad, pues de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los que lloran, porque serán consolados. Bienaventurados los mansos, porque heredarán la tierra. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados». El Dios satisfecho bendice a los misericordiosos, porque serán tratados con misericordia. Los puros de corazón serán bendecidos, porque verán a Dios. Los pacificadores serán bendecidos, porque serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Mateo 5:1-12


Paradigmas

Circunstancias que nos llevan a otros caminos

“Después de un tiempo Pablo le dijo a Bernabé: «Volvamos a visitar cada una de las ciudades donde ya antes predicamos la palabra del Señor para ver cómo andan los nuevos creyentes». Bernabé estuvo de acuerdo y quería llevar con ellos a Juan Marcos; pero Pablo se opuso terminantemente ya que Juan Marcos los había abandonado en Panfilia y no había continuado con ellos en el trabajo. Su desacuerdo fue tan intenso que se separaron. Bernabé tomó a Juan Marcos consigo y navegó hacia Chipre. Pablo escogió a Silas y, al salir, los creyentes lo encomendaron al cuidado misericordioso del Señor. Luego viajó por toda Siria y Cilicia, fortaleciendo a las iglesias”, Hch 15:36-41

La misión a Europa fue todo un proceso y no surgió de una gran visión que se originó mucho antes. Lo primero que relata Lucas es que Pablo y Bernabé tenían interés en visitar cada una de las ciudades donde antes habían predicado y ver cómo andaban los nuevos creyentes. Debido a un desacuerdo intenso que hubo entro los dos apóstoles terminaron por separarse. Tanto uno como el otro emprenden un camino diferente y eligen a otra persona como compañero de viaje.

Bernabé se fue con su primo Juan Marcos rumbo a Chipre, mientras que Pablo se fue con Silas a las regiones de Siria y Cilicia. Las distintas posturas de uno y otro no los alejo de la misión de Dios. Ambos pudieron encontrar caminos diferentes pero enfocados en servir a Dios y a sus propósitos. Por un lado, Pablo y su nuevo equipo verían la dirección de Dios cerrando puertas en Asia, pero llevándolos a Europa. En cuanto a Bernabé es reconocido por Pablo mismo continuando la labor misionera, 1 Co 9:6 y a su vez Pablo cambio de opinión con respecto a la utilidad de Juan Marcos para el servicio, Col 4:10, 2 Ti 4:11.

Sobre ambos se podría decir lo que Pablo expreso: “Además de todo eso, a diario llevo la carga de mi preocupación por todas las iglesias”, 2 Co 11:28. “Por eso, es necesario que se acepten unos a otros tal y como son, así como Cristo los aceptó a ustedes. Así, todos alabarán a Dios”, Ro 15:7. Que Dios nos ayude también a nosotros.

Carlos Scott 

Foto Gilbert Lennox

domingo, 1 de noviembre de 2026

Cara a Cara

Caminar hacia el otro

«Les enviamos a Judas y a Silas. Ellos personalmente les explicarán el acuerdo a que hemos llegado”, Hch 15:23-27

Desde la perspectiva de Lucas, el Concilio de Jerusalén fue muy importante porque lo que estaba en juego era el evangelio mismo y el seguimiento a Jesucristo. Se trataba de un movimiento que incluía a toda persona de cualquier etnia que llegara a creer en Jesús y ser salvo por la gracia del Señor. Pedro, Santiago y tantos más llegan a la conclusión que no hay que poner obstáculos a los gentiles que aceptan a Jesucristo.

La asamblea ratifico el principio de la libertad, de la autonomía y enviaron una carta afirmando la importancia del Espíritu Santo como guía de la comunidad. Hay una escucha humilde de la voz del Espíritu y por lo tanto han decidido no imponer cargas innecesarias. Pedro dijo: “Dios no ha hecho ninguna diferencia entre ellos y nosotros, pues también a ellos les perdonó sus pecados cuando creyeron en Jesús”, Hch 15:9.

Estos acontecimientos nos dejan algunas reflexiones. Es Dios quien purifica el corazón de las personas y no la aceptación de nuestra práctica religiosa. Debemos ser lentos para juzgar. “No llames a algo impuro si Dios lo ha hecho limpio”, Hch 11:9. Debemos confiar en el trabajo del Espíritu Santo en las vidas de los nuevos creyentes y en los nuevos movimientos. Busquemos la evidencia de la obra de Dios. Animemos a los creyentes a obedecer y confiar en el Espíritu Santo. Ayudemos a la gente a descubrir por sí mismos principios bíblicos para hallar respuestas sabias y seguir a Jesucristo.

Vivamos la unidad sin caer en la uniformidad, la distinción sin caer en el individualismo o personalismo, vivamos la diferencia sin caer en la división. Que nuestra existencia sea como una danza de vida y amor girando en rededor unos con otros. Que nos podamos mirar cara a cara y caminar hacia el otro, sin separación y confusión. Vivamos la unidad en la diversidad.

Carlos Scott 

Foto Gilbert Lennox


Construir y levantar

“¡Manos a la obra!”, Neh 2:18.

Recordamos la misión y visión de Nehemías que tenía que ver con reedificar, construir, renovar y restaurar los muros de Jerusalén. Cuando llegó a la ciudad de Jerusalén fue prudente, hizo un relevamiento y buscó el tiempo adecuado para compartir la visión. Cuando llegó el momento sus primeras palabras fueron de ánimo y desafío.

Nehemías sabía lo que significaba “ser audaz y valiente”. Él estuvo en el proceso de restaurar la esperanza de un grupo entero de personas. Nunca es fácil reedificar, construir, renovar y restaurar – se necesita valentía, firmeza y el compromiso de asumir riesgos.

Reedificar las murallas de la ciudad de Jerusalén requería un equipo que entendiera la realidad y que estuviera comprometido a hacer lo que se tenía que hacer – independientemente de lo que sucediera. Solamente después que Nehemías les dijo a las personas “cómo la bondadosa mano de Dios había estado con él" la respuesta del grupo fue: “¡Manos a la obra!” y unieron la acción a la palabra", Neh 2:18.

Ser audaz y valiente significa emprender acciones poco comunes sin temer las dificultades o el riesgo que implican. Necesitamos a otros valientes, quienes puedan “esforzar sus manos.” Que puedan caminar con nosotros y juntos “construir y levantar.” Eso nos debe traer esperanza: reedificamos con audacia y valentía. ¿Habrá algo que debemos construir o reedificar, restaurar y renovar? ¿Dónde necesitamos ser audaces, valientes y tener Fe?

Oración por valentía: “Abre mis ojos, Señor, para que pueda ver la necesidad de los demás, Abre mis oídos para que pueda escuchar su clamor, Abre mi corazón para que no tengan que quedar sin auxilio. No permitas que deje de defender a los débiles, por miedo al enojo de los fuertes, No permitas que deje de defender a los pobres. Muéstrame donde hace falta el amor, la esperanza y la fe, úsame para llevarlos a ese lugar. Abre mis ojos y mis oídos de tal manera que en este día pueda hacer una obra de paz para ti”.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


viernes, 30 de octubre de 2026

Dios llama a su gente para reedificar y restaurar

Reedificar

“Después yo volveré y restauraré la casa caída de David. Reconstruiré sus ruinas y la restauraré, para que el resto de la humanidad busque al Señor, incluidos los gentiles, todos los que he llamado a ser míos. El Señor ha hablado, Aquel que hizo que estas cosas se dieran a conocer desde hace mucho”, Hch 15:16-18

¿Qué cosas podemos construir, renovar, reedificar y restaurar en este tiempo? Reedificar nunca es fácil. Se requiere de trabajo duro, implica que puede haber cambios y voces a nuestro alrededor que pueden ayudar o pueden dificultar el proceso.

Algunas veces para volver a construir es necesario arrancar, derribar, destruir y demoler, Jer. 1:10. Cuando Dios decide reedificar y restaurar trata de que busquemos su modelo y desecha otras construcciones, Hch 15:16-18. Construir, renovar y restaurar trae esperanza. Así como Nehemías encontró las murallas caídas de la ciudad de Jerusalén, alrededor nuestro hay necesidad de reedificar y restaurar. Pensamos en el estado actual de la nación, la iglesia, la comunidad, los matrimonios, familias, amistades, escuelas, niños, vecindarios, jóvenes, oportunidades de empleo y mucho más.

Dios llama a su gente para reedificar y restaurar. Todo esto implica que podemos estar tristes, lloramos y oramos, pero el final nos debe llevar a una acción. Podemos tener la seguridad que Dios trabaja a favor de todos los que le aman. Contamos con su amor, su dirección, promesa y fortaleza. ¿Habrá algo, algún lugar – en nosotros o a través de nosotros – que Dios quiera reedificar o restaurar?

Carlos Scott 

Foto Gilbert Lennox


Jesus beti da gure itxaropena

Giza Bizitza

«Jesusek eskua paralizatua zuen gizonari esan zion: 'Luzatu eskua'. Hark luzatu egin zuen, eta eskua sendatu zitzaion, berria bezala». Mateo 12:9-14

Jainkoaren arreta islatzen da giza aurpegian, eta horrek lehentasuna du. Giza sufrimendua modu askotan agertzen da, eta Jesus presente dagoen lekuan, gaixotasunari, gizarte-zapalkuntzari, angustia espiritualari, bazterketari, goseari, lotsari edo bakardadeari aurre egiteko lekua dago. Jainkoaren errukia iristen zaigu, eta bere graziak eraldatzen gaitu.

Jesus beti da gure itxaropena.

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La vida humana

“Jesús le dijo al hombre que no podía mover la mano: «Extiende tu mano». El hombre la extendió, y la mano le quedó tan sana como la otra", Mt 12:9-14

La atención de Dios se refleja en el rostro de lo humano y esto tiene la prioridad. El dolor humano se hace presente de diferentes maneras y donde Jesús está presente, hay espacio para atender la enfermedad, opresión social, angustia espiritual, exclusión, hambre, vergüenza o soledad. La misericordia de Dios nos alcanza y su gracia nos transforma.

Jesús siempre y en todo momento es nuestra Esperanza.



Dios nos llama donde no reina la fe, pero les alcanza la misericordia divina

¿Inclusivos o exclusivos?

“Cuando Pablo y Bernabé estaban en Antioquía de Siria, llegaron unos hombres de Judea y comenzaron a enseñarles a los creyentes: «A menos que se circunciden como exige la ley de Moisés, no podrán ser salvos». Pablo y Bernabé no estaban de acuerdo con ellos y discutieron con vehemencia. Finalmente, la iglesia decidió enviar a Pablo y a Bernabé a Jerusalén, junto con algunos creyentes del lugar, para que hablaran con los apóstoles y con los ancianos sobre esta cuestión”, Hch 15:1-2.

Los apóstoles advierten que lo que está en juego no es principalmente su forma de hacer misión sino el evangelio mismo. Podemos suponer que tanto unos como otros, perseveraban en la doctrina, en la comunión, en las oraciones y que estos fariseos o religiosos formaban parte de la iglesia, por lo tanto: ¿Por qué es que Bernabé y Pablo pueden ver lo que Dios está haciendo entre los no alcanzados, mostrarse abiertos, y algunos religiosos no? ¿Dónde está la diferencia?

La iglesia de Antioquía junto a sus líderes se ha unido a la misión de Dios en el mundo y se lanzaron a la labor misionera. El Espíritu estaba activo en Jerusalén, sí; pero donde el Espíritu estaba haciendo cosas nuevas y abriendo caminos era en otras partes. Somos desafiados una vez más a seguir el impulso del Espíritu aceptando nuevos desafíos. Se nos llama a participar de la obra del Espíritu, ser flexibles, creativos y no centrarnos en el mantenimiento de las estructuras, tradiciones, reglamentos.

La periferia tiene un sabor especial para Dios cuando nos dice: “Vayan a Galilea y ahí me verán”. Dios nos espera en otra parte, con otro público y desde esos lugares manifiesta su poder haciendo cosas nuevas. Hay un tiempo nuevo, un vino nuevo y Dios nos llama donde no reina la fe, pero les alcanza la misericordia divina. Hoy necesitamos la voz de los incontables Bernabé y Pablo que están experimentando la aventura de la fe que los lleva más allá.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


miércoles, 28 de octubre de 2026

Las nuevas iniciativas del Espíritu

Libertad

“Ellos enseñaban a los seguidores de Jesús que debían circuncidarse, porque así lo ordenaba la ley de Moisés. Les enseñaban también que, si no se circuncidaban, Dios no los salvaría. Pablo y Bernabé no estaban de acuerdo con eso, y discutieron con ellos", Hch 15:1-2

Cuando miramos hacia el interior de las comunidades de fe no todos aceptan las cosas nuevas que Dios está haciendo. Lo primero que viene es la nostalgia de las cosas de antes y la observancia de ciertas reglas. La desgracia del legalismo e integrismo de todos los tiempos es la pretensión de imponer cargas opresoras e inútiles. Parece que se siente un gusto especial exigiendo sacrificios absurdos. 

Hay gente enferma de cosas innecesarias y son los especialistas de lo accesorio con menoscabo de lo necesario. Su pecado original es la incapacidad de ver las nuevas iniciativas del Espíritu. Sofocan en medio del camino y tratan de parar todo impulso del Espíritu. Están con retraso en relación con la acción de Dios en la historia.

Jesucristo pide un cambio profundo de mentalidad y de nuestra vida. Jesús nos desafía a dejar lo viejo. Los compromisos con Jesucristo van en la línea de la purificación y vivir sin cargas. “Pues el Señor es el Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad”, 2 Co 3:17

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


martes, 27 de octubre de 2026

Sin obstáculos

Reflexión y acuerdos

“Cuando Pablo y Bernabé estaban en Antioquía de Siria, llegaron unos hombres de Judea y comenzaron a enseñarles a los creyentes: «A menos que se circunciden como exige la ley de Moisés, no podrán ser salvos» … la iglesia decidió enviar a Pablo y a Bernabé a Jerusalén, junto con algunos creyentes del lugar, para que hablaran con los apóstoles y con los ancianos sobre esta cuestión”, Hch 15:1-3

Lucas nos relata lo ocurrido entre los gentiles y un grupo de judíos cuando estos últimos les exigían cumplir con toda la ley de Moisés. Los apóstoles y los ancianos se reunieron para resolver este asunto en lo que se conoce como el concilio de Jerusalén.

La circuncisión no era todo lo que se discutía, pues la ley de Moisés incluía un buen número de reglas sobre alimentos, fiestas, etc. Un fariseo que aceptaba a Jesús como Mesías no dejaba por ello de ser judío y fariseo por lo tanto algunos exigían a otros tener su cosmovisión. Estos judaizantes decían tener el apoyo de Jerusalén y por lo tanto Pablo, Bernabé y otros resolvieron confrontar esta situación.

Dios abrió las puertas de la fe a los gentiles por medio de Pedro, Pablo, Bernabé y otros. Lo que estaba en juego era la bendición a todas las etnias, la salvación que abre la puerta a la bendición, que el nombre del Señor sea adorado y el mal derrotado por medio del Reino de Dios. Lo mismo que les paso a estos judaizantes nos puede suceder hoy. Dios sigue llamando y abriendo las puertas a diferentes grupos para que sean parte del Pueblo de Dios. Nos toca a nosotros no colocar cargas, tradiciones, reglamentos, y etiquetas que les impida o quite la alegría de vivir a Cristo y compartir la fe.

Cuando escucharon a Pedro hubo un espíritu de reflexión y la multitud callo. “Entonces, ¿por qué ahora desafían a Dios al poner cargas sobre los creyentes gentiles con un yugo que ni nosotros ni nuestros antepasados pudimos llevar? Nosotros creemos que todos somos salvos de la misma manera, por la gracia no merecida que proviene del Señor Jesús», Hch 15:8-11. Que este sea un tiempo de reflexión y sepamos quitar los obstáculos que impiden que otros se acerquen al Señor.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


Atsedena - Descanso

 Atsedena - Descanso

“Beti zaudete kezkatuta eta urduri. Zatozte niregana, eta nik emango dizuet atsedena. Obeditu nire aginduak eta ikasi niregandik, zeren ni bihotzez leuna eta apala naiz, eta zuek atsedena aurkituko duzue nigan”. “Nire aginduak ez dira zailak, eta nire zama ez da astuna”. Mateo 11:28-29

Jesusi jarraitzeak bere deiari erantzutea eta atsedena aurkitzea esan nahi du.

Jesusi jarraitzen diogunean, baterea bizitzen dugu. «Zeren nire uztarria erraza da eta nire zama arina». Maitasunaren baterea bizitzera deituak gaude.

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Descanso

«Siempre están ocupados y ansiosos. Vengan a mí, y yo les daré descanso. Obedezcan mis mandamientos y aprendan de mí, porque soy manso y humilde de corazón, y en mí encontrarán descanso. Mis mandamientos no son gravosos, ni mi carga es pesada.» Mateo 11:28-29

Seguir a Jesús significa responder a su llamado y encontrar descanso.

Cuando seguimos a Jesús, experimentamos poder. «Porque mi yugo es fácil y mi carga es ligera.» Estamos llamados a experimentar el poder del amor




Avanzar hacia nuevos contextos

Seguir creciendo

“Y se quedaron allí con los creyentes por mucho tiempo”, Hch 14:28

La iglesia de Antioquia de Siria fue la que libero a Bernabé y Saulo para el trabajo que el Espíritu Santo les indicaría. Enviados por el Espíritu Santo comenzaron su primer viaje hacia nuevos desafíos. Cuando terminaron su tarea llevaron un informe a la iglesia en como Dios había abierto la puerta de fe a los gentiles. 

Cada iglesia que participa en la obra misionera suele descubrir nuevas dimensiones del evangelio y es fortalecida en su fe. La naturaleza de la iglesia es misionera y somos llamados a capacitar a la gente para la obra que Dios les indique. La iglesia es una comunidad que nació hablándole a todas las lenguas. Se trata de una fe pública que no pasa desapercibida. 

La iglesia existe porque existe la misión de Dios. Esta misión tiene lugar en cualquier parte y se dirige hacia todos lados. La misión comienza cuando abrimos la puerta de nuestras casas para salir fuera. Se extiende a toda etnia y cada creyente es un misionero. La fe en Jesucristo es una fe que nació para caminar.

Una vez más somos llamados a soltar a la gente, animarlos en avanzar hacia nuevos contextos y luego seguir creciendo junto a ellos. Hablamos de una fe que interviene en la vida cultural, política y económica. Se fundamenta en el poder del amor mostrando compasión con los que sufren.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


Jesusek bere keinuak eta bere aukerak agerian uzten dizkigu

  Afari bat “Jesus bere etxera joan eta jatera eseri zen”, Lk 7:36-50 Jesusek eman zituen irakaspen handienak eguneroko bizitza partekatzen ...