viernes, 30 de octubre de 2026

Dios llama a su gente para reedificar y restaurar

Reedificar

“Después yo volveré y restauraré la casa caída de David. Reconstruiré sus ruinas y la restauraré, para que el resto de la humanidad busque al Señor, incluidos los gentiles, todos los que he llamado a ser míos. El Señor ha hablado, Aquel que hizo que estas cosas se dieran a conocer desde hace mucho”, Hch 15:16-18

¿Qué cosas podemos construir, renovar, reedificar y restaurar en este tiempo? Reedificar nunca es fácil. Se requiere de trabajo duro, implica que puede haber cambios y voces a nuestro alrededor que pueden ayudar o pueden dificultar el proceso.

Algunas veces para volver a construir es necesario arrancar, derribar, destruir y demoler, Jer. 1:10. Cuando Dios decide reedificar y restaurar trata de que busquemos su modelo y desecha otras construcciones, Hch 15:16-18. Construir, renovar y restaurar trae esperanza. Así como Nehemías encontró las murallas caídas de la ciudad de Jerusalén, alrededor nuestro hay necesidad de reedificar y restaurar. Pensamos en el estado actual de la nación, la iglesia, la comunidad, los matrimonios, familias, amistades, escuelas, niños, vecindarios, jóvenes, oportunidades de empleo y mucho más.

Dios llama a su gente para reedificar y restaurar. Todo esto implica que podemos estar tristes, lloramos y oramos, pero el final nos debe llevar a una acción. Podemos tener la seguridad que Dios trabaja a favor de todos los que le aman. Contamos con su amor, su dirección, promesa y fortaleza. ¿Habrá algo, algún lugar – en nosotros o a través de nosotros – que Dios quiera reedificar o restaurar?

Carlos Scott 

Foto Gilbert Lennox


Jesus beti da gure itxaropena

Giza Bizitza

«Jesusek eskua paralizatua zuen gizonari esan zion: 'Luzatu eskua'. Hark luzatu egin zuen, eta eskua sendatu zitzaion, berria bezala». Mateo 12:9-14

Jainkoaren arreta islatzen da giza aurpegian, eta horrek lehentasuna du. Giza sufrimendua modu askotan agertzen da, eta Jesus presente dagoen lekuan, gaixotasunari, gizarte-zapalkuntzari, angustia espiritualari, bazterketari, goseari, lotsari edo bakardadeari aurre egiteko lekua dago. Jainkoaren errukia iristen zaigu, eta bere graziak eraldatzen gaitu.

Jesus beti da gure itxaropena.

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La vida humana

“Jesús le dijo al hombre que no podía mover la mano: «Extiende tu mano». El hombre la extendió, y la mano le quedó tan sana como la otra", Mt 12:9-14

La atención de Dios se refleja en el rostro de lo humano y esto tiene la prioridad. El dolor humano se hace presente de diferentes maneras y donde Jesús está presente, hay espacio para atender la enfermedad, opresión social, angustia espiritual, exclusión, hambre, vergüenza o soledad. La misericordia de Dios nos alcanza y su gracia nos transforma.

Jesús siempre y en todo momento es nuestra Esperanza.



Dios nos llama donde no reina la fe, pero les alcanza la misericordia divina

¿Inclusivos o exclusivos?

“Cuando Pablo y Bernabé estaban en Antioquía de Siria, llegaron unos hombres de Judea y comenzaron a enseñarles a los creyentes: «A menos que se circunciden como exige la ley de Moisés, no podrán ser salvos». Pablo y Bernabé no estaban de acuerdo con ellos y discutieron con vehemencia. Finalmente, la iglesia decidió enviar a Pablo y a Bernabé a Jerusalén, junto con algunos creyentes del lugar, para que hablaran con los apóstoles y con los ancianos sobre esta cuestión”, Hch 15:1-2.

Los apóstoles advierten que lo que está en juego no es principalmente su forma de hacer misión sino el evangelio mismo. Podemos suponer que tanto unos como otros, perseveraban en la doctrina, en la comunión, en las oraciones y que estos fariseos o religiosos formaban parte de la iglesia, por lo tanto: ¿Por qué es que Bernabé y Pablo pueden ver lo que Dios está haciendo entre los no alcanzados, mostrarse abiertos, y algunos religiosos no? ¿Dónde está la diferencia?

La iglesia de Antioquía junto a sus líderes se ha unido a la misión de Dios en el mundo y se lanzaron a la labor misionera. El Espíritu estaba activo en Jerusalén, sí; pero donde el Espíritu estaba haciendo cosas nuevas y abriendo caminos era en otras partes. Somos desafiados una vez más a seguir el impulso del Espíritu aceptando nuevos desafíos. Se nos llama a participar de la obra del Espíritu, ser flexibles, creativos y no centrarnos en el mantenimiento de las estructuras, tradiciones, reglamentos.

La periferia tiene un sabor especial para Dios cuando nos dice: “Vayan a Galilea y ahí me verán”. Dios nos espera en otra parte, con otro público y desde esos lugares manifiesta su poder haciendo cosas nuevas. Hay un tiempo nuevo, un vino nuevo y Dios nos llama donde no reina la fe, pero les alcanza la misericordia divina. Hoy necesitamos la voz de los incontables Bernabé y Pablo que están experimentando la aventura de la fe que los lleva más allá.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


miércoles, 28 de octubre de 2026

Las nuevas iniciativas del Espíritu

Libertad

“Ellos enseñaban a los seguidores de Jesús que debían circuncidarse, porque así lo ordenaba la ley de Moisés. Les enseñaban también que, si no se circuncidaban, Dios no los salvaría. Pablo y Bernabé no estaban de acuerdo con eso, y discutieron con ellos", Hch 15:1-2

Cuando miramos hacia el interior de las comunidades de fe no todos aceptan las cosas nuevas que Dios está haciendo. Lo primero que viene es la nostalgia de las cosas de antes y la observancia de ciertas reglas. La desgracia del legalismo e integrismo de todos los tiempos es la pretensión de imponer cargas opresoras e inútiles. Parece que se siente un gusto especial exigiendo sacrificios absurdos. 

Hay gente enferma de cosas innecesarias y son los especialistas de lo accesorio con menoscabo de lo necesario. Su pecado original es la incapacidad de ver las nuevas iniciativas del Espíritu. Sofocan en medio del camino y tratan de parar todo impulso del Espíritu. Están con retraso en relación con la acción de Dios en la historia.

Jesucristo pide un cambio profundo de mentalidad y de nuestra vida. Jesús nos desafía a dejar lo viejo. Los compromisos con Jesucristo van en la línea de la purificación y vivir sin cargas. “Pues el Señor es el Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad”, 2 Co 3:17

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


martes, 27 de octubre de 2026

Sin obstáculos

Reflexión y acuerdos

“Cuando Pablo y Bernabé estaban en Antioquía de Siria, llegaron unos hombres de Judea y comenzaron a enseñarles a los creyentes: «A menos que se circunciden como exige la ley de Moisés, no podrán ser salvos» … la iglesia decidió enviar a Pablo y a Bernabé a Jerusalén, junto con algunos creyentes del lugar, para que hablaran con los apóstoles y con los ancianos sobre esta cuestión”, Hch 15:1-3

Lucas nos relata lo ocurrido entre los gentiles y un grupo de judíos cuando estos últimos les exigían cumplir con toda la ley de Moisés. Los apóstoles y los ancianos se reunieron para resolver este asunto en lo que se conoce como el concilio de Jerusalén.

La circuncisión no era todo lo que se discutía, pues la ley de Moisés incluía un buen número de reglas sobre alimentos, fiestas, etc. Un fariseo que aceptaba a Jesús como Mesías no dejaba por ello de ser judío y fariseo por lo tanto algunos exigían a otros tener su cosmovisión. Estos judaizantes decían tener el apoyo de Jerusalén y por lo tanto Pablo, Bernabé y otros resolvieron confrontar esta situación.

Dios abrió las puertas de la fe a los gentiles por medio de Pedro, Pablo, Bernabé y otros. Lo que estaba en juego era la bendición a todas las etnias, la salvación que abre la puerta a la bendición, que el nombre del Señor sea adorado y el mal derrotado por medio del Reino de Dios. Lo mismo que les paso a estos judaizantes nos puede suceder hoy. Dios sigue llamando y abriendo las puertas a diferentes grupos para que sean parte del Pueblo de Dios. Nos toca a nosotros no colocar cargas, tradiciones, reglamentos, y etiquetas que les impida o quite la alegría de vivir a Cristo y compartir la fe.

Cuando escucharon a Pedro hubo un espíritu de reflexión y la multitud callo. “Entonces, ¿por qué ahora desafían a Dios al poner cargas sobre los creyentes gentiles con un yugo que ni nosotros ni nuestros antepasados pudimos llevar? Nosotros creemos que todos somos salvos de la misma manera, por la gracia no merecida que proviene del Señor Jesús», Hch 15:8-11. Que este sea un tiempo de reflexión y sepamos quitar los obstáculos que impiden que otros se acerquen al Señor.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


Atsedena - Descanso

 Atsedena - Descanso

“Beti zaudete kezkatuta eta urduri. Zatozte niregana, eta nik emango dizuet atsedena. Obeditu nire aginduak eta ikasi niregandik, zeren ni bihotzez leuna eta apala naiz, eta zuek atsedena aurkituko duzue nigan”. “Nire aginduak ez dira zailak, eta nire zama ez da astuna”. Mateo 11:28-29

Jesusi jarraitzeak bere deiari erantzutea eta atsedena aurkitzea esan nahi du.

Jesusi jarraitzen diogunean, baterea bizitzen dugu. «Zeren nire uztarria erraza da eta nire zama arina». Maitasunaren baterea bizitzera deituak gaude.

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Descanso

«Siempre están ocupados y ansiosos. Vengan a mí, y yo les daré descanso. Obedezcan mis mandamientos y aprendan de mí, porque soy manso y humilde de corazón, y en mí encontrarán descanso. Mis mandamientos no son gravosos, ni mi carga es pesada.» Mateo 11:28-29

Seguir a Jesús significa responder a su llamado y encontrar descanso.

Cuando seguimos a Jesús, experimentamos poder. «Porque mi yugo es fácil y mi carga es ligera.» Estamos llamados a experimentar el poder del amor




Avanzar hacia nuevos contextos

Seguir creciendo

“Y se quedaron allí con los creyentes por mucho tiempo”, Hch 14:28

La iglesia de Antioquia de Siria fue la que libero a Bernabé y Saulo para el trabajo que el Espíritu Santo les indicaría. Enviados por el Espíritu Santo comenzaron su primer viaje hacia nuevos desafíos. Cuando terminaron su tarea llevaron un informe a la iglesia en como Dios había abierto la puerta de fe a los gentiles. 

Cada iglesia que participa en la obra misionera suele descubrir nuevas dimensiones del evangelio y es fortalecida en su fe. La naturaleza de la iglesia es misionera y somos llamados a capacitar a la gente para la obra que Dios les indique. La iglesia es una comunidad que nació hablándole a todas las lenguas. Se trata de una fe pública que no pasa desapercibida. 

La iglesia existe porque existe la misión de Dios. Esta misión tiene lugar en cualquier parte y se dirige hacia todos lados. La misión comienza cuando abrimos la puerta de nuestras casas para salir fuera. Se extiende a toda etnia y cada creyente es un misionero. La fe en Jesucristo es una fe que nació para caminar.

Una vez más somos llamados a soltar a la gente, animarlos en avanzar hacia nuevos contextos y luego seguir creciendo junto a ellos. Hablamos de una fe que interviene en la vida cultural, política y económica. Se fundamenta en el poder del amor mostrando compasión con los que sufren.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


Mantener la fidelidad. Palabra y obra que transforma toda la existencia humana

La Buena Noticia

“Cuando Pablo y Bernabé llegaron a Antioquía, ... les contaron también cómo el Señor los había ayudado a anunciar las buenas noticias a los que no eran judíos, para que también ellos pudieran creer en Jesús”, Hch 14: 27-28

La buena noticia es que el evangelio es un mensaje en palabra y obra que transforma toda la existencia humana. Esta buena noticia muchas veces suele encontrar resistencia como le paso a Pablo y Bernabé. Es un evangelio que no puede sostenerse con un entusiasmo pasajero. Es necesario “perseverar en la fe”. 

Mantener la fidelidad requiere pagar un alto costo. Somos desafiados a levantar nuestro corazón y afrontar serenamente las pruebas. Ellos anunciaron el evangelio, visitaron a los que habían creído, fortalecieron a los discípulos y los animaron a perseverar en la fe. Pablo y Bernabé informaron todo lo que Dios había hecho y no se colocaron como héroes. Lo que compartieron estos simples servidores fue lo que la Palabra y el Espíritu de Dios habían realizado. Mas que un informe nos encontramos ante una “celebración” donde Dios es glorificado. 

“Y el que estaba sentado en el trono dijo: «¡Miren, hago nuevas todas las cosas!». Entonces me dijo: «Escribe esto, porque lo que te digo es verdadero y digno de confianza», Ap 21:3-7

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


El poder de la Fe

Nuevas dimensiones

"Por último, regresaron en barco a Antioquía de Siria, donde habían iniciado su viaje. Los creyentes de allí los habían encomendado a la gracia de Dios para que hicieran el trabajo que ahora habían terminado. Una vez que llegaron a Antioquía, reunieron a la iglesia y le informaron todo lo que Dios había hecho por medio de ellos y cómo él también había abierto la puerta de la fe a los gentiles. Y se quedaron allí con los creyentes por mucho tiempo”, Hch 14:26-28

La iglesia de Antioquía jugó un papel importante en toda la discusión acerca de la inclusión de los gentiles. Su rol fue fundamental en la vida de la iglesia universal. Esta iglesia fue fortalecida a través de su propia obra misionera y descubrieron nuevas dimensiones del evangelio.

La misión tiene lugar cuando impulsados por la fe, estamos dispuestos a cruzar fronteras entre los que creen y los que no creen, y del otro lado de esa frontera damos testimonio de la fe en Jesucristo. Nos enfocamos en el Dios de la misión y movidos por su Espíritu somos llamados a tener compasión y vivir el poder de la fe sirviendo en la vida cultural, política y económica de toda nación. Toda la iglesia es misionera y la fe en Jesucristo nació para caminar de todos lados a todas partes. 

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


En favor de la vida

 Comunidad, fe, esperanza y amor

“Después tomaron un barco y se fueron a la ciudad de Antioquía, en la región de Siria. En esa ciudad, los miembros de la iglesia le habían pedido a Dios con mucho amor que cuidara a Pablo y a Bernabé, para que no tuvieran problemas al anunciar las buenas noticias”, Hch 14:26

 La comunidad de fe nos puede animar, cuidar y amar como fue en el caso de Pablo y Bernabé en Antioquía. La prioridad siempre son las personas y no la estructura. 

Toda comunidad tiene necesidad de cierta estructura, pero la preocupación dominante tiene que ir en favor de la vida. La estructura está debido a la vida y no puede sustituirla y mucho menos sofocarla. Los de Antioquía tuvieron mucho amor y esto lo reflejaron en sus oraciones a favor de Pablo y Bernabé. Su corazón estaba con ellos y que no tuvieran problemas al anunciar las buenas noticias. 

“Finalmente, amados hermanos, les pedimos que oren por nosotros. Oren para que el mensaje del Señor se difunda rápidamente y sea honrado en todo lugar adonde llegue, así como cuando les llegó a ustedes. Oren, también, para que seamos rescatados de gente perversa y mala, porque no todos son creyentes. Pero el Señor es fiel; él los fortalecerá y los protegerá del maligno … Que el Señor les guíe el corazón a un entendimiento total y a una expresión plena del amor de Dios, y a la perseverancia con paciencia que proviene de Cristo”, 2 Ts 3:1-5

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


Confiar en la obra del Espíritu Santo

Ancianos 

“Con oración y ayuno, encomendaron a los ancianos al cuidado del Señor, en quien habían puesto su confianza”, Hch 14:23-25

Pablo y Bernabé se ocuparon de la organización de las iglesias constituyendo ancianos. Tales ancianos serían los dirigentes de esas iglesias, o sus pastores. En cuanto al modo de su elección no está claro. Ellos formaron equipos pastorales y no dejaron a los líderes solos. 

Estas personas salían de las mismas comunidades y los encomendaron al cuidado del Señor. Ellos establecieron un liderazgo, los soltaron y confiaron en la obra del Espíritu Santo. En su momento Pablo le escribió a Tito: "Te dejé en la isla de Creta para que pudieras terminar nuestro trabajo ahí y nombrar ancianos en cada ciudad, tal como te lo indiqué”, Tit 1:5. A Timoteo le dice: “Esfuérzate para poder presentarte delante de Dios y recibir su aprobación. Sé un buen obrero, alguien que no tiene de qué avergonzarse y que explica correctamente la palabra de verdad”, 2 Ti 2:15. 

“Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñarnos lo que es verdad y para hacernos ver lo que está mal en nuestra vida. Nos corrige cuando estamos equivocados y nos enseña a hacer lo correcto. Dios la usa para preparar y capacitar a su pueblo para que haga toda buena obra”, 2 Ti 3:16-17.

Nuestro desafío es reproducirnos, establecer un liderazgo y que la comunidad de discípulos pueda ser una señal visible de la presencia del reino de Dios. Que el Señor nos ayude con su Gracia.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

Dios llama a su gente para reedificar y restaurar

Reedificar “Después yo volveré y restauraré la casa caída de David. Reconstruiré sus ruinas y la restauraré, para que el resto de la humanid...