domingo, 10 de mayo de 2026

Celebrar la vida es alegrarnos que Dios hace cosas nuevas

Conflictos de intereses

"¡Al instante, el hombre quedó sano! Enrolló la camilla, ¡y comenzó a caminar! Pero ese milagro sucedió el día de descanso, así que los líderes judíos protestaron. Le dijeron al hombre que había sido sanado: —¡No puedes trabajar el día de descanso! ¡La ley no te permite cargar esa camilla!", Jn 5:9-10

Celebrar la vida es alegrarnos que Dios hace cosas nuevas. El problema está cuando surgen algunos conflictos de intereses entre privilegiar el bienestar de la gente o bien preservar o custodiar la defensa de las instituciones y su reglamento.

Las autoridades de esa época tenían principios intocables en la observancia formal de la ley. Es increíble pensar que, tras treinta y ocho años de espera, la sanidad de esa persona tiene lugar en el día equivocado. Se aceptaba sin problemas que un invalido estuviera treinta y ocho años en esa condición, pero volver a caminar y llevar su camilla en el día de descanso era un escándalo intolerable. Más que ver a una persona que había sido sana, los hombres de la ley ven que las reglas han sido violadas. Su ley es, a sus ojos, más cercana y mucho más importante que Dios.

El reglamento sin misericordia se convierte en inhumanidad. Y cuando hay inhumanidad Dios está ausente y no tiene nada que ver con lo que se pretendía imponer en su nombre. Los legalistas de todos los tiempos no consiguen entender que la voluntad de Dios es el bien, la salud, la alegría del ser humano. La gloria de Dios y su honor es ver a las personas de pie, libres y llenas de alegría. Jesús nos dice: "Si ustedes supieran qué significa esto: “Lo que pido de ustedes es misericordia y no sacrificios”, no condenarían a los que no son culpables, Mt 12:7

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox



sábado, 9 de mayo de 2026

Jesús nos da la "vida entera".

 Ponte de pie

"Jesús le dijo: —¡Ponte de pie, toma tu camilla y anda!", Jn 5:8

Jesús restituyo la salud de una persona que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo. Jesús le hace recuperar la capacidad de actuar por sí misma, sin depender de los demás. La palabra de Jesús se traduce en sanidad y pone de pie a toda persona, le da energías y libertad. Implica ponerse a caminar, abandonar aquel lugar y arrancar las raíces que lo tuvieron detenido para celebrar la vida. La palabra de Jesús que toca nuestras vidas nos da la "vida entera".

Cuando se llega a la verdadera fe estamos dispuestos a dejar atrás lo que nos ha perjudicado y hay un nuevo comienzo que se afirma en la novedad de una nueva vida. La gracia de Dios que se manifiesta en Jesucristo nos debe llevar a la gratitud. Implica un camino de obediencia.

Toma tu camilla, lo que te controla, tu enfermedad y que esta no te domine más. Jesús nos libera de nuestra invalidez, nos da capacidad para enfrentar el presente y el futuro, pero nos corresponde a nosotros ponernos de pie y caminar. Aquello que nos tenía dominado lo podemos sujetar y llevar a la cruz cada día. Jesús nos hace libres para inventar un nuevo camino y no reducir los horizontes. 

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox 


viernes, 8 de mayo de 2026

Jesús nos llama la atención con sus preguntas al poner al descubierto un estado de impotencia

Nuevas oportunidades 

"¿Te gustaría recuperar la salud?", Jn 5:6

Algunas veces nos enfrentamos con el peligro de la resignación y de la costumbre. Corremos el riesgo de conformarnos con nuestras limitaciones y adaptarnos a una existencia disminuida.

Jesús le dijo al paralítico "¿Te gustaría recuperar la salud?" Llevaba treinta y ocho años de espera y quizás a esa altura no se desea más nada en conseguir una condición diferente. La parálisis más temible es la que golpea la voluntad.

Jesús nos llama la atención con sus preguntas al poner al descubierto un estado de impotencia. La enfermedad de esta persona era grave o incurable, se siente solo al no tener amigos, hay resignación y esto no ayuda para que pueda reaccionar. Treinta y ocho años de enfermedad tienen la fuerza para apagar la esperanza. Así también nos puede pasar a nosotros cuando no encontramos una respuesta a las más variadas circunstancias de la vida.

El invalido no pide nada, pero Jesús toma la iniciativa. Siempre existe una posibilidad cuando interviene Jesús. Es importante fijar la mirada en la dirección justa. Jesús nos vuelve a decir ¿Quieres ser sano? Que podamos decir "Sáname, Señor, y seré sanado; sálvame y seré salvo, porque tú eres mi alabanza", Jer 17:14. Que esta sea nuestra oración para toda familia y nación.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


jueves, 7 de mayo de 2026

Dios nos llama a no descuidar el estado del rebaño y atender a toda la gente sin distinción y discriminación

Tú tienes fe, y yo tengo obras

"Después Jesús regresó a Jerusalén para la celebración de uno de los días sagrados de los judíos. Dentro de la ciudad, cerca de la puerta de las Ovejas, se encontraba el estanque de Betesda, que tenía cinco pórticos cubiertos. Una multitud de enfermos—ciegos, cojos, paralíticos—estaban tendidos en los pórticos. Uno de ellos era un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo. Cuando Jesús lo vio y supo que hacía tanto que padecía la enfermedad, le preguntó: —¿Te gustaría recuperar la salud?", Jn 5:1-5

Nos encontramos en el estanque o piscina de Betesda que significa casa de misericordia. Era como una especie de balneario, a cuyas aguas se le atribuían particulares poderes terapéuticos. Las autoridades religiosas no mostraban demasiada simpatía por este ambiente y su desconfianza se debía a que los visitantes fueran contaminados por una mentalidad pagana o supersticiosa.

Este lugar era un lugar de encuentro para los excluidos y rechazados. Había disposiciones concretas que mantenían fuera del templo a los cojos y a los ciegos. Dios nos llama a no descuidar el estado del rebaño y atender a toda la gente sin distinción y discriminación. La escritura nos recuerda: "Mis amados hermanos, ¿cómo pueden afirmar que tienen fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo si favorecen más a algunas personas que a otras?", Stg 2:1.

"Amados hermanos, ¿de qué le sirve a uno decir que tiene fe si no lo demuestra con sus acciones? ¿Puede esa clase de fe salvar a alguien? Supóngase que ven a un hermano o una hermana que no tiene qué comer ni con qué vestirse y uno de ustedes le dice: «Adiós, que tengas un buen día; abrígate mucho y aliméntate bien», pero no le da ni alimento ni ropa. ¿Para qué le sirve? Como pueden ver, la fe por sí sola no es suficiente.", Stg 2:14-18

"Si ustedes son sabios y entienden los caminos de Dios, demuéstralo viviendo una vida honesta y haciendo buenas acciones con la humildad que proviene de la sabiduría", Stg 3:13

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

miércoles, 6 de mayo de 2026

Dios nos llama por nuestro nombre

Cuando menos lo esperamos

“Cuarenta años después, en el desierto que está cerca del monte Sinaí, un ángel se le apareció a Moisés en la llama de una zarza ardiente. Moisés quedó asombrado al verla. Y, cuando se estaba acercando para ver mejor, la voz del Señor le dijo: “Yo soy el Dios de tus antepasados: el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob”. Moisés tembló aterrorizado y no se atrevía a mirar. » Entonces el Señor le dijo: “Quítate las sandalias, porque estás pisando tierra santa.  Ciertamente he visto la opresión de mi pueblo en Egipto. He escuchado sus gemidos y he descendido para rescatarlos. Ahora ve, porque te envío de regreso a Egipto”, Hch 7:30-34

El día que el ángel del Señor se le apareció al octogenario Moisés, en ese día, Dios se introduce a sí mismo y se presenta en un arbusto pequeño, que misteriosamente, no era consumido por el fuego. Luego vino el llamado: “¡Moisés, Moisés!”, “Yo soy el Dios de tu padre", "Soy el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob.” Un nombre basado en nombres, esto es personal. Solamente un Dios personal podría decir: “He visto la miseria de mi pueblo”, “He visto y escuchado su lamento”, “He venido a rescatarlos” y llega el momento del llamado: “Te envió a ti". Esto es personal.

El llamado de Dios comienza con la autorrevelación de Dios. Él llama cuando menos lo esperamos. Dios nos llama por nuestro nombre y luego nos dice Su Nombre: "Yo soy el que soy", Ex 3:14. "Yo soy todo lo que mi pueblo necesita".

El Dios de Abraham, Isaac y Jacobo es también el Dios de cada uno de nosotros y nuestro Dios nos llama por nuestro nombre. Este creador nos cuida y escucha nuestro gemido, él conoce nuestras faltas, él entiende nuestros pensamientos. Él llama, porque él cuida – y luego él envía. Dios nos envía al mundo con el mismo propósito. ¿Podes colocar tu nombre después del nombre de Dios, "Yo soy el Dios de..."? ¿Cómo es tu Dios? ¿En dónde necesitas la ayuda de Dios?

Llevemos todo el evangelio a todo el mundo hasta que el Señor regrese. Que las personas sean bendecidas, el mal derrotado y el nombre de Dios sea reconocido y adorado

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox



martes, 5 de mayo de 2026

Ensanchar el corazón y ampliar nuestra mente para bendecir a la nación y a las naciones

«¡Señor, no los culpes por este pecado!»

“Entonces ellos se taparon los oídos con las manos y empezaron a gritar. Se lanzaron sobre él, lo arrastraron fuera de la ciudad y comenzaron a apedrearlo. Sus acusadores se quitaron las túnicas y las pusieron a los pies de un joven que se llamaba Saulo. Mientras lo apedreaban, Esteban oró: «Señor Jesús, recibe mi espíritu». Cayó de rodillas gritando: «¡Señor, no los culpes por este pecado!». Dicho eso, murió”, Hch 7:57-60

Para la clase dirigente el “pecado” de Esteban fue confiar en un Dios que camina y que no está encerrado en los templos. La fe cristiana es una fe que nació para caminar. Ninguna estructura, sistema o institución puede detener o sujetar a Dios. Tampoco lo podemos domesticar a nuestra forma de ser por medio de tradiciones, reglamentos o estatutos. Ningún legalismo es el símbolo de un Dios que ama.

Dios prefiere la misericordia antes que el sacrificio. Jesús nos amplia la forma de pensar y nos conduce a un amplio espacio. Él nos vuelve a decir: “Yo soy la puerta; el que entre por esta puerta, que soy yo, será salvo. Se moverá con entera libertad, y hallará pastos”, Jn 10:9.

Los que prefirieron la religión del templo terminaron ejecutando a Esteban. Debemos tener cuidado con la religión que nos quiera anclar en el pasado y no mirar el futuro. Hay nuevos desafíos que nos vienen desde afuera y cuando las buenas tradiciones se nos vuelven excusa para no ser obedientes, dejan de ser buenas.

A Esteban como a sus compañeros se los eligió para responder a la crisis interna de la iglesia, pero el Espíritu tenía otros planes. Responder a nuevas formas de misión nos puede llevar a cumplir con nuestra vocación. Es ensanchar el corazón y ampliar nuestra mente para bendecir a la nación y a las naciones. Esteban “fijó la mirada en el cielo, y vio la gloria de Dios y vio a Jesús de pie en el lugar de honor, a la derecha de Dios”. Nadie que se nos oponga tiene más poder que él.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


lunes, 4 de mayo de 2026

Un Dios que camina nos invita como comunidad de fe a vivir en salida.

En salida

“Esteban, un hombre lleno de la gracia y del poder de Dios, hacía señales y milagros asombrosos entre la gente. Cierto día, unos hombres de la sinagoga de los Esclavos Liberados—así la llamaban—comenzaron a debatir con él. Eran judíos de Cirene, Alejandría, Cilicia y de la provincia de Asia. Ninguno de ellos podía hacerle frente a la sabiduría y al Espíritu con que hablaba Esteban”, Hch 6:8-10

Lucas nos relata que Esteban era un hombre lleno de la gracia y del poder de Dios, hacía señales y milagros asombrosos entre la gente, pero tuvo mucha oposición. Los que se opusieron no fueron los hebreos sino los judíos helenistas o de habla griega.

La oposición estuvo basada en mentiras y esto provoco a la gente para ir en contra de Esteban. Se le acusaba de hablar contra el templo y contra la ley de Moisés. Él podía hablar con autoridad porque era una persona llena del Espíritu Santo y Dios estaba con él. Pudo responder a las acusaciones con un largo discurso señalando que el pueblo había vivido entre la fe y la deslealtad a Dios. El concilio supremo fijo la mirada en Esteban porque su cara comenzó a brillar como la de un ángel.

Esteban hablo de que el pueblo de Dios se había desviado del camino y que el Altísimo no vive en templos hechos por manos humanas. La religión del templo pretende circunscribir a Dios a una determinada “etiqueta denominacional”, estructura y lugar. La conclusión de Esteban es que cuando seguimos la religión del templo o bien de la estructura, el legalismo y su sistema, estamos resistiendo al Espíritu Santo. Lo importante para el Espíritu no es el templo o la estructura, sino la misión. A Dios no lo podemos contener en algún templo en particular. Es un Dios que lo encontramos en el camino. Es un Dios peregrino que va delante de su pueblo y nos invita como comunidad de fe a vivir en salida.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


domingo, 3 de mayo de 2026

La misión y no la institución

Repensar la comunidad

“El número de los discípulos aumentaba considerablemente en Jerusalén, e incluso muchos de los sacerdotes obedecían a la fe.”, Hch 6:7

El tiempo que nos toca vivir nos sigue desafiando a repensar la iglesia y su implicancia para iniciar nuevas comunidades de fe.

Harold Segura nos habla de algunos ejes centrales a tener en cuenta: el reino de Dios (no la iglesia institucional), la conversión (no la afiliación eclesial), la fe (no la creencia dogmática) y el Evangelio (no la tradición religiosa).

“Los confinamientos de la pandemia pasada nos han invitado a poner el acento eclesiológico donde debían haber estado: la comunidad y no el templo, la misión y no la institución, la pastoral y no el pastor, la espiritualidad y no la religión”.

Somos desafiados a salir de un modelo de repetición e imitación para volver al espíritu del pentecostés y comenzar nuevas comunidades de fe. Una iglesia pública, dirigida a toda la gente, saliendo a todos los lugares, abierta al mundo, mirando hacia afuera. Una iglesia que trae alegría y esperanza por medio del evangelio a un mundo necesitado.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


viernes, 1 de mayo de 2026

La cruz de Cristo y su resurrección es el triunfo de la vida

Los asuntos imposibles

"La gente se burló de Jesús. Entonces él hizo que todos salieran de allí. Luego entró en el cuarto donde estaba la niña, junto con el padre y la madre de ella y tres de sus discípulos. Tomó de la mano a la niña y le dijo en idioma arameo: —¡Talitá, cum! Eso quiere decir: «Niña, levántate.» La niña, que tenía doce años, se levantó en ese mismo instante y comenzó a caminar. Cuando la gente la vio, se quedó muy asombrada. Pero Jesús ordenó que no le contaran a nadie lo que había pasado, y después mandó que le dieran de comer a la niña", Mc 5:40-43

La verdadera fe es capaz de tratar con Jesús los asuntos imposibles y esta es su especialidad. Una fe que trata con Jesús los asuntos posibles es timidez, miedo. Son las buenas maneras de "no molestar al Maestro". Jesús no te dice "prepárate para morir", sino más bien "prepárate para vivir".

Con Jesús la muerte se ve obligada a dejar paso a la vida: "Niña, levántate". La verdad de Jesucristo está ligada con la vida. "En él estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad. Esta luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no han podido extinguirla", Jn 1:4-5. La ausencia de vida es igual a la ausencia de luz, por lo tanto, es vida empobrecida, disminuida, sofocada. Es necesario dilatar los espacios del corazón y la mente para vivir en plenitud. La verdad nos busca para darnos vida, para volver a levantarnos y estar en el camino. 

Seguir a Jesús no se trata de una vida disminuida, limitada, mutilada. Se trata en que tienes que vivir y tus posibilidades necesitan ser desarrolladas. La cruz de Cristo y su resurrección es el triunfo de la vida. Jesús se enfoca en darnos vida y que esta sea abundante "y después mandó que le dieran de comer a la niña". Jesucristo es la luz de la humanidad y el esplendor de la vida.

Carlos Scott


El Espíritu Santo llama a la iglesia a nuevos desafíos

Revisar, repensar y ajustar

"Antes de terminar su discurso, Esteban les dijo a los de la Junta Suprema: —¡Ustedes son muy tercos! ¡No entienden el mensaje de Dios! Son igual que sus antepasados. Siempre han desobedecido al Espíritu Santo, … Mientras le tiraban piedras, Esteban oraba así: «Señor Jesús, recíbeme en el cielo.» Luego cayó de rodillas y gritó con todas sus fuerzas: «Señor, no los castigues por este pecado que cometen conmigo.» Y con estas palabras en sus labios, murió”, Hch 7:51-60

En el libro de los Hechos vemos que el Espíritu está decidido a hacer nuevas cosas. Muchas veces corremos el peligro de amar más las instituciones que a Dios mismo. Estar cerca del templo no es sinónimo de estar más cerca de Dios. Debemos tener cuidado de limitar a Dios a ciertos lugares. Por mucho que nos quedemos en el ámbito de la religiosidad, la iglesia o el templo, Dios no se queda ahí y sigue caminando

Algunos buscan personas o equipos que se ajusten a las generaciones anteriores, que no traigan un nuevo desafío y una mayor amplitud en la visión. Cuando nos centramos en que lo importante es la estructura lo que hacemos es colocar a la organización por arriba de la misión, y comunicamos que para nosotros lo más importante no es la misión, sino salvaguardar las estructuras que hasta aquí nos han servido

El Espíritu Santo no avala esta manera de ser y constantemente va obligando a la iglesia a reformarse para ser fiel a su misión. Quienes quisieron callar a Esteban, en realidad lo que hicieron fue ampliar su mensaje y programa de servicio. La persecución hizo que el mensaje se extendiera hasta Antioquía de Siria y desde allí a todo el mundo. Quizás, como en el caso de Esteban, los que se oponen al mensaje del evangelio pueden llevarnos a cumplir nuestra vocación y Dios puede estar usándolos a ellos para llamarnos a una nueva obediencia

Debemos preguntarnos qué tipo de iglesia es la que Dios desea en este tiempo. El Espíritu Santo llama a la iglesia a nuevos desafíos. Necesitará un liderazgo diferente. El desafío de la iglesia en el día de hoy es que debe revisar y ajustar su funcionamiento respondiendo a la Misión de Dios. Que Dios nos ayude en esto

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


jueves, 30 de abril de 2026

Jesús viene a celebrar la liturgia de la vida, la fiesta del despertar

La fiesta del despertar

"Cuando llegaron a la casa de Jairo, vieron que la gente lloraba y gritaba y hacía mucho alboroto. Entonces Jesús entró en la casa y les dijo: —¿Por qué lloran y hacen tanto escándalo? La niña no está muerta, sólo está dormida.", Mc 5:38-39

La palabra dormir era el término hebreo que se usaba para indicar la muerte. A los difuntos se les llamaba "durmientes". La gente del lugar se encontraba llorando, gritaba y hacía alboroto. Estas acciones nos indican la imposibilidad de ver a la niña con vida, pero para Jesús todo era diferente.

Para la gente incapaz de resucitarla, la niña estaba muerta; para Dios, dormida. La gente celebraba la liturgia de la muerte, pero Jesús viene a celebrar la liturgia de la vida, la fiesta del despertar.

Jesús nos vuelve a desafiar:  "—Yo soy el que da la vida y el que hace que los muertos vuelvan a vivir. Quien pone su confianza en mí, aunque muera, vivirá. Los que todavía viven y confían en mí, nunca morirán para siempre. ¿Puedes creer esto?", Jn 11:25-26.

Nuestro Dios nos invita a creer, confiar, entregar nuestras vidas a él y celebrar la vida que comienza en el aquí y ahora y es para siempre. 

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


¡La sabiduría está llamando! ¡Gritando está la experiencia!

Sabiduría "¡La sabiduría está llamando! ¡Gritando está la experiencia! Se para a la orilla del camino o a la mitad de la calle, para ...