Nuevos horizontes
“Al llegar a Cesarea, entramos en la casa de
Cornelio. Él nos contó que un ángel del Señor se le había aparecido y le
había dicho: “Envía unos mensajeros a Jope, para que hagan venir a un hombre
llamado Pedro. El mensaje que él te va a dar hará que se salven tú y toda
tu familia”, Hch 11:12-14
La iglesia naciente tuvo que enfrentarse a bastantes
opositores dentro de la misma comunidad. A medida que la iglesia crecía y había
una creciente apertura hacia otros grupos surgió un partido opositor llamado
los “judaizantes” que insistían en la necesidad de circuncidarse y de cumplir
toda la ley de Israel para ser cristiano. Lucas relata lo siguiente: “En toda
la región de Judea se supo que también los que no eran judíos habían recibido
el mensaje de Dios. Así que, cuando Pedro regresó a Jerusalén, los apóstoles y
los seguidores judíos se pusieron a discutir con él. Y le reclamaron: —¡Tú
entraste en la casa de gente que no es judía, y hasta comiste con ellos!”.
Indudablemente en todo movimiento que viene por parte del
Espíritu Santo hacia nuevos horizontes suelen ocurrir críticas, diferentes
planteos y desconfianza. La iglesia es la iglesia en el mundo y para el
mundo. La comunidad de fe es enviada a compartir el gozo y la esperanza, en
medio de la tristeza y la angustia de la gente de nuestro tiempo. Hemos sido
enviados al mundo para amar, servir, predicar, enseñar, sanar y liberar.
Nosotros como iglesia debemos ver en este tiempo cuáles son
las nuevas circunstancias y contextos que nos toca vivir. La misión
consiste en cruzar fronteras de iglesia a no iglesia en palabra y obra a favor
de la extensión del Reino de Dios. Que podamos decir como Pedro: “Y
yo no soy más poderoso que Dios para ponerme en contra de lo que él ha decidido
hacer”
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox

No hay comentarios:
Publicar un comentario