¡Hola, amigos!
En este video corto queremos abrir nuestro corazón y compartir contigo un sueño, así como la razón por la que creemos que Dios ama profundamente al *pueblo vasco, su **lengua* 🗣️ y su *cultura* 🌿.
Con cariño,
Daniel, Martu e Iker 🤍
GloCal es una palabra que representa la fusión de Global y Local. Es donde la acción local y global se unen en el cruce intencional de barreras, de iglesia a no iglesia en palabra y obra a favor de la extensión del Reino de Dios.
¡Hola, amigos!
En este video corto queremos abrir nuestro corazón y compartir contigo un sueño, así como la razón por la que creemos que Dios ama profundamente al *pueblo vasco, su **lengua* 🗣️ y su *cultura* 🌿.
Con cariño,
Daniel, Martu e Iker 🤍
Día de Alegría
“Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar… Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en diferentes lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse”, Hch 2:1-4La iglesia de Antioquía jugó un papel importantísimo en la vida de la iglesia universal. Un grupo de personas anónimas, huyendo de la persecución, sin mayores recursos y planes, compartieron el evangelio con todos. Se atrevieron hacer cosas diferentes, «Y la mano del Señor estaba con ellos, y gran número creyó y se convirtió al Señor» Hch 11:21.
Cada seguidor de Jesucristo es llamado a participar y a ejercer el sacerdocio universal de los creyentes. La misión tiene lugar por doquier. Impulsados por la fe, los seguidores de Jescuristo cruzan la frontera entre los que creen y los que no creen, y del otro lado de esa frontera dan testimonio de su fe. Dado que Dios es un Dios misionero, el pueblo de Dios es un pueblo misionero. El Espíritu ha sido derramado sobre todo el pueblo de Dios, no sólo sobre unas personas seleccionadas. La comunidad de fe es la portadora primaria de la misión
Antioquia fue una iglesia que traspasó barreras sociales Hch 11:19-20, reconstruía vidas rotas Hch 11:21-24, busco la participación de otros Hch 11:25-26, cubría necesidades físicas y espirituales Hch 11:27-30, tenía un liderazgo compartido formando un equipo pastoral Hch 13:1, estuvieron dispuestos a extender los límites del reino de Dios hasta lo último de la tierra Hch 13:2-3 y resolvieron conflictos doctrinales, Hch 15:1-35. Antioquía tenía que ver con ser una iglesia abierta para la evangelización del mundo.
La iglesia que vive en misión es una iglesia que se reconoce como enviada al mundo. Es una iglesia que busca el propósito de Dios. Es saber escuchar la voz del Espíritu Santo trabajando en equipo. Es clave la oración y la relación unos con otros.
Somos llamados a vivir una fe trinitaria, una fe relacional; una vida de relación con Dios y con nuestro prójimo; se da prioridad al ser antes que al hacer. “Escuchar la palabra de Dios y escucharnos los unos a los otros van juntos; sólo podemos tener lo primero si estamos igualmente preparados para tener lo segundo”. Si queremos que la gente venga al conocimiento de Jesucristo, la iglesia en nuestros días debe avanzar en la unidad, el amor y el servicio.
La iglesia de Antioquia nos muestra un ministerio compartido y no individual. En la iglesia de Antioquia había disposición para escuchar y separar para la obra del ministerio los siervos que el Espíritu Santo indicaba. Como siervos, entendemos que cuando nos involucramos en la misión, estamos compartiendo la misión del Dios misionero y no proyectos personales. Estamos al servicio de la Missio Dei. Y nuestra misión es compartir la suya. Escuchamos, descubrimos y obedecemos la voz del Señor enviando a sus siervos al trabajo al que los ha llamado. Es el modelo a seguir.
Carlos Scott
La primavera de la iglesia
“Todos, en un mismo espíritu, se dedicaban a la oración, junto con las mujeres y con los hermanos de Jesús y su madre María.... Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar.”, Hch 1:14-2:1El más allá y el más acá
“¿Qué hacen aquí mirando al cielo? Este mismo Jesús, vendrá otra vez de la misma manera que lo han visto irse”, Hch 1:9-11.“Una chispa que enciende el corazón”, Lc 24:13-49
El día que Jesús resucitó se encontró con dos
de sus seguidores en el camino a Emaús (Lc
24:13-35). Jerusalén se había transformado en un lugar peligroso donde había
hostilidad e incertidumbre. Estos
creyentes estaban abatidos y preocupados. Se dirigían hacia el oeste y la
puesta del sol. Sus esperanzas parecían estar
muertas y enterradas.
Sus sueños destruidos, era el ocaso. Parecía no tener explicación lo ocurrido
con Jesús de Nazaret.
Jesús les dio significado a las
cosas, les
presentó un gran panorama, un amanecer y sus vidas tuvieron sentido. No comenzó
por el final sino por el principio. La escritura dice: “Entonces,
comenzando por Moisés y por todos los profetas, les explicó lo que se refería a
él en todas las Escrituras”, Lc
24:27.
Jesús hablo con ellos y la
oscuridad se hizo luz.
No hubo ninguna receta mágica. La
invitación fue simplemente a leer y a entender. Acercarnos a la palabra de
Dios como realidad viva, como fuego. Confiarnos a la guía del Espíritu. Tener el coraje de arriesgar el corazón y
de ir más lejos.
“Entonces se le abrieron los ojos
y lo reconocieron…”.
En una comida común, en una casa común y con un pan común fueron como estos
hombres reconocieron a Jesús. “Se decían el uno al otro:
― ¿No ardía nuestro corazón mientras conversaba con nosotros en el camino y nos
explicaba las Escrituras?, Lc 24:32. La palabra que nos alcanza, es siempre el
fenómeno de estar en el camino.
Ellos
regresaron a Jerusalén lugar de peligro y hostilidad. Se preparaba la expansión
global de su gloria. Esta sería lanzada con los discípulos desde un lugar
peligroso: Jerusalén. Nada pudo detener
la obediencia y el gozo de entender la gran visión del Señor. “Para dejar de
caminar con pasos torpes, es necesaria una chispa, una sacudida que cambie el
ritmo de los latidos del corazón” [1]
En Jerusalén junto a todos los discípulos
Jesús mismo se puso en medio de ellos y
les dijo: Paz a ustedes…” Lc 24:36. “―Esto es lo que está escrito
—les explicó—: que el Cristo padecerá…”, Jesús acentúa la cruz. “… y resucitará al tercer
día,” Jesús acentúa su resurrección.
“y en su nombre se predicarán el arrepentimiento y el
perdón de pecados a todas las naciones, comenzando por Jerusalén.”, Jesús acentúa la urgencia de la tarea en
la misión mundial. “Ustedes son testigos de estas
cosas. Ahora voy a enviarles lo que ha prometido mi Padre; pero ustedes
quédense en la ciudad hasta que sean revestidos del poder de lo alto.” Lc
24.46-49, Jesús acentúa el
secreto del poder.
“Cuando
estalló la persecución los apóstoles no se dispersaron… Permanecieron
donde era más estratégico y, sin embargo, más peligroso. Fueron arrestados,
humillados, censurados y golpeados más de una vez (Hch 4:1-21 y 5:17-41). Pero,
aun así, continuaron. Con el tiempo, Jacobo fue muerto (Hch 12:2). Aun
entonces, siguieron en Jerusalén, rehusándose a huir… Pedro fue arrestado. Fue
necesaria una liberación angelical para terminar de convencerlo de buscar un
lugar más seguro fuera de la ciudad (Hch 12:7). No hay ninguna indicación de
que alguno del resto de los doce haya ido con él. Estas eran personas
obstinadamente obedientes. Al parecer, no había amenazas que pudieran
intimidarlos” [2]
Ser testigo implica actuar en un contexto
público. No es solo afirmar los hechos de
Jesús sino también seguirle con disposición de sufrir (Hch 14:21-23). Es un testimonio constituido por el
sufrimiento. Todo esto se da por hombres y mujeres comunes que actúan con
valor. Son estos tiempos cuando se establece el valor de seguir a Cristo. “Y
seguía aumentando el número de los que creían y aceptaban al Señor.” (Hch 5:14)
Como
iglesia en el día de hoy necesitamos que Jesús se ponga a nuestro lado y nos
abra el entendimiento para comprender las escrituras en la visión de Dios (Lc
24:45-48). Tenemos un propósito que nos transciende. Necesitamos renovar la confianza puesta en el Señor para ser testigos
fieles en la ciudad, la nación y el mundo.
Es predicar el evangelio, no
claudicar, no tranzar, no negociar valores y principios. El lugar peligroso es
donde experimentamos el poder del Señor.
Preguntas para reflexionar y trabajo en
grupos pequeños:
¿Qué significa estar en un lugar peligroso?
¿Cómo lo definimos? ¿Qué implicancias tiene?
¿En qué sentido los lugares donde estamos se
pueden transformar en peligrosos?
¿Cuáles son los desafíos que debemos tomar en
los lugares que Dios nos colocó?
¿Cuál es el mandato y la misión? ¿Cómo lo
podemos hacer efectivo?
Carlos Scott
Cosas más grandes
“Mientras se esforzaban por verlo ascender al cielo, dos hombres vestidos con túnicas blancas de repente se pusieron en medio de ellos. «Hombres de Galilea—les dijeron—, ¿por qué están aquí parados, mirando al cielo? Jesús fue tomado de entre ustedes y llevado al cielo, ¡pero un día volverá del cielo de la misma manera en que lo vieron irse!», Hch 1:10-11
Seguir a Jesús se trata de andar y caminar. Es vivir en diferentes situaciones y aprender a frecuentar los lugares de la ausencia. Las personas vestidas de blanco confrontan a los apóstoles para que no se queden mirando al cielo. Se trata de establecer una conexión entre el cielo y la tierra. Jesús no abandonó la tierra y se hace presente por medio del Espíritu Santo. Hay un camino y huella que seguir. Son las huellas de los pies del Señor. Son pisadas que están por todos lados y nos llevan a otra parte. Muchas de estas huellas nos indican un destino, una señal, un signo. Principalmente es la señal de los clavos, la cruz y la resurrección. Jesús nos inspira a seguir su caminar y nos dice “Vengan a ver”. Hay señales por todas partes y nadie logra borrar sus huellas. Jesús las multiplica para dejarse descubrir y encontrar. Veremos cosas más grandes de las que imaginamos y solo nos queda aceptar su invitación. “Como dice la Biblia: «Para aquellos que lo aman, Dios ha preparado cosas que nadie jamás pudo ver, ni escuchar ni imaginar.», 1 Co 2:9
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
“Siempre
damos gracias a Dios por todos ustedes cuando los mencionamos en nuestras
oraciones. Los recordamos constantemente delante de nuestro Dios y Padre a
causa de la obra realizada por su fe, el trabajo motivado por su amor
y la constancia sostenida por su esperanza en nuestro Señor Jesucristo”, 1 Ts. 1:2-3
³ Nos preguntamos ¿Cuál son las
señales de una iglesia madura? ¿Cuál es el verdadero criterio para
evaluar a la iglesia?
³ Una iglesia que extiende el Reino de Dios
y utiliza los recursos que Dios les ha dado es la que aprende a vivir bajo
tres presupuestos teológicos: Fe, Esperanza y Amor
Nos
preguntamos: “¿Qué es la Fe?”
³ Cuando hablamos de Fe decimos Confianza.
Es la confianza y seguridad que una iglesia local tiene puesta en Jesucristo
³ Cuando hablamos de Fe hablamos de Fidelidad
³ Cuando hablamos de Fe hablamos de Visión
Nos
preguntamos: “¿Qué es la Esperanza?”
ü La esperanza describe un profundo conocimiento
doctrinal que nos da estabilidad con respecto a nuestra relación
presente y futura con Dios a través de Jesucristo
ü “Es
la Esperanza reservada en el cielo”, “la
constancia sostenida por la esperanza”. Es tenacidad ante
la adversidad. Pedimos por el Espíritu de Sabiduría y Revelación para conocerle
mejor.
ü Es
una Esperanza “que ilumina los ojos del corazón para que sepan a qué esperanza
él los ha llamado”. Nuestro futuro afecta el presente. Porque sabemos de
nuestro futuro nuestro presente es diferente. Jesucristo tiene toda
autoridad por encima de cualquier sistema o gobierno.
Nos
preguntamos: “¿Qué es el Amor?
Ø El amor es la manifestación de la conducta
a semejanza de Jesucristo
Ø El amor describe como deben ser nuestras
relaciones interpersonales. Se añade la dimensión de calor, ternura, cuidado,
lealtad. Somos de una misma familia
Ø Nuestro trabajo debe ser motivado por el
amor
Desafíos
para la Iglesia Local...
w Trabajar
con equilibrio en cada área de acción (Jerusalén, Judea, Samaria y hasta lo
último de la tierra). Dar dignidad a cada área de trabajo y que ninguna
permanezca como una “cenicienta”.
w La iglesia se pregunta ¿Por qué hay personas que no han recibido
el evangelio? ¿Qué pasa con los que nunca han escuchado? ¿Por qué no han visto
las buenas obras de los hijos de Dios para glorificar al Padre? y actúa
en consecuencia.
w Entender que la misión transcultural y
global se nos ha dado independientemente de los recursos financieros que
tengamos. Cada iglesia y cada cristiano, sea pobre o rico, tiene el privilegio
y mandato de participar en la tarea de la misión global.
w Se considera la tarea de la misión global
como un privilegio y no como una carga. La membresía ofrenda sus propias
vidas para que el evangelio este disponible para “todos”. Se provee a los
misioneros transculturales apoyo moral, logístico, financiero, oración,
comunicación, cuidado pastoral y soporte en su retorno.
Una escena urbana “Un poco más adelante, Jesús vio a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo. Ellos también eran pescadores, y estaban en una ba...