Seguir a Jesús es un acto libre
“Entonces Jesús los llamó a todos y les dijo: «Ustedes saben que los que
gobiernan a los pueblos se portan como sus amos, y que los grandes señores
imponen su autoridad sobre esa gente. Pero entre ustedes no debe ser así. Al
contrario, si alguno de ustedes quiere ser importante, tendrá que servir a los
demás. Si alguno quiere ser el primero, deberá ser el esclavo de
todos. Yo, el Hijo del hombre, lo hago así. No vine a este mundo para que
me sirvan, sino para servir a los demás. Vine para dar mi vida por la salvación
de muchos.», Mt 20:25-28
El seguimiento de Jesús no se funda en el hecho de recibir privilegios
personales y luego disfrutarlos entre unos pocos, para Jesús ser discípulo
consiste en el acto de entregarse por los demás para que muchos reciban los
beneficios.
Hay conceptos opuestos que son obvios: los discípulos buscan recibir y Jesús
les enseña que hay que entregarse, dar, servir. Jesús relaciona que aquellos
que son sus discípulos están en el servicio, el servicio con entrega y
enfatizan la redención. Redención es la liberación de alguien o algo de un
estado de opresión, sufrimiento o culpa.
Desear estar en el seguimiento de Jesús sin servicio no sirve e implica la
disposición de entregarse por los demás. La entrega es clave y es servir a
alguien. Si manifestamos seguir a Jesús, pero no servimos y no entregamos nada
lo que se evidencia es un deseo consciente o inconsciente de retener y que
otros nos den a nosotros. Es una clara muestra de egoísmo. La perspectiva de
Jesús es otra y nos muestra la estupidez del poder. El seguir a Jesús es un
acto libre de alguien que se transforma en un siervo, un discípulo que ve al
Señor que entrego su vida por nuestra redención.
»Nunca he querido que me den dinero ni ropa. Ustedes bien saben que con
mis propias manos he trabajado, para conseguir todo lo que mis ayudantes y yo
hemos necesitado para vivir. Les he enseñado que deben trabajar y ayudar
a los que nada tienen. Recuerden lo que nos dijo el Señor Jesús: “Dios bendice
más al que da que al que recibe.», Hch 20:34-35
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox

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