domingo, 5 de julio de 2026

“Y mi mensaje y mi predicación fueron muy sencillos"

Discípulos Anónimos

“El poder del Señor estaba con ellos, y un gran número de estos gentiles creyó y se convirtió al Señor”, Hch 11:21

Lucas nos relata que cuando se extiende el evangelio hacia aquellos que no son judíos por parte de los creyentes de Chipre y de Cirene “la mano del Señor estaba con ellos”. El poder del Señor estaba con estos discípulos anónimos y los no judíos de Antioquía se hicieron seguidores de Jesucristo.

Estas conversiones describen la clara evidencia de ese poder. Es el Señor que está trayendo a otros grupos a su seguimiento y se forma la primera iglesia en el mundo no judío. No se trataba de meras lealtades a determinadas figuras humanas. Jesús dijo: “Mi Padre me ha confiado todo. Nadie conoce verdaderamente al Hijo excepto el Padre, y nadie conoce verdaderamente al Padre excepto el Hijo y aquellos a quienes el Hijo decide revelarlo”, Mt 11:27.

Seguimos confiando en su poder por arriba de cualquier programa, orador, estructura o “etiqueta denominacional”. Solo él trae a otras personas a su conocimiento y seguimiento. Nosotros somos desafiados a ser como estos discípulos anónimos que se atrevieron hacer cosas diferentes y lo diferente fue ampliar sus fronteras: “Y la mano del Señor estaba con ellos”.

“Y mi mensaje y mi predicación fueron muy sencillos. En lugar de usar discursos ingeniosos y persuasivos, confié solamente en el poder del Espíritu Santo. Lo hice así para que ustedes no confiaran en la sabiduría humana sino en el poder de Dios”, 1 Co 2.4-5

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox




sábado, 4 de julio de 2026

“El poder del Señor estaba con ellos, y un gran número creyó y se convirtió al Señor”

Una nueva era

“Y Dios les dio poder y los ayudó para que muchos aceptaran el mensaje y creyeran en Jesús”. Hch 11:20-21

Cuando leemos los escritos de Lucas en el libro de los Hechos de los Apóstoles lo que resalta es como el Espíritu va llamando a la iglesia a nuevas formas de obediencia. Lucas nos dice que la misión a toda etnia, cultura y lengua es la obra del Espíritu Santo y se da por medio de varios acontecimientos paralelos: la del etíope eunuco por medio de Felipe, la de Cornelio por medio de Pedro y ahora por creyentes anónimos en Antioquía.

Lucas comenta que Pedro bautizó a Cornelio y a otros, es decir, nos relata el comienzo de una iglesia de origen gentil en Cesarea y ahora pasa a comentarnos de otra iglesia semejante que está en Antioquía. “Después de la muerte de Esteban, los seguidores de Jesús fueron perseguidos y maltratados. Por eso muchos de ellos huyeron … En todos esos lugares, ellos anunciaban las buenas noticias de Jesús solamente a la gente judía. Sin embargo, algunos de Chipre y otros de Cirene fueron a Antioquía y anunciaron el mensaje del Señor Jesús también a los que no eran judíos. Y Dios les dio poder y los ayudó para que muchos aceptaran el mensaje y creyeran en Jesús”.

Antioquía tenía una comunidad judía numerosa y una bella sinagoga donde muchos paganos se sentían atraídos y es ahí donde comienza una nueva iglesia a casi quinientos kilómetros de Jerusalén. El centro de atención va a pasar de Jerusalén a Antioquía. Jerusalén tenía una tendencia a vivir aislada con su creciente estrechez nacionalista y etnocentrista. La iglesia de Jerusalén tuvo su momento y su misión, pero ahora está comenzando una nueva era.

Antioquía que fue un lugar periférico, a gran distancia del centro, vendrá a ser el foco de la acción. Será necesario responder al desafío de llevar el evangelio a toda etnia, pueblo y nación. La iglesia de Antioquía no era la más rica, la más poderosa y antigua, pero el Espíritu Santo está interesado en toda comunidad de fe que está dispuesta a enfrentar los nuevos contextos y horizontes. “El poder del Señor estaba con ellos, y un gran número creyó y se convirtió al Señor”

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


viernes, 3 de julio de 2026

Dios sigue ampliando todo tipo de fronteras incluyendo a personas de cualquier origen étnico, cultural y lingüístico

Amor inclusivo

“Yo empecé a hablarles, y de pronto el Espíritu Santo vino sobre todos ellos, así como nos ocurrió a nosotros al principio. Y me acordé de que el Señor Jesús nos había dicho: “Juan bautizó con agua, pero a ustedes Dios los va a bautizar con el Espíritu Santo”, Hch 11:15-16

Lucas nos relata lo ocurrido con un judío no helenista y miembro del grupo de los doce apóstoles, como Pedro, que comprendiera mucho más la verdad de la gracia e inclusión del amor de Dios. El Señor fue guiando los pasos de Cornelio y Pedro para que se encontraran. Dios está interesado a que nos animemos a cruzar otras fronteras y lo ocurrido fue un proceso de interpretación y actualización de la Palabra de Dios para la naciente comunidad seguidora de Jesucristo.

El amor de Dios es inclusivo y el Señorío de Jesucristo está sobre todos los pueblos, sociedades y culturas. Dios es imparcial en su amor y es el Señor de todos los seres humanos. El Espíritu sigue haciendo cosas nuevas y le dijo a Pedro que fuera a la casa de Cornelio. “Entonces pensé: “Dios le ha dado a esta gente el mismo regalo que nos dio a nosotros los judíos, porque creímos en Jesús, el Mesías y Señor. Y yo no soy más poderoso que Dios para ponerme en contra de lo que él ha decidido hacer", Hch 11:17-18. 

Hoy debemos hacernos la misma pregunta que se hizo Pedro “¿quién soy yo para pretender estorbar a Dios?” Como iglesia estamos llamados a que el Espíritu nos sorprenda nuevamente renovando las estructuras y quitando todo obstáculo que pueda estorbar la incorporación de otros grupos a la vida de la comunidad de fe. Dios sigue ampliando todo tipo de fronteras incluyendo a personas de cualquier origen étnico, cultural y lingüístico. 

Carlos Scott 

Foto Gilbert Lennox


jueves, 2 de julio de 2026

La iglesia es la iglesia en el mundo y para el mundo

Nuevos horizontes

“Al llegar a Cesarea, entramos en la casa de Cornelio. Él nos contó que un ángel del Señor se le había aparecido y le había dicho: “Envía unos mensajeros a Jope, para que hagan venir a un hombre llamado Pedro. El mensaje que él te va a dar hará que se salven tú y toda tu familia”, Hch 11:12-14

La iglesia naciente tuvo que enfrentarse a bastantes opositores dentro de la misma comunidad. A medida que la iglesia crecía y había una creciente apertura hacia otros grupos surgió un partido opositor llamado los “judaizantes” que insistían en la necesidad de circuncidarse y de cumplir toda la ley de Israel para ser cristiano. Lucas relata lo siguiente: “En toda la región de Judea se supo que también los que no eran judíos habían recibido el mensaje de Dios. Así que, cuando Pedro regresó a Jerusalén, los apóstoles y los seguidores judíos se pusieron a discutir con él. Y le reclamaron: —¡Tú entraste en la casa de gente que no es judía, y hasta comiste con ellos!”.

Indudablemente en todo movimiento que viene por parte del Espíritu Santo hacia nuevos horizontes suelen ocurrir críticas, diferentes planteos y desconfianza. La iglesia es la iglesia en el mundo y para el mundo. La comunidad de fe es enviada a compartir el gozo y la esperanza, en medio de la tristeza y la angustia de la gente de nuestro tiempo. Hemos sido enviados al mundo para amar, servir, predicar, enseñar, sanar y liberar.

Nosotros como iglesia debemos ver en este tiempo cuáles son las nuevas circunstancias y contextos que nos toca vivir. La misión consiste en cruzar fronteras de iglesia a no iglesia en palabra y obra a favor de la extensión del Reino de Dios. Que podamos decir como Pedro: “Y yo no soy más poderoso que Dios para ponerme en contra de lo que él ha decidido hacer”

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


miércoles, 1 de julio de 2026

Dios nos llama a ir a determinados ambientes que no son tan favorables y algo nuevo puede suceder

La gracia inesperada

“Todavía estaba hablando Pedro, cuando el Espíritu Santo vino sobre todos los que escuchaban su mensaje. Y los creyentes procedentes del judaísmo que habían llegado con Pedro, se quedaron admirados de que el Espíritu Santo fuera dado también a los que no eran judíos, pues los oían hablar en lenguas extrañas y alabar a Dios. Entonces Pedro dijo: —¿Acaso puede impedirse que sean bautizadas estas personas, que han recibido el Espíritu Santo igual que nosotros? Y mandó que fueran bautizados en el nombre de Jesucristo. Después rogaron a Pedro que se quedara con ellos algunos días.” Hch 10:44-48

Los que toman la palabra no ciertamente son “héroes” sino personas que tienen “autoridad”. Esta autoridad no siempre viene de las victorias sino de aprender sobre los fracasos. 

Pedro es un “veterano” de una aventura que no es tan gloriosa. En su momento abandono al Señor y ahora tiene el coraje de hablar de Jesús de Nazaret. Lo pudo hacer porque ha derramado lágrimas y Jesús lo ha aceptado con esa confesión sencilla: “Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero – Apacienta mis ovejas – le dijo Jesús”. 

Como pecadores perdonados que día a día obtenemos la gracia inesperada se nos concede la palabra no porque seamos tan valientes, sino porque estamos decididos a dejarnos transformar y volver a comenzar. Pedro fue amado a pesar de su infidelidad y nosotros también. 

Dios nos llama a ir a determinados ambientes que no son tan favorables y algo nuevo puede suceder. “Todavía estaba hablando Pedro, cuando el Espíritu Santo vino sobre todos los que escuchaban su mensaje”. Jesús remueve los obstáculos y nos da garantías en que todos los días estará con nosotros. Seguir a Jesús es camino, viaje, movimiento e impaciencia de anuncio. Compartamos la vida en Cristo, su paz, el perdón, la luz que pone en crisis las tinieblas y el amor que derrota al odio. Su Espíritu Santo sigue derramándose sobre toda la humanidad. 

“Pondré mi espíritu en ustedes, y así haré que obedezcan todos mis mandamientos” Ez 36:27 

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


martes, 30 de junio de 2026

En todo proceso de restauración de la justicia y la paz se nos confronta a que tengamos una actitud de confesión y arrepentimiento por no tener presente a nuestro prójimo

Fin al odio, la enemistad y el legalismo

 “Haz que Pedro venga a tu casa, y escucha bien lo que va a decirte” …  Allí Pedro encontró a toda la gente que se había reunido para recibirlo, y les dijo: …  Dios me ha mostrado que yo no debo rechazar a nadie”, Hch 10:22-28

Lucas nos relata acontecimientos claves que impulsan a los discípulos a compartir el evangelio. Implica reconocer “al otro” y a toda persona sin excepción afirmando su plena humanidad y origen étnico. 

Toda persona es sujeto del amor y cuidado de Dios. Las Buenas Nuevas de Jesucristo están destinadas a todas las etnias y pueblos. Se nos llama a reconocer a los otros, derribar prejuicios, racismo y declarar su dignidad como personas creadas a la imagen de Dios. 

En todo proceso de restauración de la justicia y la paz se nos confronta a que tengamos una actitud de confesión y arrepentimiento por no tener presente a nuestro prójimo. La iglesia es la comunidad donde las barreras que separan a los humanos deben ser derribadas por el amor de Cristo. 

“Cristo nos ha dado la paz. Por medio de su sacrificio en la cruz, Cristo ha puesto fin al odio que, como una barrera, separaba a los judíos de los que no son judíos, y de dos pueblos ha hecho uno solo. Cristo ha puesto fin a los mandatos y reglas de la ley, y por medio de sí mismo ha creado, con los dos grupos, un solo pueblo amigo.  Por medio de su muerte en la cruz, Cristo puso fin a la enemistad que había entre los dos grupos, y los unió, formando así un solo pueblo que viviera en paz con Dios... Por medio de lo que Jesucristo hizo, tanto los judíos como los no judíos tenemos un mismo Espíritu, y podemos acercarnos a Dios el Padre”, Ef 2:14-18. 

“Por eso, ya no importa si alguien es judío o no lo es, o si está circuncidado o no lo está. Tampoco tiene importancia si pertenece a un pueblo muy desarrollado o poco desarrollado, o si es esclavo o libre. Lo que importa es que Cristo lo es todo, y está en todos”, Col 3:11.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


lunes, 29 de junio de 2026

“No olvidemos que las buenas nuevas incluyen la noticia de que los que estaban lejos han sido hechos cercanos”

Nuevos escenarios

"Dios me ha mostrado que yo no debo rechazar a nadie”, Hch 10:28.

Pedro fue una persona que estuvo acostumbrado a obedecer las reglas religiosas judías o sea la Ley y por lo tanto el contacto con los gentiles debía evitarse.

Cuando se encuentra con el centurión o capitán Cornelio junto a sus familiares y un grupo de sus mejores amigos les dice: “Ustedes deben saber que, a nosotros, los judíos, la ley no nos permite visitar a personas de otras etnias ni estar con ellas. Pero Dios me ha mostrado que yo no debo rechazar a nadie”, Hch 10:28.

Los soldados romanos no eran bien vistos por los judíos nacionalistas y ortodoxos. Quizás Pedro fue de mala gana a verlo a Cornelio, pero no renuncio a lo que Dios le pedía. En medio de una situación incómoda es cuando se derrama el Espíritu Santo mostrando a Pedro y a los otros judíos que para Dios todos somos iguales y que Dios no muestra favoritismo. 

Al igual que Pedro el Señor nos presenta nuevos escenarios, contextos y determinadas circunstancias. La tentación es decir que no debemos mezclarnos con la gente “impura”, “inmunda”, “no creyente”, pero Dios nos dice no llames “impuro, inmundo y no aceptable” lo que yo estoy limpiando y llamando. 

Dios es amor, pero ahora somos nosotros los que tenemos leyes, reglas, determinados legalismos y tradiciones que a veces nos hacen correr el riesgo de faltar a nuestra misión. Se trata de mantenernos puros y la consecuencia es que nos alejamos de aquellos que no son como me gustaría que fueran y los evadimos. 

La santidad bien entendida nos debe llevar a buscar “al otro” y no retirarme del escenario público. Amar como Dios ama. “No olvidemos que las buenas nuevas incluyen la noticia de que los que estaban lejos han sido hechos cercanos”

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox 


Jesús elimina las barreras religiosas, las discriminaciones abusivas, las mentalidades de privilegio y quita las ridículas clasificaciones de los “nuestros” y “no nuestros”

Preferencia por todos

“Había en la ciudad de Cesarea un hombre que se llamaba Cornelio, capitán del batallón llamado el Italiano. Era un hombre piadoso que, junto con toda su familia, adoraba a Dios. También daba mucho dinero para ayudar a los judíos, y oraba siempre a Dios… Un día, a eso de las tres de la tarde, tuvo una visión: … El ángel le dijo: «Dios tiene presentes tus oraciones y lo que has hecho para ayudar a los necesitados …", Hch 10:1-38

Jesús es alguien que tiene preferencia por todos. “Dios ama a todos los que lo obedecen, y también a los que tratan bien a los demás y se dedican a hacer lo bueno, sin importar de qué país sean”. 

Jesús elimina las barreras religiosas, las discriminaciones abusivas, las mentalidades de privilegio y quita las ridículas clasificaciones de los “nuestros” y “no nuestros”. 

Jesús vino a poner en pie a toda persona de cualquier origen étnico, a dar salud integral, la alegría de vivir, esperanza; a demostrar que el mal puede ser vencido y el poder del diablo roto. Porque Jesús es poderoso se ocupa de los débiles y se manifiesta tierno de corazón y humilde. Porque Dios esta con él, el esta con toda la humanidad. “Así que no importa si son judíos o no lo son, si son esclavos o libres, o si son hombres o mujeres. Si están unidos a Jesucristo, todos son iguales.”, Ga 3:28 

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


jueves, 25 de junio de 2026

Jesús nos desafía en detenernos y pensar

 Observar y meditar

"Observen cómo crecen los lirios del campo", Mt 6:28.

Jesús nos desafía en detenernos y pensar; examinar con exactitud, investigar con entera dedicación y aprender cuidadosamente

¿Qué es lo que debemos meditar e investigar? Naturalmente no es la belleza de los lirios, sino sus mecanismos de crecimiento (“como crecen”). Debemos estudiar, examinar y meditar acerca de ellos para poder adquirir una mejor comprensión del crecimiento del Reino de Dios.

Jesús utilizó ejemplos tomados de la naturaleza para explicar este crecimiento: los lirios del campo, la semilla que crece por sí misma, el crecimiento del grano de mostaza, el campo con cuatro clases de terrenos, el árbol y sus frutos, las leyes de la siembra y la cosecha.

Cuando observamos la naturaleza estamos aprendiendo de lo que Dios dispuso para su crecimiento. Cuando pensamos en el avance del Reino de Dios y la formación de nuevos movimientos de discípulos, Dios hace lo que ha prometido: El da el crecimiento, 1 Cor 3:6-7. “Lo más importante es que reconozcan a Dios como único rey, y que hagan lo que él les pide. Dios les dará a su tiempo todo lo que necesiten.", Mt 6:33

Carlos Scott 


miércoles, 24 de junio de 2026

"Fuera de la caja"

Una espiritualidad desafiante

¿Por qué algunos se escandalizaban de Jesús?  “Al oír esto, todos los que estaban en la sinagoga se enfurecieron”, Lc 4:28. ¿Qué fue lo que pasó?

Jesús contó dos historias. Son dos historias de inclusión. Les recordó que “en tiempos de Elías, cuando el cielo se cerró por tres años y medio, de manera que hubo una gran hambre en toda la tierra, muchas viudas vivían en Israel. Sin embargo, no fue enviado a las viudas de Israel sino a una viuda en Sarepta en los alrededores de Sidón y seguidamente les comparte que “había en Israel muchos enfermos de lepra en tiempos del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue sanado, sino Naamán el sirio”, Lc. 4:25-27. 

Jesús tiene una visión clara y un corazón abierto para todas las personas. Jesús suele confrontarnos con nuestro egoísmo y falta de amor.

El evangelio cuestiona nuestros valores en lo que respecta a nuestras relaciones sociales con las personas y todos los pueblos. Muchos se escandalizaban de Jesús porque no podían aceptar un amor demasiado amplio.

Jesús sigue caminando por las calles y toca a nuestras puertas para que salgamos "fuera de la caja". Jesús es la puerta abierta que nos invita a movernos con entera libertad. 

Para pensar: ¿Solemos tener un amor amplio para todos? ¿Como podemos cerrar las grietas en nuestras relaciones sociales?

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox 


martes, 23 de junio de 2026

“A los pobres siempre los tendrán con ustedes”

La espiritualidad que no se resigna

Algunas veces escuchamos “A los pobres siempre los tendrán con ustedes”. La fe no es "principio de resignación". La fe nos debe llevar a la acción a favor de la gente más olvidada de la ciudad, la nación y el mundo. ¿Cómo explicamos y aplicamos la expresión de Jesús en que "Siempre habrá pobres entre ustedes, y pueden ayudarlos cuando quieran, pero a mí no siempre me tendrán?", Mr. 14:7?

Jesús hace referencia a la escritura y los rabinos solían decir: “Dios permite que los pobres estén siempre con nosotros, para que nunca falten oportunidades de hacer el bien”. Los oyentes podrían recordar Dt 15:10-11: “No seas mezquino sino generoso y así el Señor tu Dios bendecirá todos tus trabajos y todo lo que emprendas. Gente pobre en esta tierra siempre la habrá, por eso te ordeno que seas generoso con tus hermanos hebreos y con los pobres y necesitados de tu tierra”.

Cuando Jesús cita a los pobres no es para dejarlos de lado ante alguna otra necesidad o proyecto. Es para servirles y atenderles. La justicia, la verdad y la misericordia deben estar al servicio de los más olvidados y no alcanzados con “todo el evangelio”.

Seguir a Jesús implica identificarnos con los pobres. Jesús dice: “Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer, tuve sed y me dieron de beber, fui forastero y me dieron alojamiento, necesité ropa, y me vistieron, estuve enfermo, y me atendieron, estuve en la cárcel y me visitaron… Señor ¿Cuándo te vimos así?... Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun el más pequeño, lo hicieron por mí.” Mt 25:31-40.

Damos gracias a Dios por todas las iglesias y organizaciones que honran la expresión de Jesús, pero también debemos decir que no todos lo hacen. Lo que nos puede seguir ayudando es la cooperación e interdependencia de todos con todos.

Desterremos la competencia y el individualismo. Debemos preguntarnos si estamos alcanzando a los más desprotegidos trabajando en solidaridad con otras iglesias y organizaciones que se encuentran en situaciones críticas para atender a su comunidad. El valor supremo es la vida.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


La vida en misión es un privilegio y cada discípulo es proyectado al trabajo de solidaridad con todo el Cuerpo de Cristo y el Mundo

En todos lados y de todas partes «Y la mano del Señor estaba con ellos, ...», Hch 11:21 ¿Es la misión sólo para algunos o para todos?, ¿...