lunes, 26 de enero de 2026

El Hijo de Dios está abierto para todos los que tienen fe

 Señales

“Nos ha encargado que anunciemos a todo el mundo esta buena noticia: Por medio de Cristo, Dios perdona los pecados y hace las paces con todos. Cristo nos envió para que hablemos de parte suya, y Dios mismo les ruega a ustedes que escuchen nuestro mensaje. Por eso, de parte de Cristo les pedimos: hagan las paces con Dios. Cristo nunca pecó. Pero Dios lo trató como si hubiera pecado, para declararnos inocentes por medio de Cristo.”, 2 Co 5:19-21.  

Las señales suelen están en todas partes, a nuestro alrededor, y gracias a ellas podemos manejar la información que estamos necesitando. Por medio de una señal podemos estar significando o indicando algo. Es un distintivo, una marca, un gesto y mucho más.

Pablo oportunamente escribió a los Corintios: “Todos pueden ver claramente el bien que Cristo ha hecho en la vida de ustedes. Para que la gente hable bien de nosotros, sólo tiene que fijarse en ustedes. Porque ustedes son como una carta que habla en favor nuestro. Cristo mismo la escribió en nuestro corazón, para que nosotros la presentemos. No la escribió en piedra, ni con tinta, sino que la escribió con el Espíritu del Dios vivo. Y esa carta está a la vista de todos los que la quieran leer.”, 2 Co 3:2-3

El Hijo de Dios está abierto para todos los que tienen fe, pero permanece escondido para aquellos que lo rechazan. La palabra de Dios nos invita a conocer la verdad, seguirla y permanecer. La invitación es acercarnos al amor, la luz y la verdad. Jesucristo es la verdad y la luz del mundo, Jn 8:12,14:6. Dios tiene paciencia con todos nosotros y nos brinda otra oportunidad, Lc 13:6-9.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

domingo, 25 de enero de 2026

Hay un cielo abierto para todos nosotros

Palpar

“Felipe fue a buscar a Natanael ... Mientras ellos se acercaban, Jesús dijo: —Aquí viene un verdadero hijo de Israel, un hombre totalmente íntegro. —¿Cómo es que me conoces? —le preguntó Natanael. —Pude verte debajo de la higuera antes de que Felipe te encontrara—contestó Jesús. Entonces Natanael exclamó: —Rabí, ¡tú eres el Hijo de Dios, el Rey de Israel! Jesús le preguntó: —¿Crees eso solo porque te dije que te había visto debajo de la higuera? Verás cosas más grandes que esta. Y agregó: «Les digo la verdad, todos ustedes verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del Hombre, quien es la escalera entre el cielo y la tierra”, Jn 1:45-51
El encuentro con Jesús es gracia y cuando Felipe recibe el llamado a seguir a Jesús lo que hace inmediatamente es compartir su descubrimiento. Ante la incredulidad de Natanael lo desafía a ver y comprobar. El que es testigo no ofrece nada propio o personal porque lo determinante es siempre el contacto directo con Jesús. 
Mientras ellos se acercaban, Jesús describe a Natanael como un hombre totalmente íntegro. Natanael es una persona leal porque está abierto a la novedad y admite que puede equivocarse. El itinerario del creyente es aventurarse por senderos inexistentes. 
Natanael decidió formar parte de la historia de Dios aceptando que su horizonte reducido se abra a otro más amplio, en una sucesión interminable.
Jesús es el eterno descubrimiento y día tras día hay un cielo abierto para todos nosotros. El cielo nunca está lejos de la tierra. Es necesario dar un salto y salir al encuentro de lo sobrenatural.
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox

Volvamos al sentido festivo de la fe

Amor por la vida

“¡Ánimo, pues! ¡Comamos y bebamos alegres, que Dios aprueba lo que hacemos! ¡Vistámonos bien y perfumémonos!”, Ec 9:7-8
Dios tiene el control de la historia y es vital aprovechar los momentos gratificantes que humanizan, aun cuando estos sean insignificantes. Se trata de vivir como seres humanos sintiendo que se vive en una sociedad que no deja vivir por su exigencia de productividad y eficacia. La alegría, el amor y la amistad forman parte de una espiritualidad liberadora. 
Dios disfruta cuando sus criaturas disfrutan. La comida es muestra de la generosidad de Dios; la amistad es señal de su presencia y la alegría es testimonio de fe 
Volvamos al sentido festivo de la fe porque el evangelio de Jesús es, ante todo amor por la vida, y la característica principal de quien vive la experiencia del Espíritu de Dios es la opción por la vida y las ganas de vivir.
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox

sábado, 24 de enero de 2026

“Y todo lo que podamos hacer, hagámoslo con alegría.”

El coraje de existir

“En este mundo pasan cosas que no tienen sentido; a la gente buena le va como si fuera mala, y a la gente mala le va como si fuera buena. ¡Yo digo que esto no tiene sentido!”, Ec 8:14. “No te vayas a los extremos. Respeta a Dios y todo te saldrá bien.”, Ec 7:18
En el libro de Eclesiastés encontramos la palabra vanidad. Se usa 73 veces en el Antiguo Testamento de las cuales 41 se encuentran en el Eclesiastés. El autor describe que “¡En esta vida nada tiene sentido! ¡Todo es una ilusión!” y al final de sus escritos dice: “Todo lo que debemos hacer es alabar a Dios y obedecerlo.  Un día Dios nos llamará a cuentas por todo lo que hayamos hecho, tanto lo bueno como lo malo, aunque creamos que nadie nos vio hacerlo.”, Ec 12:13-14. 
El autor también expresa “Fíjate en lo que Dios ha hecho, y verás que nadie puede enderezar lo que él ha torcido”, Ec 7:13. Es aquí donde nos encontramos con el coraje de existir. Dios ha desbordado los límites de la comprensión humana y es el único que lo sabe todo y lo puede cambiar todo en su tiempo. Solamente la confianza serena nos permite continuar. “Respeta a Dios y todo te saldrá bien”.  
El creyente, que sabe de la soberanía de Dios y que reconoce los límites humanos, lucha y se entrega hasta el final en procura de un mundo distinto, más cercano al sueño del Creador. Hace todo lo posible por apresurar el Reino venidero, pero deja que lo imposible se encargue Dios.  “Y todo lo que podamos hacer, hagámoslo con alegría.”, Ec 9:10
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox

viernes, 23 de enero de 2026

Quien quiera servirme debe seguirme

Dios honra a los que le honran

¡Alabemos a nuestro Dios! ¡Dios bendice a quienes lo adoran y gozan cumpliendo sus mandamientos!, Sal 112:1
Después que Dios liberara a los israelitas de la esclavitud egipcia, él se convirtió en su Rey. El pueblo reconoció esto y cantaron: “El Señor reina por siempre y para siempre”, Éx 15:18. Cientos de años más adelante vinieron los jueces de Israel quienes fueron nombrados por Dios y sirvieron para gobernar. El pueblo observó que el sabio y buen juez Samuel, se estaba poniendo viejo y que sus hijos eran personas que gobernaban pervirtiendo la justicia y aceptando sobornos. Todo este contexto fue lo suficientemente razonable para pedir un Rey como lo tenían todas las naciones, pero esta actitud entristeció a Samuel y a Dios. ¿Cuál era el problema? 
El Señor le dijo: “Considera seriamente todo lo que el pueblo te diga. En realidad, no te han rechazado a ti, sino a mí, pues no quieren que yo reine sobre ellos”, 1 Samuel 8:6-7. A veces pedimos cosas que resisten la dirección de Dios y entran en conflicto con nuestras propias vidas. Esto nos lleva a perder la fe y nuestro distintivo como pueblo de Dios. El resultado fue que ellos eligieron un rey (Saúl) quien sería un tirano, 1 S 8:9-18. 
Mel Lawrenz comenta: "Cualquier petición que está fuera de la dirección de Dios puede dañar nuestras vidas y causar dolor a los que más queremos."
"Quien quiera servirme debe seguirme; y donde yo esté, allí también estará mi siervo. A quien me sirva, mi Padre lo honrará.", Jn 12:26
Carlos Scott 
Foto Gilbert Lennox

jueves, 22 de enero de 2026

Mantengámonos firmes sin titubear en la esperanza que afirmamos

Una nueva mentalidad

“Mantengámonos firmes sin titubear en la esperanza que afirmamos, porque se puede confiar en que Dios cumplirá su promesa. Pensemos en maneras de motivarnos unos a otros a realizar actos de amor y buenas acciones”, He 10:23-24 

Salir de Egipto en busca de la tierra prometida no fue nada fácil. Después de 400 años de ser esclavos el pueblo fue desafiado a tener una nueva mentalidad y actitud espiritual. En el umbral de comenzar a concretar este sueño las tribus de Rubén y Gad le dijeron a Moisés: “No nos hagas cruzar el Jordán”, Nm 32:5. Surge el peligro de otra visión y los antivalores que representa:

-Avaricia versus Generosidad.

-Individualismo versus Cooperación.

-Condicionalidad versus Incondicionalidad

-Desobediencia versus Obediencia.

-Rebelión versus Sujeción.

-Etnocentrismo versus Alcance Global.

Moisés les recuerda lo que había pasado con los espías que enviaron a inspeccionar la tierra en Cades Barnea. Ellos habían desanimado al pueblo, Nm 32:9 e hicieron caer su moral. La consecuencia fue que ningún mayor de veinte años entro a la tierra prometida, Nm 32:1. Todos murieron en el desierto a excepción de Caleb y Josué. Sobre estos últimos la palabra de Dios dice: “…los cuales me siguieron de todo corazón”, Nm 32:12 

Seguir a Dios con el corazón es renovar la mente por su Palabra y por el Espíritu Santo. Es creer que todo se hace posible en las manos de Dios. Es la Fe opuesta a la fatalidad, resignación y egoísmo. Es dar lugar a la constancia, compromiso y generosidad. Cuando le seguimos con todo el corazón las promesas y bendiciones que Dios tiene son hechas realidad

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

miércoles, 21 de enero de 2026

Ponerse en camino

 Buscar

“Felipe buscó a Natanael y le dijo: —Hemos encontrado a Jesús de Nazaret, el hijo de José, aquel de quien escribió Moisés en la Ley y de quien escribieron los profetas. —¡De Nazaret! —respondió Natanael—. ¿Acaso de allí puede salir algo bueno? —Ven a ver —contestó Felipe.”, Jn 1:45-46
Buscar implica, necesariamente, un deseo intenso, una exigencia profunda, una esperanza. La búsqueda puede llegar a significar una insatisfacción, una tensión hacia la superación, la voluntad de ir “más allá” de lo que se tiene y de lo que se es.
Buscar significa ponerse en camino, renunciar a la autosuficiencia, a las costumbres, a los esquemas repetitivos, a la seguridad de las posiciones adquiridas y del saber acumulado
La búsqueda no es un camino triunfal, sino que se presenta marcada por crisis, dudas, extravíos, vacilaciones, errores. El buscador no se rinde porque no vea claro. Es alguien paciente y obstinado en medio de la oscuridad, consciente que vera claro… después. Cree y sigue creyendo, confía y avanza
Natanael se acercó a Jesús y pudo reconocerlo como el Hijo de Dios. El riesgo provoca la luz y el “ver” se promete a quien tiene fe. "Porque el que confía en Dios recibe lo que pide, encuentra lo que busca y, si llama, es atendido", Mt 7:8 “Y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres… Así que, si el Hijo los hace libres, ustedes son verdaderamente libres”, Jn 8:32, 36
Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox 


martes, 20 de enero de 2026

Nuestra búsqueda es el fruto de su búsqueda, un dejarnos buscar y un dejarnos encontrar por él.

 Gracia “Al día siguiente, Jesús decidió ir a Galilea. Encontró a Felipe y le dijo: «Ven, sígueme», Jn 1:43

Felipe era del pueblo de Betsaida, lo mismo que Andrés y Pedro. Dios por medio de su gracia nos busca para que le podamos reconocer, adorar y seguir. Lo primero siempre es la iniciativa divina. La búsqueda es gracia, no simplemente esfuerzo humano. Es don, no conquista. 
“Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios. La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo.  Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás”, Ef 2:8-10.
Él ha venido precisamente para buscarnos y lo nuestro es simplemente una actitud de respuesta. Nuestra búsqueda es el fruto de su búsqueda, un dejarnos buscar y un dejarnos encontrar por él. 
“Pues Dios conoció a los suyos de antemano y los eligió para que llegaran a ser como su Hijo, a fin de que su Hijo fuera el hijo mayor entre muchos hermanos. Después de haberlos elegido, Dios los llamó para que se acercaran a él; y una vez que los llamó, los puso en la relación correcta con él; y luego de ponerlos en la relación correcta con él, les dio su gloria”, Ro 8:29-30
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox

lunes, 19 de enero de 2026

"Por tanto, ... Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, ... no se cansen ni pierdan el ánimo."

Lo que esperamos

“La fe demuestra la realidad de lo que esperamos; es la evidencia de las cosas que no podemos ver”, Heb 11:1
¿Cuál es el ideal de Dios para la vida humana? ¿Qué quería Dios para la vida? Dios es un Dios intencional y por medio de la escritura nos presenta su ideal para la vida humana. Esto comienza con la creación donde el ser humano es hecho a imagen y semejanza de Dios, Gn 1:26-27 
Ser imagen y semejanza de Dios significa que en principio el ideal de Dios es que viva en armonía con Él. La imagen de Dios también nos habla que hemos sido creados para vivir en comunidad. Es decir, la imagen de Dios es comunitaria; el hombre y la mujer juntos son la imagen de Dios. Nos habla de la apertura, el amor y la confianza. La vida del ser humano no puede ser buena a menos que se viva en comunidad. Ser imagen de Dios es vivir también en armonía con la creación. Es administrar y cuidar la tierra. 
Dios quiere la armonía en todas las relaciones: en el aspecto religioso, en el aspecto social y político y en el aspecto ecológico. Pensando en el mundo que vivimos observamos un gran quebranto en todas las relaciones que generan vergüenza, culpa, lucha, desconfianza y destrucción. El ser humano al querer levantarse como un Dios no encuentra su propia humanidad, separado de su prójimo refleja las injusticias sociales, las guerras, asesinatos, abusos de todo tipo y al estar separado de la creación evidencia que los recursos naturales se van destruyendo y se contaminan a un ritmo catastrófico. La causa principal de estas separaciones es vivir lejos de una correcta relación con Dios. 
"Por tanto, ... Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, ... consideren a aquel que perseveró frente a tanta oposición por parte de los pecadores, para que no se cansen ni pierdan el ánimo.", He 12:1-3
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox

domingo, 18 de enero de 2026

¿Será posible empezar de nuevo?

Reiniciar

“Noé confió en Dios y, por eso, cuando Dios le avisó que sucederían cosas que todavía no podían verse, obedeció y construyó una casa flotante para salvar a su familia. Por su confianza en Dios, Noé recibió las bendiciones que Dios da a todos los que lo obedecen.”, Heb 11:7 

El clímax de la historia del diluvio es el periodo de restauración que empezó cuando los sobrevivientes escucharon la voz de Dios. El llamado final fue guiar a las personas a una vida fecunda o fructífera. Dios bendijo a Noé y a sus hijos con estas palabras: “sean fecundos, multiplíquense y llenen la tierra”, Gn 9:1. Se trataba de una verdadera restauración. 

¿Será posible empezar de nuevo? Cada uno de nosotros pasamos por un momento en la vida en que necesitamos empezar de nuevo – quizás numerosos momentos. A veces el llamado de Dios significa cambiar de dirección comenzando un nuevo viaje. En el transcurso de la vida muchos deben reiniciar procesos, sobrevivir a una pérdida, encontrar un trabajo, recobrar la salud, etc. En cada reinicio nosotros podemos honrar a Dios cuando obedecemos su llamado a ser fecundos y fructíferos. 

Dios nos quiere usar para traer valor a este mundo. Esto incluye formar comunidades y relaciones sanas. Agregamos valor cuando conectamos a las personas con Dios. Una vida fructífera crece a través de una relación con Cristo. Mel Lawrenz comenta: “Tu reinicio quizás puede verse desalentador. Pero el hecho que Dios nos llama a empezar de nuevo nos dice que no estaremos solos”. Solo Dios puede llamar a las personas a un viaje como este y llenarlo todo. 

¿En qué maneras Dios nos pide que empecemos de nuevo en este momento? ¿En qué áreas de nuestra vida necesitamos presionar el botón de reinicio? ¿Cuál será el próximo paso que debemos dar para que esto suceda? ¿Qué es lo que más nos emociona?

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

sábado, 17 de enero de 2026

Una mirada profunda

 Leer la vida

“Cuando Jesús vio a Simón, le dijo: «Tú eres Simón, hijo de Juan, pero ahora te vas a llamar Cefas, es decir, Pedro», Jn 1:42
Jesús nos conoce y sabe quiénes somos realmente. Su mirada no solo es una mirada de elección, sino también una mirada profunda. Nos puede leer el corazón, sabe que llevamos dentro y como interpretamos la vida.
Jesús le anuncia a Simón que será llamado Pedro. Mas adelante Jesús les pregunta a sus discípulos: “—Y ustedes, ¿quién dicen que soy? Simón Pedro contestó: —Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios viviente. Jesús respondió: —Bendito eres, Simón hijo de Juan, porque mi Padre que está en el cielo te lo ha revelado. No lo aprendiste de ningún ser humano. Ahora te digo que tú eres Pedro (que significa “roca”), y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y el poder de la muerte no la conquistará”, Mt 16:15-18. Jesucristo es la “vida entera”, es la roca que edifica la iglesia y el poder de la muerte no la conquistará.
“Ustedes son piedras vivas que Dios está usando para construir un templo espiritual. Por lo tanto, acérquense a Jesucristo, pues él es la piedra viva que la gente despreció, pero que Dios eligió como la piedra más valiosa. Además, ustedes son sacerdotes especiales, y por medio de Jesucristo le ofrecerán a Dios los sacrificios que a él le agradan. Pues Dios dice en la Biblia: «… Seré la piedra principal, y serviré de base al edificio» El que confíe en mí jamás será engañado» … “ustedes son miembros de la familia de Dios, son sacerdotes al servicio del Rey, y son su pueblo. Dios mismo los sacó de la oscuridad del pecado, y los hizo entrar en su luz maravillosa. Por eso, anuncien las maravillas que Dios ha hecho.”, 1 P 2:4-9. 
Se nos encarga dar a conocer al Señor que puede leer la vida de todo ser humano, darle un nuevo comienzo y una nueva interpretación.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

Dios confía en que podemos superarnos y lanzarnos en el campo de la inexperiencia

Una escena urbana “Un poco más adelante, Jesús vio a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo. Ellos también eran pescadores, y estaban en una ba...