“Vayan y cuenten esto”
"Pedro llegó a la entrada de la casa y llamó a la
puerta. Una sirvienta llamada Rode salió a ver quién llamaba. Al reconocer
la voz de Pedro, fue tanta su alegría que, en vez de abrir la puerta, se fue
corriendo a avisarles a los demás. Todos le decían que estaba loca, pero
como ella insistía en que Pedro estaba a la puerta, pensaron entonces que tal
vez había visto a un ángel. Mientras tanto, Pedro seguía llamando a la
puerta. Cuando finalmente le abrieron, todos se quedaron sorprendidos de verlo
allí. Pedro les hizo señas para que se callaran, y empezó a contarles cómo
Dios lo había sacado de la cárcel. También les dijo: «Vayan y cuenten esto a
Jacobo y a los demás seguidores de Jesús.» Luego se despidió de todos, y se fue
a otro pueblo", Hch 12:13-17
Este relato nos habla que cuando Pedro fue liberado se
dirigió a la casa de María la madre de Juan, el que tenia por sobrenombre
Marcos. Parece que era una casa grande donde Pedro toca a la puerta y
seguidamente Rode lo reconoce. Al verlo a Pedro les aviso a los demás. Estos,
aunque han estado orando por la liberación de Pedro, no creen el milagro, y le
dicen a Rode que está loca. Después agregan que lo que ha visto es un fantasma.
Mientras tanto Pedro sigue tocando y llamando a la puerta. Todo esto nos indica
que importante es la fe no solo para pedir sino también para recibir.
La comunidad de fe oraba, pero les fue difícil creer. Dios
nos llama a creer y seguir creyendo, confiando que la última palabra será la de
Él. A nosotros nos toca orar ¡Venga tu Reino! en justicia, sanidad, salvación y
que todo mal sea derrotado. Pedro les dijo: “Vayan y cuenten esto”. Dios sigue
haciendo milagros.
“Pongamos toda nuestra atención en Jesús, pues de él viene
nuestra confianza, y es él quien hace que confiemos cada vez más y mejor”, He
12:1-2
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox

No hay comentarios:
Publicar un comentario