Reiniciar
“Felipe se encontró más al norte, en la ciudad de Azoto. Predicó la Buena
Noticia allí y en cada pueblo a lo largo del camino, hasta que llegó a
Cesarea.”, Hch 8:5-40
Cada uno de nosotros pasamos por un momento en la vida en que necesitamos
empezar de nuevo – quizás numerosos momentos. A veces el llamado de Dios
significa cambiar de dirección comenzando un nuevo viaje.
Esto mismo fue lo que le sucedió a Felipe varias veces. En el transcurso de la
vida muchos deben reiniciar procesos, sobrevivir a una pérdida, encontrar un
trabajo, recobrar la salud luego de una difícil cirugía, comenzar una nueva
etapa de servicio, etc.
En cada reinicio nosotros podemos honrar a Dios cuando obedecemos su llamado a
permanecer en él y dar fruto. Dios nos quiere usar para traer valor a este
mundo. Esto incluye formar discípulos y tener relaciones sanas. Agregamos valor
cuando conectamos a las personas con Dios. Una vida fructífera crece a través
de una relación con Cristo.
Tu reinicio quizás puede verse desalentador, pero el hecho que Dios nos llama a
empezar de nuevo nos dice que no estaremos solos. Solo Dios puede llamar a las
personas a un viaje como este y llenarlo todo. ¿En qué maneras Dios nos está
pidiendo empezar de nuevo y presionar el botón de reinicio? ¿Qué es lo que más
nos emociona y cuál será el próximo paso a seguir?
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox

No hay comentarios:
Publicar un comentario