GloCal es una palabra que representa la fusión de Global y Local. Es donde la acción local y global se unen en el cruce intencional de barreras, de iglesia a no iglesia en palabra y obra a favor de la extensión del Reino de Dios.
lunes, 30 de marzo de 2026
Repensemos los modelos y formas que tenemos de ser comunidad
domingo, 29 de marzo de 2026
“No temas”, ... mira que aquí viene tu rey", Jn. 12:15
¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!
“Luego pusieron sus mantos sobre el burro, lo llevaron a donde estaba Jesús, y Jesús se montó sobre él. Mucha gente empezó a extender sus mantos sobre el camino por donde iba a pasar Jesús. Algunos cortaban ramas de los árboles del campo, y también las ponían en el suelo como alfombra. Y toda la gente, tanto la que iba delante de Jesús como la que iba detrás, gritaba: «¡Sálvanos ¡Bendito tú, que vienes en el nombre de Dios!», Mc 11:2-11Si de triunfo se trata, aquí estamos ante el triunfo de la humildad, de la modestia, de la mansedumbre, no del poder. Las únicas conquistas que es capaz este rey son las conseguidas con la fuerza del amor. Es un encuentro con la libertad y la fe. Es un triunfo de la discreción.
Es un príncipe, pero no un príncipe guerrero que viene a conquistar por la fuerza: es un príncipe de paz. Entusiasmada, la multitud grita y aclama, pero se tiene la impresión de que todo va dirigido a otro Mesías, no al que cabalga sobre un burro. Son expresiones correctas desde la ortodoxia, pero están viciadas, inaceptables. El problema está en las intenciones y Jesús se pudo haber sentido muy solo en medio de esa multitud.
La gente pensaba en algo totalmente distinto del sufrimiento y de la muerte. A este Jesús no le pertenecía ni siquiera el animal que montaba, no poseía poder terreno y su conducta mostraba que los pensamientos de Dios son distintos a los pensamientos y caminos de la gente.
Jesús sale a nuestro encuentro y comparte la alegría, la tristeza y el dolor de cada uno de nosotros. Nos trae esperanza y su misericordia es para siempre. No hay nada, ni nadie que lo pueda detener y nos dice: “No temas”, ... mira que aquí viene tu rey", Jn. 12:15.
Hoy nuevamente podemos celebrar como lo hacemos en este domingo de Ramos diciendo: ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!, Jn. 12:13.
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
sábado, 28 de marzo de 2026
Mi existencia es un asunto de todos
El Señor lo necesita y pronto lo devolverá
“Jesús y sus discípulos llegaron al Monte de los Olivos, cerca de los pueblos de Betfagé y Betania, y de la ciudad de Jerusalén. Allí, Jesús dijo a dos de sus discípulos: «Vayan a ese pueblo que se ve desde aquí. Tan pronto como entren, van a encontrar un burro atado, que nunca ha sido montado. Desátenlo y tráiganlo. Si alguien les pregunta por qué lo están desatando, respondan: “El Señor lo necesita y pronto lo devolverá.”, Mc 11:1-3
El sentido de la propia existencia y felicidad se encuentra cuando ponemos nuestras cualidades y recursos para servir a los demás. Dios llama al ser humano a ser libre de ambiciones desmedidas y egoístas. Nos llama a ser necesario para alguien. Pero ¿Quién me necesita?
Los objetos no tienen necesidad de mí. Existen valores, virtudes y fines que tienen necesidad de mí. Tanto la generosidad, lealtad, humildad, bondad y justicia tienen necesidad de alguien que encarne, practique y viva esta realidad para beneficio de los demás.
Para existir tenemos necesidad de vivir determinados valores para ciertos objetivos y podemos aceptar o rechazar estar a disposición de estos. Nos enfrentamos a una elección y decisión, donde la neutralidad no es posible frente a la vida.
Mi existencia es un asunto de todos, donde mi compromiso o rechazo tienen carácter público. No hemos sido creados para mantenernos indiferentes, somos llamados e interpelados en vivir de un modo que sea compatible con la grandeza y el misterio de la vida. “El Señor lo necesita".
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
viernes, 27 de marzo de 2026
El pueblo de Dios es un pueblo que nació para caminar, está en marcha, viaja y comparte una mesa abierta
El camino a una mesa abierta
“Mientras comían, Jesús tomó pan y lo bendijo. Luego lo partió y se lo dio a ellos, diciéndoles: —Tomen; esto es mi cuerpo. Después tomó una copa, dio gracias y se la dio a ellos, y todos bebieron de ella. —Esto es mi sangre del pacto, que es derramada por muchos —les dijo—. Les aseguro que no volveré a beber del fruto de la vid hasta aquel día en que beba el vino nuevo en el reino de Dios”, Mc 14:22-25Cuando hacemos memoria del Señor compartimos la alegría de estar juntos. La mesa del pan y del vino es un lugar de celebración donde juntos buscamos a Dios y nos dejamos alcanzar por él.
Es una mesa que nos llama a la unidad y fraternidad en la relación unos con otros. La santa cena es una cita, memoria y anuncio, un encuentro con los suyos y a su vez constituye un adiós. "Así que, cada vez que ustedes comen de ese pan, o beben de esa copa, anuncian la muerte del Señor Jesús hasta el día en que él vuelva”, 1 Co 11:26.
El pueblo de Dios es un pueblo que nació para caminar, está en marcha, viaja y comparte una mesa abierta hasta el día en que él Señor vuelva.
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
jueves, 26 de marzo de 2026
En Jesucristo vemos la expresión máxima de su amor
Lo da todo porque nos ama hasta el fin
"La luz de Dios llegó al mundo, pero la gente amó más la oscuridad que la luz, porque sus acciones eran malvadas. Todos los que hacen el mal odian la luz y se niegan a acercarse a ella porque temen que sus pecados queden al descubierto", Jn 3:19-20Cuando no prestamos atención a lo que Dios nos indica, su voz de amor se hace más evidente. Ante los rechazos, la infidelidad y la negación, Dios no se retira. Dios nos sigue amando. Nuestro Dios arriesga todo y se hace presente por medio de Jesucristo.
Lo da todo porque nos ama hasta el fin. Dios no dice "basta". En Jesucristo vemos la expresión máxima de su amor y no se guarda nada. Amar y entregar resumen la acción de Dios. Nadie se atrevió a tanto. La alternativa que se nos presenta es muy sencilla: colocarnos a favor o en contra de un estilo de vida conforme al amor revelado por Jesús.
La luz descubre todo, pero nos da una nueva oportunidad: Volver a empezar. La respuesta que se espera a la iniciativa divina es la fe en Cristo. "Jesús habló una vez más al pueblo y dijo: «Yo soy la luz del mundo. Si ustedes me siguen, no tendrán que andar en la oscuridad porque tendrán la luz que lleva a la vida», Jn 8:12
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
miércoles, 25 de marzo de 2026
El amor de Dios es el centro de toda la revelación
Dios nos llama a una "vida entera y eterna"
"Dios amó tanto a la gente de este mundo, que me entregó a mí, que soy su único Hijo, para que todo el que crea en mí no muera, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no me envió a este mundo para condenar a la gente, sino para salvarla", Jn 3:16-18.
El amor de Dios es el centro de toda la revelación. Es un amor desbordante, de gracia, fiel y universal. Dios es amor y no es un Dios de miedo. El corazón de Dios es su amor por toda la humanidad. Este amor es ofrecido a toda la gente para dar salvación, pero solamente en el creyente el plan de Dios tiene la posibilidad de realizarse.
El mundo y su gente tienen la necesidad de la salvación, porque se encuentran en una situación de riesgo. El amor de Dios a la humanidad se presenta de una manera concreta en la vida de Jesucristo. La salvación se juega en relación con la aceptación o al rechazo del amor divino manifestado en Cristo. La cruz presenta un amor derrotado y, sin embargo, victorioso por la resurrección. Jesús fue humillado, pero lleno de gloria, traicionado pero fiel. El justo dando su vida por los injustos.
Dios nos presenta una historia de amor, nos hace responsables y esta puede ser nuestra acusación cuando la rechazamos. No es tanto Dios el que juzga, sino lo son nuestras opciones. El encuentro con el Señor determina una crisis, puede ser aceptada o rechazada. Todo se decide en la esfera del ser humano, es libre para aceptar o rechazar. Dios ratifica y respeta esa elección.
"Pero a todos los que creyeron en él y lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios", Jn 1:12
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
martes, 24 de marzo de 2026
Les daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de ustedes
Una luz que me pone en pie
lunes, 23 de marzo de 2026
Enviados
Una renovada visión del Señor
domingo, 22 de marzo de 2026
Su perfecto amor nos ayuda a echar fuera el temor
El amor de Dios es perfecto, cierto y completo
"Puedo terminar este libro diciendo que ya todo está dicho. Todo lo que debemos hacer es alabar a Dios y obedecerlo. Un día Dios nos llamará a cuentas por todo lo que hayamos hecho, tanto lo bueno como lo malo, aunque creamos que nadie nos vio hacerlo.", Ec 12:13-14En todo el mundo nos estamos despertando con una nueva realidad. Hay incertidumbre y ansiedad. La soberbia ha perdido vigencia, nos damos cuenta de nuestra debilidad y el poco control que realmente tenemos. La fragilidad de la vida nos ayuda a levantar nuestra mirada. Lo importante son las decisiones que tomamos en cuanto a cómo vivir ahora, lo que importa y lo que no.
Buscamos un tiempo de serenidad y tranquilidad. El amor de Dios es perfecto, cierto y completo y su perfecto amor nos ayuda a echar fuera el temor. En las manos de Dios podemos descansar porque en su amor podemos vivir y confiar.
"Enséñame a vivir de tal manera que el mañana no tenga que reprocharme el ayer"
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
sábado, 21 de marzo de 2026
Un discípulo de Jesús es libre, busca espacios más abiertos y no soporta una tienda angosta
Seguir como Discípulo
"Jesús se volvió y al ver que lo seguían, les preguntó: —¿Qué buscan?” … "-Vengan y vean—les dijo”, y “se quedaron con El”, … Jn 1:38-39Un discípulo es alguien que acepta las condiciones de Jesús, profundiza su compromiso, crece en la calidad de la relación con él y su prójimo
Un discípulo es alguien que permanece en las enseñanzas de Jesús, se une a su misión y experimenta poder
Un discípulo es alguien que camina por donde va Jesús, sigue su recorrido, confía y alcanza territorios inexplorados
Un discípulo es una persona que vive la sorpresa en las manos de Dios, un itinerario imprevisible, una aventura, cosas inesperadas, novedades y riesgos que construyen a un creyente en Jesús
Un discípulo de Jesucristo es una persona que se dirige hacia nuevos horizontes y maravillas, cosas por ver y pasos por dar.
Un discípulo de Jesús es una persona que trabaja a favor de la justicia, la misericordia y la paz
Un discípulo de Jesús es libre, busca espacios más abiertos y no soporta una tienda angosta
Un discípulo de Jesús es una persona que sigue para poder ver, cree y sigue creyendo
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
viernes, 20 de marzo de 2026
“Cada día se agregaban al grupo más hombres y mujeres que creían en Jesús”
Salir fuera de la caja
“Y ahora, oh Señor, escucha sus amenazas y danos a nosotros, tus siervos, mucho valor al predicar tu palabra. Extiende tu mano con poder sanador; que se hagan señales milagrosas y maravillas por medio del nombre de tu santo siervo Jesús», Hch 4:29-30Los estudios que se han realizado sobre el crecimiento de la iglesia han verificado que solo cuando el número de discípulos se multiplica y se plantan nuevas iglesias, crece la proporción de creyentes dentro de la población total en una sociedad determinada.
Una investigación sociológica parece sugerir que una vez que una comunidad de fe ha crecido hasta tener muchos miembros, la tasa de crecimiento bajará a menos que se formen nuevas comunidades de discípulos.
La clave está en equipar y soltar a la gente confiándola a la obra del Espíritu Santo. Ver una sociedad y a las naciones transformadas con el evangelio implica la formación de discípulos que forman nuevas comunidades y no dependen de edificios o estructuras institucionales. Si el crecimiento está limitado por las estructuras, propiedades o edificios estamos en un grave problema.
La iglesia del nuevo testamento no estuvo limitada por estos factores. La iglesia no es un edificio. Estar más cerca del templo no significa estar más cerca de Dios. La iglesia es la gente. Donde hay dos o tres el Señor ya está presente y hay un mayor involucramiento por parte de todos. El mayor obstáculo para que la iglesia crezca es la falta de visión y determinación en continuar con un movimiento de discípulos donde se forman nuevas comunidades de fe.
“Cada día se agregaban al grupo más hombres y mujeres que creían en Jesús”, Hch 5:14
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
Mirarán al que traspasaron “Cu...









