viernes, 27 de marzo de 2026

El pueblo de Dios es un pueblo que nació para caminar, está en marcha, viaja y comparte una mesa abierta

El camino a una mesa abierta

“Mientras comían, Jesús tomó pan y lo bendijo. Luego lo partió y se lo dio a ellos, diciéndoles: —Tomen; esto es mi cuerpo. Después tomó una copa, dio gracias y se la dio a ellos, y todos bebieron de ella. —Esto es mi sangre del pacto, que es derramada por muchos —les dijo—. Les aseguro que no volveré a beber del fruto de la vid hasta aquel día en que beba el vino nuevo en el reino de Dios”, Mc 14:22-25

Cuando hacemos memoria del Señor compartimos la alegría de estar juntos. La mesa del pan y del vino es un lugar de celebración donde juntos buscamos a Dios y nos dejamos alcanzar por él.

Es una mesa que nos llama a la unidad y fraternidad en la relación unos con otros. La santa cena es una cita, memoria y anuncio, un encuentro con los suyos y a su vez constituye un adiós. "Así que, cada vez que ustedes comen de ese pan, o beben de esa copa, anuncian la muerte del Señor Jesús hasta el día en que él vuelva”, 1 Co 11:26.

El pueblo de Dios es un pueblo que nació para caminar, está en marcha, viaja y comparte una mesa abierta hasta el día en que él Señor vuelva.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

El pueblo de Dios es un pueblo que nació para caminar, está en marcha, viaja y comparte una mesa abierta

El camino a una mesa abierta “Mientras comían, Jesús tomó pan y lo bendijo. Luego lo partió y se lo dio a ellos, diciéndoles: —Tomen; esto e...