Tiempo nuevo
GloCal es una palabra que representa la fusión de Global y Local. Es donde la acción local y global se unen en el cruce intencional de barreras, de iglesia a no iglesia en palabra y obra a favor de la extensión del Reino de Dios.
viernes, 26 de diciembre de 2025
Se es capaz de esperar porque se tiene esperanza. Y la esperanza se manifiesta en la disposición de esperar
jueves, 25 de diciembre de 2025
El tiempo que nos queda es el tiempo de nacer. ¡Feliz Navidad!
Camino
miércoles, 24 de diciembre de 2025
Dios nos llama a convertirnos en alegría
Vivir la Navidad
“—Yo soy el camino, la verdad y la vida —contestó Jesús—. Nadie llega al Padre sino por mí.”, Jn 14:6Cristo ha venido a traernos todo lo que el ser humano esta buscando. En Cristo encontramos el camino, la verdad y la vida. Dios nos llama a convertirnos en alegría.
El mensaje de Cristo es un mensaje de salvación, no de condenación. Un mensaje de liberación, no de opresión. Un mensaje de alegría, no de tristeza.
El Señor nos invita en esta Navidad a convertirnos en un regalo para los demás. Hacer de nuestras vidas una entrega sin reservas.
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
martes, 23 de diciembre de 2025
Dios experimenta lo humano, para que el ser humano pueda hacer experiencia de lo divino
Todo el amor y toda la verdad
“Aquel que es la Palabra habitó entre nosotros y fue como uno de nosotros. Vimos el poder que le pertenece como Hijo único de Dios, pues nos ha mostrado todo el amor y toda la verdad”, Jn 1:14Dios experimenta lo humano, para que el ser humano pueda hacer experiencia de lo divino. Jesús nos invita a habitar en su mundo, nos lleva a un territorio desconocido y nos saca de nuestra geografía bien establecida. Nos alcanza en donde nos encontramos para levantarnos, hacernos caminar y “ser otra persona”. Es éxodo, salida, nuevo nacimiento de lo alto. Nos invita a un espacio de libertad donde propone, atrae, pero no fuerza a nadie. El paso decisivo está a cargo nuestro. Se nos desafía a dejar prejuicios y ser introducidos en lo que Dios desea revelar. Todo su amor y su verdad es para beneficio de todos nosotros, pero sigue en pie la línea del límite que hay que cruzar. En esa línea puede estar el rechazo, la ruptura, el abandono y el distanciamiento, pero también se nos presenta una oportunidad de libertad, de “vida entera y plena”, significado y propósito. Cuando definitivamente dejamos atrás nuestro propio mundo, entonces, y solamente entonces, nos podremos encontrar en el territorio de Dios. “Señor, te pedimos la fuerza para arriesgarnos a dar este paso que nos pides para entrar “en otra parte”, “en tu mundo y tu mejor parte”, para que nuestro mundo sea diferente”
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
lunes, 22 de diciembre de 2025
El evangelio nos invita a frecuentar la profundidad
Protagonistas
“Ahora bien, en Jerusalén había un hombre llamado Simeón, que era justo y devoto, y aguardaba con esperanza la redención de Israel. El Espíritu Santo estaba con él y le había revelado que no moriría sin antes ver al Cristo del Señor”, Lc 2:25-26Simeón fue una persona que vivía de espera, y por tanto de esperanza. El no podía morir, porque todavía tenía que ver una cosa, la más importante. A diferencia de otros ancianos él no miraba hacia atrás, sino que dirigía sus ojos hacia el futuro. Simeón, a pesar de sus años, no pierde la memoria. Conserva intacta la memoria del futuro. Es el contenido de la espera lo que da sentido y determina la calidad de vida
“Movido por el Espíritu, fue al Templo. Cuando al niño Jesús lo llevaron sus padres para cumplir con la costumbre establecida por la Ley, Simeón lo tomó en sus brazos y bendijo a Dios: «Según tu palabra, Soberano Señor, ya puedes despedir a tu siervo en paz. Porque han visto mis ojos tu salvación, que has preparado a la vista de todos los pueblos: luz que ilumina a las naciones y gloria de tu pueblo Israel», Lc 2:27-32
La vida de Simeón encuentra su síntesis, su expresión mas alta en ese momento de gracia. Esta gracia implicaba tener fe, confianza y saber esperar. Lucas también señala a Ana con la misma fe. El evangelio nos invita a frecuentar la profundidad. A concentrarnos en lo esencial. “En él estaba la vida y la vida era la luz de la humanidad.”, Jn 1:4
Carlos Scott
"Las costas lejanas esperan su enseñanza", Is. 42:4
"Celebremos a Jesús"
domingo, 21 de diciembre de 2025
Jesús es nuestra alegría
Alojamiento
“María dio a luz a su primer hijo varón. Lo envolvió en tiras de tela y lo acostó en un pesebre, porque no había alojamiento disponible para ellos.”, Lc 2:7
Jesús nos enseñó: “Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá.”, Mt. 7:7. Pero para María las cosas no fueron sencillas porque las puertas permanecieron cerradas. “Ella se encontraba embarazada y mientras estaban allí se le cumplió el tiempo. Así que dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en la posada”. Para él no había sitio. Tiene que ir a nacer fuera de la ciudad.
Corremos el peligro de dejarlo fuera. Su presencia nos puede molestar y tal vez tendremos que defendernos de él, pero la luz brilla en las tinieblas. Su vida es una luz que descubre nuestras miserias, nuestras limitaciones, nuestras mezquindades. Es una luz que no se resigna a ser un puro adorno, sino que compromete, que exige cambios dolorosos en nuestra existencia. Es una luz fastidiosa y provocativa
Jesús nos invita a ser abiertos y entregarnos a su Luz. Cristo viene para llenarnos de alegría. “El ángel dijo: «No tengan miedo. Miren que traigo buenas noticias que serán motivo de mucha alegría para todo el pueblo. Hoy ha nacido en la Ciudad de David un Salvador, que es Cristo el Señor.”
Jesús es nuestra alegría. Nos entiende desde adentro, se hace humano. Se hace caminante para recorrer junto a nosotros nuestro mismo camino, compartiendo nuestras penas y miserias, nuestras lágrimas, angustias y esperanzas. Es un Dios que nos trae salvación. “Entonces salgamos al encuentro de Jesús, fuera del campamento…” Fuera de nuestro egocentrismo, de nuestra resistencia para entregarnos a él y seguir su caminar.
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
sábado, 20 de diciembre de 2025
Cuando sentimos que nuestra energía y nuestro entusiasmo menguan, podemos recordar que Él mismo se llamó «la vida»
NAVIDAD
"Los pastores regresaron glorificando y alabando a Dios por lo que habían visto y oído, pues todo sucedió tal como se les había dicho." — Lucas 2.20Durante el nacimiento de Jesús, en medio de la suciedad de un establo, se cumplió un milenio de promesas, profecías y esperanzas. Los pastores oyeron, vieron y todo fue como les habían dicho. Años después, Jesús nos diría de tantas maneras diferentes: «Yo soy la luz que ha venido al mundo» (Jn. 12.46), «…yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia» (Jn. 10.10), «Yo para esto nací, y para esto vine al mundo: para dar testimonio de la verdad» (Juan 18.37). Entonces…
Cuando sentimos la suciedad de la vida en este mundo, podemos focalizarnos en la pureza de Cristo.
Cuando nos sentimos débiles, podemos reposar en el poder de Cristo.
Cuando estamos enfermos, podemos recordar que Él es el Gran Médico.
Cuando estamos confundidos, podemos recurrir a Sus palabras para orientarnos.
Cuando nos sentimos dañados, podemos recordar que Él dijo que no acabará de romper la caña quebrada ni apagará la mecha que apenas arde.
Cuando sabemos que hemos pecado, podemos conocer Su perdón.
Cuando estamos descarriados, podemos recordar que Él se llamó a sí mismo «el camino».
Cuando hemos mentido, podemos recordar que Él se llamó a sí mismo «la verdad».
Cuando sentimos que nuestra energía y nuestro entusiasmo menguan, podemos recordar que Él mismo se llamó «la vida». Y así, podemos orar:
Gracias, Señor Jesucristo, por humillarte y asumir forma de ser humano. Gracias por empujar lejos la oscuridad de este mundo y de mi vida. Gracias por vivir entre nosotros de modo que podamos ver cuánta vida podemos tener. Permíteme vivir las siguientes 52 semanas a la luz de tu presencia y tu poder continuo en este mundo. Y luego poder celebrar nuevamente la Navidad, con alegría.
Mel Lawrenz - Alegría de Navidad
Todo comienza el día después y una nueva historia puede comenzar en nuestras vidas.
El don no se compra, solo se recibe
Navidad es, precisamente, esperar el don. Es poder intuir y creer que la gracia es lo que salva. “En verdad, Dios ha manifestado a toda la humanidad su gracia, la cual trae salvación”, Tit 2:11.La paz, la alegría, la buena voluntad, la fraternidad y la justicia la encontramos en Dios. Es ahí donde podemos recuperar la ingenuidad, la confianza, la esperanza, la espontaneidad, el canto, la risa, la naturalidad. Reencontrar la gratitud.
La Navidad no es un punto de llegada, sino de partida. No se trata de una fecha, sino de una realidad dinámica, un acontecimiento sorprendente, abierta al futuro. Se trata de un tiempo distinto. Todo comienza el día después y una nueva historia puede comenzar en nuestras vidas.
Carlos Scott
La fe no es pasiva sino activa
NACIMIENTO
"Así que fueron de prisa y encontraron a María y a José, y al niño que estaba acostado en el pesebre. Cuando vieron al niño, contaron lo que les habían dicho acerca de él, y cuantos lo oyeron se asombraron de lo que los pastores decían. María, por su parte, guardaba todas estas cosas en su corazón y meditaba acerca de ellas. Los pastores regresaron glorificando y alabando a Dios por lo que habían visto y oído, pues todo sucedió tal como se les había dicho", Lucas 2:16-20Dios eligió a los pastores como las primeras personas en escuchar las noticias sobre el nacimiento de Jesús. Ese es un pensamiento hermoso en sí mismo.
Pero lo que también es interesante es cómo responden los pastores a esta noticia. La fe no es pasiva sino activa. Dios actúa, luego reaccionamos. Y vale la pena imitar la reacción de los pastores.
Los pastores vieron.
Después de escuchar acerca de Jesús, van a investigar. Ellos comienzan a buscar. Esto es importante para nosotros también. El Nuevo Testamento y su mensaje sobre Jesús merecen nuestra consideración. ¿Se puede confiar en los relatos del Evangelio? ¿La resurrección realmente sucedió? ¿Está Jesús vivo y llamándome hoy? Estas son preguntas que vale la pena explorar. Necesitamos ver por nosotros mismos.
Los pastores cuentan.
Después de ver a Jesús, les cuentan a otros acerca de él. Se dan cuenta de que el nacimiento de Jesús es una buena noticia para todos y contaron lo que se les había dicho acerca de él. Cuando vemos algo grandioso, naturalmente les decimos a los demás y solemos hacer esto. El evangelio no es diferente.
Los pastores adoran.
El texto dice que volvieron "glorificando y alabando a Dios". Esto puede tomar muchas formas. Debemos adorar con nuestras palabras, orando y agradeciendo a Dios continuamente. Deberíamos adorar con el canto. Debemos adorar con nuestras acciones, viviendo rectamente; buscando el amor y la justicia en el mundo.
Para conocer a Jesús, sería prudente aprender de los pastores.
Nate Edmondson
viernes, 19 de diciembre de 2025
Dios tiene una vocación nómada
No dejemos a Jesús en el pesebre
Dios tiene una vocación nómada, aunque muchos lo prefieran sedentario. No tengamos prisa por colocarlo en el pesebre. Él prefiere el movimiento. Desea “salir” con cada uno de nosotros. Le gusta mezclarse con la gente, ir a la plaza, entrar en el lugar de trabajo, acercarse a alguien, sentarse a la mesa con nuestra familia, conocer a nuestros amigos, dialogar sobre los problemas. También le gusta llenar la soledad de algún anciano, escuchar al que está afligido, detenerse en la habitación de un hospital, estar con los emigrantes, caminar por los barrios pobres y jugar con los niños.Dios se hizo carne en la persona de Jesucristo para estar en el camino, porque el lugar de Dios es la carretera. Enmanuel, Dios con nosotros es un Dios sin casa, porque busca a todo ser humano en donde quiera que se encuentre. Es una invitación a imitarlo.
Recordar su nacimiento nos sirve a nosotros. Volver a nacer es su propuesta para cada uno. Es nacer de lo alto. "El ser humano solo puede reproducir la vida humana, pero la vida espiritual nace del Espíritu Santo. Así que no te sorprendas cuando digo: “Tienen que nacer de nuevo”, Jn 3:6-7.
Carlos Scott
Dios confía en que podemos superarnos y lanzarnos en el campo de la inexperiencia
Una escena urbana “Un poco más adelante, Jesús vio a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo. Ellos también eran pescadores, y estaban en una ba...










