Baja del árbol
«¡Zaqueo!—le dijo—. ¡Baja enseguida!”, Lc 19:5Tener fe significa creer en uno que cree en nosotros. Dios nos invita a bajar del árbol de las resignaciones, los remordimientos y los miedos para que veamos nuestras posibilidades de algo nuevo y diferente. Puede haber gente que impida este encuentro, pero Jesús es diferente al ver que de esa higuera puede brotar algo nuevo, un fruto inesperado. Jesús nos dice “Debo hospedarme hoy en tu casa”. “Zaqueo bajó rápidamente y, lleno de entusiasmo y alegría, llevó a Jesús a su casa; pero la gente estaba disgustada, y murmuraba: «Fue a hospedarse en la casa de un pecador de mala fama». Zaqueo comienza a manifestar su fe que es diferente a otros y le dice a Jesús “—Señor, daré la mitad de mi riqueza a los pobres y, si estafé a alguien con sus impuestos, le devolveré cuatro veces más.” Hay cosas que nos impide vivir como el egoísmo, avaricia, robos, opresión. Dios nos lleva a reconciliarnos con la vida y nos quita todo el peso que nos estorba. La mirada de Jesús es una mirada creadora, nos invita a ver la luz. Zaqueo paso de la curiosidad a la fe. Fe como respuesta a alguien que ha creído en él. Dios es tenaz y esta obstinado en buscarnos, aunque el juego no siempre le sea favorable. “Pues el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar a los que están perdidos.”
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
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