Buscado y salvado por una mirada
“Cuando Jesús pasó, miró a Zaqueo y lo llamó por su nombre: «¡Zaqueo!—le dijo—. ¡Baja enseguida!”, Lc 19:5Nos encontramos con Jesús entrando en Jericó y Zaqueo que era jefe de los cobradores de impuestos de la región que se había hecho muy rico. Parece que Zaqueo tenía la inquietud de mirar y conocer a Jesús, pero como era de poca estatura no le podía ver a causa de la multitud. Su astucia le lleva a adelantarse a los demás, correr y subir a una higuera. Se lo conocía como una persona de mala fama, siendo criticado, juzgado y sentenciado por la misma gente. “Cuando Jesús pasó, miró a Zaqueo y lo llamó por su nombre: «¡Zaqueo!—le dijo—. ¡Baja enseguida!”. Una vez más Jesús mira y nos llama por nuestro nombre. Nos invita a salir de donde nos encontramos. “Cualquier cosa que hayamos hecho, por muy grande que sea el peso de nuestras miserias, por más oscuro que sea nuestro pasado y fracaso, hay alguien que sigue teniendo fe en nosotros y espera algo diferente. Su nombre es Jesús.
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
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